La vivienda de playa en el sur de Lima deja de ser estacional y apunta a un uso durante todo el año

San Bartolo y el Sur Chico refuerzan su posicionamiento más allá de la temporada veraniega, afianzándose como áreas con potencial para vivienda permanente y alternativas de inversión a lo largo del año

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Aquello que antes se percibía
Aquello que antes se percibía como una adquisición pensada solo para la temporada de verano ahora se transforma en una opción de vivienda concebida para ser habitada a lo largo de todo el año. Foto: Municipalidad de San Bartolo

El mercado inmobiliario de playa en el sur de Lima atraviesa una etapa de transformación sostenida. De cara al verano 2026, la demanda no solo se mantiene firme, sino que muestra señales claras de consolidación, impulsada por cambios en los hábitos de vida, una oferta más diversificada y una mirada distinta sobre el uso de estos inmuebles.

Lo que antes se entendía como una compra ligada exclusivamente a los meses de verano hoy se redefine como una alternativa residencial con proyección anual. La combinación entre disfrute personal y rentabilidad empieza a pesar más en la decisión de compra, especialmente entre quienes buscan salir del centro urbano sin perder conectividad ni servicios.

Un mercado que deja atrás la estacionalidad

El sur de Lima continúa concentrando la mayor actividad en compra y alquiler de viviendas de playa. Balnearios como Punta Hermosa, San Bartolo, Punta Negra y Asia se mantienen como los principales focos de interés, tanto para usuarios finales como para inversionistas que apuestan por un uso más frecuente del inmueble.

“La zona sur (Punta Hermosa, San Bartolo, Punta Negra y Asia) sigue concentrando el mayor movimiento tanto en compra como en alquiler. Ya no hablamos solo de un destino estacional, sino de un estilo de vida que se utiliza gran parte del año”, señala Cinthia Pasache, gerente comercial de Best Place to Live. Esta percepción refleja un cambio estructural en la forma de habitar la playa.

San Bartolo y el Sur Chico en el centro del dinamismo

Dentro de este escenario, San Bartolo y el Sur Chico destacan por su crecimiento sostenido entre 2024 y 2025. Desde la experiencia de Grupo Santa María, el avance de la demanda se explica por factores como una mayor oferta de servicios, mejor infraestructura vial y valores aún competitivos frente a otros balnearios del sur.

El sur de Lima sigue
El sur de Lima sigue liderando el movimiento del mercado de compra y alquiler de casas de playa, concentrando la mayor actividad en este segmento. Foto: Casa de Playa

San Bartolo se ha consolidado por su entorno urbano más completo, su cercanía a nuevos polos comerciales y gastronómicos del sur y una oferta inmobiliaria que ya se encuentra en etapas avanzadas de desarrollo, incluso frente al mar. Estos factores están influyendo directamente en la decisión de compra y explican que, hacia el verano 2026, la demanda en el proyecto Miramar pueda crecer por encima del 20%, tanto por parte de usuarios finales como de inversionistas”, explica Tábata Hinojosa, Gerente de Ventas de Grupo Santa María.

Nuevas formas de vivir cerca al mar

Más allá de los departamentos frente al mar, el sur de Lima empieza a mostrar interés por formatos residenciales alternativos. Las casas de campo modernas, ubicadas cerca de la Panamericana Sur, combinan entorno natural, acceso a la playa y buena conectividad, lo que las convierte en opciones viables para un uso permanente.

Estas viviendas integran diseño contemporáneo con espacios abiertos, áreas verdes privadas y, en algunos casos, acceso exclusivo al litoral. La propuesta responde a familias que buscan tranquilidad sin renunciar a comodidad ni servicios, y que valoran un estilo de vida equilibrado entre naturaleza y cercanía a Lima.

Qué tipo de inmueble buscan hoy los compradores

El perfil del producto demandado también ha evolucionado. Actualmente, los departamentos frente al mar de dos y tres dormitorios concentran mayor interés, desplazando a las casas tradicionales por su menor costo de mantenimiento y una gestión más eficiente.

“Vemos un comprador más maduro, entre 40 y 60 años, que busca el inmueble no solo como segunda vivienda, sino como residencia permanente o semipermanente, con un uso mixto que incluye alquiler temporal”, añade Tábata Hinojosa. En el proyecto Miramar, las etapas en comercialización ya superan el 75% de colocación entre ventas y reservas, reflejo de una fase de consolidación.

Además de los departamentos ubicados
Además de los departamentos ubicados en primera línea del mar, el sur de Lima comienza a evidenciar una mayor demanda por otras propuestas de vivienda residencial. Foto: Mercada Casa

Claves que definen una inversión informada

Invertir en una vivienda de playa implica evaluar más que el precio de venta. La ubicación en zonas consolidadas, con accesos adecuados y servicios operativos, es un factor determinante para preservar el valor del inmueble a lo largo del tiempo.

También resulta clave revisar el estado real de la propiedad, considerando el impacto de la humedad y el salitre, así como analizar el potencial de alquiler según capacidad, áreas comunes y seguridad. A ello se suman los costos de mantenimiento y la importancia de contar con respaldo legal y desarrolladores con buena reputación, aspectos que reducen riesgos y mejoran la experiencia a largo plazo.