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Conductores de ‘Nueva América’ no trabajarán hasta nuevo aviso debido a ataques de extorsionadores

La paralización afecta a miles de usuarios en Lima Sur y Lima Norte, ya que más de 70 buses permanecen detenidos sin garantías de seguridad

Conductores de 'Nueva América' no trabajarán hasta nuevo aviso debido a ataques de extorsionadores
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El sector transporte en Lima y Callao enfrenta una crisis de seguridad tras la decisión de los conductores de la empresa Nueva América de suspender sus actividades, luego del asesinato de uno de sus compañeros. El crimen ocurrió la madrugada del 8 de septiembre y la víctima fue identificada como Alfredo Ramón Ramos, quien recibió disparos mortales en un nuevo episodio de violencia atribuido a mafias de extorsionadores.

La medida de protesta se anunció tras una asamblea realizada en el paradero principal de Nueva América, donde decenas de choferes expresaron su temor ante las amenazas constantes. “No podemos vivir tranquilos con este temor. Todos los días es lo mismo”, señalaron al ser consultados. Los trabajadores del sector transporte comunicó inicialmente que la suspensión sería de dos días, aunque con el paso de las horas no se descartaba que la paralización pudiera prolongarse de forma indefinida, dada la inseguridad en el sector.

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Según declaraciones del gerente general, la problemática no se relaciona con el accionar de una sola banda delictiva, sino con la presencia de varias organizaciones criminales que los extorsionan intentando obtener pagos a cambio de “protección”. El representante de la compañía sostuvo que las bandas exigen sumas de dinero bajo amenaza de atacar a los conductores, situación que genera incertidumbre y pánico entre los trabajadores.

La víctima fue atacada por falsos pasajeros en un hecho que la Policía relaciona con las recientes amenazas a transportistas. | RPP
La víctima fue atacada por falsos pasajeros en un hecho que la Policía relaciona con las recientes amenazas a transportistas. | RPP

En lo que va del año, gremios del transporte público han advertido sobre el incremento de casos vinculados a la extorsión y a una mayor presencia de bandas armadas en la capital. Las autoridades policiales aún investigan cuál de estas organizaciones estaría detrás del atentado registrado contra Alfredo Ramón Ramos. Mientras tanto, la empresa Nueva América exige mayores garantías y soluciones concretas para el regreso de sus unidades a las calles.

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La suspensión del servicio afecta a cientos de usuarios que a diario dependen de este corredor para su movilidad. Conductores y familiares de trabajadores pidieron que se refuerce la presencia policial y la acción del Ministerio del Interior ante una problemática que, afirman, se ha vuelto cotidiana y pone en riesgo la vida de quienes trabajan en el transporte público.

Se suman a la paralización de actividades

El sector transporte en Lima Metropolitana atraviesa una grave crisis de seguridad tras la suspensión de operaciones por parte de empresas como ETUPSA 73 y Nueva América. Ambas firmas detuvieron todos sus servicios desde el 9 de septiembre debido a una ola de extorsión y ataques violentos protagonizados por mafias dedicadas al cobro de cupos. Entre los últimos hechos figuran atentados a unidades repletas de pasajeros y la circulación de videos que muestran a delincuentes armados amenazando a los conductores.

El homicidio se suma al atentado ocurrido días atrás contra otro bus de la misma compañía en el mismo distrito. | RPP
El homicidio se suma al atentado ocurrido días atrás contra otro bus de la misma compañía en el mismo distrito. | RPP

En el caso de Nueva América, la decisión de paralizar indefinidamente se tomó tras el asesinato de Alfredo Arturo Ramón Ramos, conductor de 56 años, quien fue atacado con cinco disparos la mañana del lunes en San Juan de Miraflores por presuntos extorsionadores que se hicieron pasar por pasajeros. Los trabajadores denunciaron que, pese a pagar 12 soles diarios de cupo a bandas criminales, los atentados persisten y el miedo es permanente.

La paralización afecta a miles de usuarios en Lima Sur y Lima Norte, ya que más de 70 buses permanecen detenidos sin garantías de seguridad para trabajadores ni pasajeros. Las empresas anunciaron la posibilidad de próximos plantones y exigieron mayor intervención del Gobierno y la Policía Nacional. Las autoridades han habilitado líneas de emergencia para denuncias, pero los transportistas señalan que continúan desprotegidos ante el avance de la delincuencia.

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