Pasan al retiro a altos mandos del Ejército: uno de ellos es investigado por muertes en Ayacucho y cercano a Dina Boluarte

El Ejecutivo decidió pasar al retiro a varios generales de la institución, lo que pone fin a una etapa clave en la historia reciente de las Fuerzas Armadas. A la renovación de cuadros se suma la creciente tensión por la seguridad y el papel de los militares en la gestión pública

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El anuncio de la salida
El anuncio de la salida de estos altos oficiales sorprendió al país. (Foto: Andina)

El Ejército peruano atraviesa un momento decisivo: a fin de este año, tres generales de división, clave en la estructura de poder de las Fuerzas Armadas, pasarán al retiro, como parte de una renovación de cuadros impulsada por el Ejecutivo. Entre ellos se encuentran el jefe de Estado Mayor, Orestes Vargas Ortiz, el inspector general, Miguel Gonzales Bojórquez, y el comandante general de la III División del Ejército, Ángel Pajuelo Jibaja.

Este cambio de la estructura ha disipado rumores sobre un posible relevo en el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, lo que podría confirmar las tensiones que han marcado la relación entre el Ejecutivo y los altos mandos militares.

Un giro inesperado en la cúpula militar

El anuncio de la salida de estos altos oficiales sorprendió al país. Aunque muchos esperaban cambios en la cúpula militar debido a la creciente influencia de la presidenta Dina Boluarte en temas de seguridad, lo cierto es que la decisión parece estar más alineada con el proceso de renovación interna de los cuadros militares que con una estrategia de confrontación política.

Así lo ha mencionado un informe del Diario La República. La salida de Vargas, Gonzales y Pajuelo cierra el ciclo de una generación de militares que, por diferentes razones, se ha visto envuelta en situaciones complejas, como el manejo de las protestas de diciembre de 2022.

El anuncio de la salida
El anuncio de la salida de estos altos oficiales sorprendió al país. (Foto: Andina)

Los rumores sobre la destitución del comandante general del Comando Conjunto, general David Ojeda, se desvanecen ante la reciente claridad sobre la imposibilidad de realizar cambios antes de que estos oficiales cumplieran sus dos años de mandato. De haber sido reemplazado Ojeda, la opción más probable habría sido el nombramiento del almirante Luis Polar, actualmente al mando de la Marina, quien, por antigüedad, sería el siguiente en la línea de sucesión.

Las sombras del pasado: La figura de Gonzales Bojórquez

El pase al retiro de Miguel Gonzales Bojórquez, en particular, ha generado especial interés, no solo por su cercanía con el Gobierno, sino por su vinculación con los trágicos eventos de Ayacucho durante las protestas de diciembre de 2022.

Gonzales, quien en ese momento era comandante del Comando Especial del Vraem, ha sido señalado como responsable directo de las operaciones militares que resultaron en la muerte de 10 manifestantes. La fiscalía ha iniciado investigaciones en su contra por homicidio calificado, lo que añade una capa de controversia a su retiro.

Gonzales fue considerado un “protegido” del Gobierno debido a su rol en el manejo de las fuerzas armadas en la región del Vraem, donde se libra una lucha constante contra el narcotráfico y los remanentes de la subversión. Su actuar durante los disturbios de 2022, cuando las fuerzas militares fueron acusadas de usar fuerza excesiva contra los manifestantes, sigue siendo un tema de debate. La salida de este oficial, en un contexto de renovación de cuadros, plantea interrogantes sobre la relación entre la institución militar y la política.

La reestructuración se extiende a otros oficiales

El anuncio de la salida
El anuncio de la salida de estos altos oficiales sorprendió al país. (Foto: Andina)

Pero la renovación no se limita a los tres generales de división mencionados. Según el mencionado medio, un total de 17 generales de brigada también serán pasados al retiro. Entre ellos se encuentran altos mandos de diversas especialidades, como Infantería, Artillería, Caballería e Ingeniería. Este cambio refleja un proceso más amplio de ajuste interno que afecta a las estructuras operativas del Ejército.

Los movimientos más notables incluyen el ascenso de nuevos oficiales a puestos clave. El general de brigada Oswaldo Calle Talledo, actual jefe del Comando de Operaciones Terrestres del Ejército (COTE), tomará las riendas del Estado Mayor, mientras que Marcos Rodríguez Monge, comandante de la I División del Ejército, asumirá la Inspectoría General. Estos cambios indican una reconfiguración en las prioridades del Ejército, especialmente en términos de operaciones y seguridad.

Aunque la renovación de cuadros es un proceso natural dentro de cualquier institución, el contexto político del país ha hecho que este proceso tome una dimensión diferente. La intervención del Ejército en las protestas de 2022 y la creciente presión social sobre el papel de los militares en la política interna del Perú son temas que han marcado este periodo de cambios.

La salida de estos altos mandos militares y la incorporación de nuevos oficiales pone en evidencia no solo el proceso de reestructuración dentro de las Fuerzas Armadas, sino también el creciente control del Ejecutivo sobre la seguridad y la política interna. La relación entre la presidenta Boluarte y los militares ha sido tensa en los últimos meses, especialmente por el manejo de las protestas, lo que refleja la difícil transición que vive el país.