
Un experimento reciente ha demostrado que los perros son capaces de mostrar preocupación por sus dueños y pueden actuar para ayudarlos en situaciones de aparente peligro, siempre que comprendan qué hacer. Según explicó Clive Wynne, psicólogo y fundador del Canine Science Collaboratory en la Universidad Estatal de Arizona, en una entrevista con The Washington Post, este hallazgo refuerza la idea de que poseen una capacidad única para formar vínculos afectivos con los humanos. Wynne, quien inicialmente era escéptico sobre la idea de que los perros pudieran sentir algo similar al amor, se ha convertido en un defensor de esta teoría tras años de investigación y experiencias personales.
De acuerdo con Wynne, lo que hace a los perros especiales no es su inteligencia, como se pensaba anteriormente, sino su “hipersociabilidad” y su habilidad para establecer conexiones emocionales profundas con otras especies, incluidos los humanos. En su libro “Dog Is Love: Why and How Your Dog Loves You”, el investigador detalla cómo los niveles de oxitocina, conocida como la “hormona del amor”, aumentan tanto en los perros como en sus dueños cuando se miran mutuamente. Además, sostiene que los centros de recompensa en el cerebro de los perros se activan más intensamente ante señales de la presencia de sus dueños que ante estímulos relacionados con comida.

La ciencia detrás del vínculo humano-canino
El interés por comprender el comportamiento y las emociones de los perros ha crecido significativamente en las últimas décadas. Wayne cuenta a Washington Post, que universidades de todo el mundo han establecido laboratorios de cognición canina para estudiar su inteligencia, biología y habilidades sociales. Sin embargo, investigaciones recientes han desafiado la idea de que los perros son únicos por su capacidad cognitiva. Además, sostiene que gestos humanos, como señalar un objeto, siempre que hayan tenido contacto temprano con personas. Esto sugiere que la verdadera singularidad de los perros radica en su capacidad para formar lazos afectivos profundos.
Un ejemplo destacado de esta conexión emocional es el “experimento de rescate” diseñado por Wynne y su equipo. En este estudio, los perros fueron expuestos a una situación en la que sus dueños simulaban estar atrapados en una caja y pedían ayuda. Aunque solo un tercio de los perros logró abrir la caja sin entrenamiento previo, casi todos mostraron signos de angustia al escuchar a sus dueños en apuros. Cuando se les enseñó previamente cómo abrir la caja, la mayoría de los perros lo hizo para liberar a sus dueños, lo que demuestra que su falta de acción inicial no se debía a indiferencia, sino a la falta de comprensión sobre cómo ayudar.

Razas de perros y su capacidad para el afecto
La capacidad de los perros para formar vínculos emocionales no se limita a una raza específica, aunque algunas son más conocidas por su naturaleza afectuosa. Según un informe del stio web, Modern Dog, los Golden Retrievers y los Labrador Retrievers se destacan por su inteligencia, sociabilidad y disposición para interactuar con humanos y otros animales. Estas razas son populares por su versatilidad y disposición para complacer.

Por otro lado, el Newfoundland, una raza de gran tamaño que puede llegar a pesar hasta 68 kilogramos (150 libras), es conocido por su naturaleza dulce y su paciencia con los niños. Según el registro de perros de Estados Unidos, American Kennel Club (AKC), estos perros son tan afectuosos que en la escala de “apertura hacia extraños” se les describe como animales que consideran a todos como sus mejores amigos.

Entre las razas más pequeñas, el Cavalier King Charles Spaniel y el Shih Tzu son opciones populares para familias que buscan perros cariñosos y juguetones. Según Newsweek, el Cavalier es especialmente sensible y se adapta bien a hogares con niños, mientras que el Shih Tzu, cuyo nombre significa “pequeño león”, combina un carácter extrovertido con una naturaleza afectuosa.

El papel de los perros en la vida moderna
Según el AKC, elegir la raza adecuada depende de factores como el espacio disponible en el hogar, el nivel de actividad del dueño y la necesidad de un perro hipoalergénico. Por ejemplo, razas como el Yorkshire Terrier y el Maltés, ambas integran el grupo de perros de compañía y son ideales para personas que viven en apartamentos pequeños o que buscan un animal que no provoque alergias.

Aunque el término “amor” puede parecer antropomórfico, Wynne argumenta que es válido aplicarlo a los perros debido a las similitudes en la forma en que ambas especies forman lazos emocionales. Según explicó a The Washington Post, los perros son capaces de superar rápidamente la pérdida de un dueño y formar nuevos vínculos, lo que los hace únicos en comparación con los humanos. Esta capacidad de adaptación emocional es una de las razones por las que los perros son tan exitosos como compañeros de vida.

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