Hallazgo en Ayacucho: escalinatas monumentales y altar de piedra revelan la complejidad religiosa en el Formativo Andino

Dirigido por el arqueólogo ayacuchano Yuri Cavero y el investigador japonés Yuichi Matsumoto, no solo aporta nuevos conocimientos sobre el Formativo andino, sino que también fomenta la participación activa de estudiantes universitarios y pobladores

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Dos escalinatas monumentales y un altar ceremonial de 3000 años fueron descubiertos en el sitio arqueológico de Campanayuq Rumi, Vilcas Huamán. (Composición: Infobae / créditos a Tinguiña Historia y Cultura)
Dos escalinatas monumentales y un altar ceremonial de 3000 años fueron descubiertos en el sitio arqueológico de Campanayuq Rumi, Vilcas Huamán. (Composición: Infobae / créditos a Tinguiña Historia y Cultura)

En las alturas de la provincia ayacuchana de Vilcas Huamán, un equipo de arqueólogos peruanos y japoneses presentó un hallazgo que vuelve a colocar a la región en el mapa de la arqueología andina. Se trata de dos escalinatas monumentales y un altar ceremonial de aproximadamente 3000 años de antigüedad, descubiertos en el centro ceremonial de Campanayuq Rumi.

Las estructuras se encuentran en un notable estado de conservación y permiten comprender cómo, desde épocas tempranas, la zona fue escenario de prácticas religiosas organizadas y de redes de intercambio con otros centros de poder del mundo prehispánico. Los investigadores destacan su singularidad, ya que son consideradas únicas en la sierra centro-sur del Perú.

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El proyecto está liderado por el arqueólogo ayacuchano Yuri I. Cavero Palomino, con el asesoramiento científico del Dr. Yuichi Matsumoto, del Museo Nacional de Etnología de Japón. En el trabajo también participan egresados y estudiantes de universidades peruanas, así como pobladores de Vilcas Huamán que se suman a las excavaciones como auxiliares.

“Este es un centro ceremonial del periodo formativo, muy monumental y único en su género en toda la sierra centro-sur del Perú”, explicó Cavero durante la presentación para el diario local Jornada. El especialista resaltó que las estructuras halladas forman parte de un conjunto arquitectónico articulado en torno a una plaza hundida, rodeada por plataformas que evidencian un diseño planificado y con fuerte simbolismo ritual.

Escalinatas monumentales y un altar en piedra

Construcción alrededor del 800 a. C., en pleno Formativo. (Facebook: Tinguiña Historia y Cultura)
Construcción alrededor del 800 a. C., en pleno Formativo. (Facebook: Tinguiña Historia y Cultura)

Los trabajos de la temporada se concentraron en el sector oeste del sitio arqueológico, donde salió a la luz un conjunto de escalinatas de gran tamaño. Una de ellas, compuesta por cinco peldaños, conecta directamente con la plaza semi subterránea. La segunda alcanza cerca de cuatro metros de altura y está formada por diez escalones de piedra finamente trabajada.

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Los especialistas calculan que su construcción corresponde al año 800 a. C. En el centro de la plaza se encontró un altar ceremonial elaborado con bloques cuidadosamente tallados. Allí destaca una piedra vertical, cuya función habría estado asociada a prácticas religiosas de gran significado para los habitantes de la época.

El arqueólogo japonés Yuichi Matsumoto señaló que los hallazgos confirman la interacción de Campanayuq Rumi con el templo de Chavín de Huántar, a cientos de kilómetros al norte. “Este centro ceremonial inició alrededor de mil años antes de Cristo y muestra semejanzas con Chavín, como la técnica de abrasión utilizada en las piedras. Pensamos que los diseñadores de Campanayuq Rumi ya conocían los rituales de Chavín y adaptaron elementos en este sitio”, indicó.

Una sociedad compleja y organizada

Semejanzas con Chavín de Huántar sugieren interacción e intercambio de técnicas y rituales. (Tinguiña Historia y Cultura)
Semejanzas con Chavín de Huántar sugieren interacción e intercambio de técnicas y rituales. (Tinguiña Historia y Cultura)

Los restos permiten afirmar que hacia el 1000 a. C. en Vilcas Huamán se desarrollaban comunidades con jerarquías sociales y autoridades religiosas. Los investigadores destacan también la evidencia de redes de intercambio de bienes como la obsidiana, lo que muestra vínculos con otras regiones de los Andes.

“En esta temporada de campo encontramos un altar ceremonial al medio de la plaza cuadrangular hundida, asociado a un conjunto de escalinatas que conectan con la parte alta de la plataforma oeste”, detalló Cavero. El especialista recordó que las investigaciones se realizan de manera conjunta con estudiantes de diversas universidades peruanas, quienes utilizan el proyecto como espacio de formación académica y científica.

La arqueóloga Roxana Mendoza, integrante del equipo, explicó que el sitio viene siendo estudiado desde 2008, y no solo en la plataforma principal. “También se han investigado áreas residenciales, donde encontramos viviendas del periodo formativo en la sierra centro-sur”, comentó.

El proyecto cuenta con financiamiento otorgado por la Sociedad para la Promoción de la Ciencia de Japón. “En Japón existe un sistema que financia a investigadores científicos y gracias a ello logramos fondos para la investigación de esta temporada”, explicó Matsumoto. Añadió que el equipo continuará postulando a nuevos concursos para asegurar la continuidad de los trabajos.

El propio Cavero relató que, antes de iniciar las excavaciones, se realizó un pago ritual a los apus tutelares de la zona. “Siempre invocamos a los dioses de la montaña para que nos permitan investigar y nos muestren lo que todavía guarda el sitio”, afirmó.

Además de los especialistas, los pobladores del barrio Alto Perú de Vilcas Huamán participan activamente en las labores de excavación y conservación, lo que permite fortalecer el vínculo entre la comunidad y su patrimonio.

El contraste con el Ushnu de Vilcas Huamán

Mientras Campanayuq Rumi se pone en valor, el Ushnu incaico de Vilcas Huamán sigue en deterioro por abandono y presión urbana. (Facebook: PERÚ conócelo)
Mientras Campanayuq Rumi se pone en valor, el Ushnu incaico de Vilcas Huamán sigue en deterioro por abandono y presión urbana. (Facebook: PERÚ conócelo)

Mientras Campanayuq Rumi revela nuevas páginas de la historia andina, otra construcción de gran valor enfrenta una realidad distinta. El Ushnu, estructura ceremonial vinculada al culto solar en tiempos del Tahuantinsuyo, continúa deteriorándose pese a que fue declarado en emergencia hace más de una década.

Luis Martínez, guía local, señaló que la falta de acciones ha puesto en riesgo un símbolo identitario de la provincia. “El Ushnu es todo en la provincia, no podemos perderlo. Ayer vino el gobernador regional y prometió que en 15 días comenzarán los trabajos. Esperamos que esta vez sí se cumpla”, expresó.

El promotor turístico advirtió que el crecimiento urbano desordenado también afecta el paisaje arqueológico de Vilcas Huamán. “Si usted ve el escudo de Vilcas, las banderas o las insignias de nuestras instituciones, el Ushnu está ahí. Perderlo sería perderlo todo”, dijo.