Serenos rescatan a dos perritos que cayeron a un profundo estanque en Nepeña

Alertados por un vecino, los agentes descendieron con cuerdas al estanque “La Parra” y lograron salvar a los animales cuando el tiempo y el agua jugaban en contra

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El rescate improvisado con cuerdas,
El rescate improvisado con cuerdas, sin maquinaria especializada, evitó que los dos perritos murieran ahogados en cuestión de minutos. - Crédito: Infobae / Municipalidad de Nepeña

El silencio del estanque se quebraba apenas por los movimientos y ladridos desesperados de dos perritos que luchaban por mantenerse a flote. El agua oscura, el borde resbaloso y la profundidad del lugar hacían evidente el riesgo. Cada segundo contaba.

Esa escena fue la que encontró el equipo de Seguridad Ciudadana del distrito de Nepeña, en Áncash, durante un patrullaje preventivo. Minutos antes, un vecino —alertado por los ladridos y el chapoteo— había dado aviso sobre la presencia de los animales atrapados en el estanque “La Parra”, en dirección al distrito de Moro. La respuesta fue inmediata.

Un rescate contrarreloj

Las imágenes del operativo muestran una escena de tensión sostenida. Sin maquinaria ni equipos especializados, dos serenos improvisan una maniobra de rescate con una cuerda. Mientras uno de ellos se asegura desde la parte superior, el otro desciende lentamente hasta el fondo del estanque.

Una acción arriesgada de los serenos salvó a dos perritos atrapados. | Municipalidad Distrital de Nepeña

El primer perrito es alcanzado cuando ya casi no logra sostenerse. El sereno lo toma con cuidado, lo asegura y da la señal para que lo suban. Arriba, el animal es recibido entre aplausos y gestos de alivio. No hay tiempo para celebrar: el segundo can sigue en peligro.

La maniobra se repite. El cansancio empieza a notarse, pero el rescate no se detiene. Minutos después, el segundo perrito es sacado del agua. Según informaron las autoridades locales, de haberse demorado un poco más, ambos animales habrían terminado ahogados.

Cuando el patrullaje se convierte en acto humanitario

Ya a salvo, los perritos son colocados en un espacio seguro para que puedan recuperarse del frío, el estrés y el esfuerzo. Permanecen cerca de los serenos, aún temblorosos, mientras el operativo llega a su fin.

La escena, registrada en video, se difundió rápidamente en redes sociales y generó una ola de reacciones. No solo por el desenlace, sino por lo que representa: la decisión de intervenir sin dudar, aun cuando no se trata de una emergencia humana.

El rescate volvió a poner en valor el rol del serenazgo como primera línea de atención y recordó que la vocación de servicio también se mide en estos gestos. En situaciones donde el tiempo apremia, elegir actuar puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Vista aérea del estanque “La
Vista aérea del estanque “La Parra”, un espacio de gran profundidad y bordes - resbalosos donde ya se han reportado caídas de animales, lo que representa un riesgo constante para perros y otras especies.Crédito: Difusión

Bolivia: una mujer hace trámites con su perro y su gato

En otro punto de la región, una escena muy distinta, pero igual de significativa, captó la atención de miles de personas en redes sociales. Una mujer fue grabada mientras realizaba trámites en una ventanilla de la Sociedad Eléctrica del Sur Oeste (SEAL), en Bolivia, llevando consigo a sus dos mascotas: un perro y un gato, ambos cuidadosamente envueltos en un ‘aguayo’.

El video muestra a la mujer esperando su turno con calma, sosteniendo la manta tradicional andina como si se tratara de un bebé. Dentro, asoman las cabezas de los animales, tranquilos, acostumbrados a la cercanía y al cuidado. Lejos de generar molestia, la escena despierta sonrisas entre quienes la observan.

La imagen se volvió viral por la naturalidad del gesto y por lo que representa: la convivencia cotidiana entre personas y animales, y una forma de cuidado que integra tradición cultural y afecto. Para muchos usuarios, el video fue una muestra de responsabilidad y apego; para otros, una postal de ternura que rompe con la rigidez de los espacios formales.

Una mujer y sus mascotas se ganaron el corazón de cientos al mostrar cuidado y tradición en un trámite público. | Facebook / Red Uno de Bolivia

Dos escenas, un mismo mensaje

Aunque ocurren en contextos distintos —un rescate de emergencia en Perú y una escena cotidiana en Bolivia—, ambos casos coinciden en algo esencial: el valor que las personas asignan a la vida animal.

En Nepeña, los serenos arriesgaron su integridad para salvar a dos perritos sin dueño visible. En Bolivia, una mujer decidió no dejar atrás a sus mascotas y las integró a su rutina diaria. Son gestos distintos, pero unidos por una misma lógica: el cuidado como forma de humanidad.

En tiempos donde las noticias suelen girar en torno a conflictos y urgencias, estas historias recuerdan que la empatía también se expresa en acciones pequeñas o silenciosas. Y que, muchas veces, el vínculo entre humanos y animales revela lo mejor de ambos.