En materia de seguridad hogareña, toda precaución es poca cuando hay bebés y niños. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá
En materia de seguridad hogareña, toda precaución es poca cuando hay bebés y niños. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá

Una casa donde hay bebés y niños es muy diferente a una donde solo hay adultos, porque está preparada para evitar accidentes domésticos. A continuación, una serie de premisas para tener en cuenta.

* Los niños son pequeños exploradores, aficionados a encontrar y probar todo tipo de productos que pueda haber en casa. Si descubrís a tu hijo jugando con frascos llamativos o medicamentos o cualquier otro producto que haya encontrado en tu casa, corroborá que no haya ingerido nada. En caso de duda, llamá a algún centro de toxicología para pedir consejo. La mayoría de las veces bastará con lavarle la boca, los ojos y las manos, pero es preferible consultar a un centro especializado o ver a un agente de salud para evaluar el riesgo de intoxicación.

* Mantené todos los productos químicos y medicamentos fuera de su alcance. Es importante que todos los productos domésticos estén en lugar seguro, ya sea bajo llave o donde tu hijo no pueda verlos ni acceder a ellos. Se trata básicamente de productos de limpieza que haya en el baño o la cocina, de parafina y querosén, de medicamentos, de combustibles y productos cáusticos (en general en el garage) y de plaguicidas.

* Está demostrado que una tapa de seguridad o una pequeña valla puede salvar la vida de un niño, porque da a los padres o cuidadores un tiempo precioso para evitar que toque o ingiera el contenido, o que quiera subir o bajar una escalera.

* En la medida de lo posible, utilizá productos de limpieza doméstica naturales, como vinagre, jugo de limón o bicarbonato de sodio.

Un entorno sano para niños sanos

Para proteger a los niños de todo peligro químico es preciso:

* Asegurarse de que detergentes, combustibles, disolventes, plaguicidas y demás productos químicos utilizados en el hogar estén guardados en lugar seguro, bien envasados y claramente etiquetados.

*Promover el uso de envases de seguridad para niños en productos farmacéuticos y químicos.

*Nunca guardar venenos, medicamentos, ácidos o combustibles líquidos en botellas de bebida. Todos estos líquidos y productos tóxicos deben colocarse en recipientes cerrados, claramente etiquetados y fuera de la vista y el alcance de los chicos.

Texto: Redacción de Para Ti Mamá / Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS).

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