
Las lluvias intensas que vienen afectando múltiples zonas del Perú han llevado al Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) a emitir alertas rojas en 15 regiones del país, señalando un riesgo extremo de huaicos, activación de quebradas y deslizamientos ante la persistencia de precipitaciones de moderada a fuerte intensidad.
La temporada de lluvias, que oficialmente se extiende entre enero y marzo, ha empezado con fuerza este 2026, superando ya varios umbrales de riesgo meteorológico en la costa, la sierra y la selva de manera simultánea. En los últimos días, las autoridades han reforzado sus advertencias y han pedido a la población mantener medidas de precaución, especialmente en zonas vulnerables.
Una lluvia torrencial desbordó las calles de Tarapoto, arrasando motocicletas y generando escenas de emergencia en el corazón de la ciudad. El fenómeno transformó la Plaza de Armas y los sectores comerciales aledaños en vías intransitables, mientras residentes y comerciantes intentaban proteger sus pertenencias bajo una precipitación que superó cualquier pronóstico reciente.

Las lluvias intensas que cayeron sobre la zona sur del país durante las últimas horas alteraron la rutina en una de las regiones con mayor fragilidad vial y social. El Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem) quedó expuesto a una cadena de emergencias que afectó la conectividad, el acceso a servicios básicos y la seguridad de cientos de personas que transitaban o residen en la zona.

Un panorama de máxima alerta se vive en Arequipa: el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) anunció una alerta roja por lluvias de extrema intensidad para las próximas 24 horas en la región. El aviso, que entró en vigencia a las 13:00 horas del miércoles 14 de enero de 2026, incluye la previsión de lluvias intensas, granizo, nieve y aguanieve, así como descargas eléctricas y fuertes ráfagas de viento, condiciones que elevan el riesgo de inundaciones pluviales y otros eventos peligrosos.

Las lluvias persistentes que caen sobre el sur andino modifican la rutina de comunidades, operadores turísticos y autoridades. En Cusco, el incremento de precipitaciones activó alertas en varias provincias y abrió un debate que involucra seguridad, prevención y acceso a uno de los complejos arqueológicos más visitados por excursionistas nacionales y extranjeros.
La madrugada se volvió interminable para decenas de pasajeros en la Carretera Central. Un huaico provocado por la activación de una quebrada bloqueó por completo el tránsito en el kilómetro 47 de la vía Huánuco–Tingo María, en el sector El Mirador, distrito de Chinchao. Desde las 3:00 a. m., la carretera permanece cerrada en ambos sentidos, dejando varados a buses interprovinciales, camiones de carga y vehículos particulares.

Las lluvias persistentes en la Selva Central volvieron a activar la quebrada del sector Boca Tigre y afectaron seriamente la vía que conecta los distritos de Perené y Pichanaki, en la provincia de Chanchamayo, una ruta clave para el transporte de pasajeros, alimentos y productos agrícolas.
El Senamhi declaró alerta roja por lluvias intensas en 15 regiones, incluyendo departamentos clave como Lima, Cajamarca, La Libertad, Madre de Dios y Puno, donde se prevé la posibilidad de huaicos, deslizamientos e inundaciones pluviales.
Este nivel de alerta representa el máximo de peligro en la escala de Senamhi y se acompaña de avisos que incluyen tormentas eléctricas, ráfagas de viento de hasta 45 km/h y acumulados considerables de lluvia en cortos periodos de tiempo.
Las áreas con quebradas activas y suelos saturados son especialmente propensas a movimientos de lodo y piedras, que pueden afectar carreteras, viviendas y centros poblados adyacentes.
La alerta meteorológica se mantiene activa mientras se reporta que las lluvias seguirán afectando varias zonas del país. Senamhi también emitió avisos de nivel naranja por precipitaciones en otras regiones de la selva y la sierra, con acumulados importantes e impactos potenciales en infraestructura y vías de comunicación.
En la selva peruana, por ejemplo, el organismo climático prevé registros de lluvia de entre 50 y 80 mm en regiones como Loreto, Amazonas y Madre de Dios durante un periodo estimado entre el 15 y 16 de enero. Tales volúmenes de precipitación pueden generar crecidas de ríos, inundaciones en zonas ribereñas y mayor susceptibilidad a deslizamientos en laderas cercanas a poblaciones.
Adicionalmente, el Senamhi ha advertido la posible suspensión de vuelos en zonas andinas como Cusco, Puno y Arequipa, debido a las condiciones climáticas adversas que podrían persistir en los próximos días, incrementando el riesgo para operaciones aéreas.
Los efectos de las lluvias ya se han dejado sentir en varios puntos del país. En el distrito de Perené, provincia de Chanchamayo (Junín), un huaico provocado por las intensas lluvias sepultó viviendas, arrastró un camión y dejó al menos cuatro personas muertas, además de bloquear por completo la carretera marginal de la selva PE-5S, una ruta crucial para la conectividad en la región central.
Este tipo de eventos demuestra que el riesgo no es abstracto: los huaicos y deslizamientos pueden ocurrir sin previo aviso en zonas con pendiente pronunciada, suelos saturados o cauces cercanos a las poblaciones. La saturación de pendientes y la rápida acumulación de agua son condiciones ideales para la activación de movimientos de masa que, en muchos casos, superan la capacidad de respuesta inmediata de los servicios de emergencia.
Ante el escenario actual, las autoridades del Senamhi, en coordinación con el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), han instado a la población a mantenerse informada a través de los boletines oficiales y a seguir las recomendaciones de seguridad. Entre las principales sugerencias están:




