Puli Demaria, es la Dj del momento y ahora triunfa en el teatro
Puli Demaria, es la Dj del momento y ahora triunfa en el teatro

En este departamento con vista a Los Bosques de Palermo son las 11 de la mañana y la DJ Puli Demaria (41) está despierta desde hace rato. Se acostó tardísimo (aunque no tanto como cuando vuelve de musicalizar una fiesta con su marido Martín Chule Bernardo), pero no se le nota. Quizás por la adrenalina del debut y porque está acostumbrada a dormir poco, se quedó conversando con su hijo mayor –Silvestre, de 16– sobre su útimo proyecto: acaba de estrenar en Microteatro Buenos Aires, Nada del otro mundo, una obra que la tiene súper entusiasmada y a la que le pone el cuerpo con intensidad.

Durante todo el mes de junio, bajo el eje temático "por los miedos", sube al escenario cuatro veces por noche (de miercóles a sábado) y cinco los domingos ya que se trata de obras de quince minutos; dirigida por Pablo Chao (mano derecha de Julio Chávez). Su felicidad no es para menos: desde adolescente espera la oportunidad de actuar.  Estudió Arte Dramático en Estados Unidos y esperó activa, dándole curso a otros deseos.

Se casó, se separó y tuvo cuatro hijos: Silvestre y Santos (de un primer matrimonio de seis años con Matías Corti Maderna) y Félix (9) y Florian (7), los que tuvo con Chule (el dueño de Sarapura), de quien se confiesa enamorada hace trece años. "La química con él está intacta desde aquel primer beso que nos dimos en un auto, aunque no es fácil trabajar con la pareja y a veces vuela todo por el aire. Los dos creemos que hay que pelearla cuando hay amor".

“Una canción te transforma. Desde chica que armo compilados para mí y para mis amigos”
“Una canción te transforma. Desde chica que armo compilados para mí y para mis amigos”

La energía no es un problema para ella: Puli es de las mujeres que parecen haber nacido con una carga extra. Además de armar las pistas de las fiestas más cool y exclusivas del circuito porteño e internacional, participa en el programa de su amiga Carolina Pampita Ardohain –de lunes a viernes a las 19 por Telefe– y el 3 de julio estará en El Maipo acompañando a Cae (ex líder del grupo Bravo). Y junto con lo que hace, está lo que proyecta. "Vas a ver que dentro de unos años vamos a estar hablando de una gran obra que voy a estrenar en calle Corrientes –arriesga entre risas–. Pero se va a dar cuando tenga que ser. Soy de pensar mucho las cosas y pedirlo al universo".

-No debe ser fácil compatibilizar la vida familiar con un trabajo como el tuyo en el que casi todo pasa de noche…

-Duermo menos de lo mínimo. A veces terminamos a las 5 y me levanto 6.45 para despertar a los chicos y acompañarlos al bus que los lleva al colegio para desearles que tengan un día maravilloso. Si puedo, me acuesto un ratito más. ¡Y me duermo!, aunque tenga veinte minutos o diez hago minisiestas en donde puedo (se ríe).

Con su marido, Martín Chule Bernardo.
Con su marido, Martín Chule Bernardo.

-Conociendo tanto el ambiente de la noche, ¿hablás de los excesos con tu hijo mayor? –

-Sí. Lo que siempre le digo es que si se emborrachó o lo que sea, sepa que puede llamar a Chule o a mí. Que confíe en nosotros. Porque el consumo de alcohol en los adolescentes es tremendo. También es cierto que, de repente, si me ve a mí en algún cumpleaños un poco alegre, no la voy a caretear. Pero a su vez ve que me levanto, salgo a correr, tengo una rutina muy prolija: soy muy amante de la vida y si me bajoneo me dura poco. No me lo permito. Desde muy chica tuve la muerte muy cerca, tal vez por eso le tengo tanto pánico al final: mi mamá perdió a mi hermano cuando tenía un año y medio y después a su marido. Y yo también pasé situaciones muy duras: dos de mis hijos perdieron a su papá de manera inesperada hace muy poco y sé que tengo que estar bien para ellos.La vida es maravillosa, pero tiene un montón de cosas re heavy.

La música compensa el lado oscuro…

-Es posible. Una canción te transforma. Me gusta dar alegría y ver a la gente feliz. Desde chica que armo compilados para mí y para mis amigos. Si veo que alguien está triste, soy la primera en intentar revertir esa situación. Y la fiesta es un poco eso. Quizás por eso me gusta tanto. Uno llega a la pista, toma un par de tragos, baila, la pasa bomba y sin darse cuenta te cambió el día.

Peinó y maquilló: Ania Taniguchi para Sebastián Correa Estudio Agradecemos a: Jazmín Chebar, Naíma, Them y Clara Ibarguren.

Textos: Mara Derni (maraderni@atlantida.com.ar) (Foto: Maximiliano Vernazza/ Para Ti)

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