El protector solar es un aliado de la piel durante el embarazo, para evitar las típicas manchas que aparecen en este período. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.
El protector solar es un aliado de la piel durante el embarazo, para evitar las típicas manchas que aparecen en este período. Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá.

En los primeros dos embarazos tu piel no se modificó en nada, o casi nada, porque algunas estrías te salieron. Confiada, tomaste sol con ganas, pero sin protección y te salió una mancha oscura justo arriba de la boca. ¿Qué será eso? te preguntaste asustada. "El melasma o cloasma es una alteración de la piel causada por la radiación ultravioleta que proviene del sol, de las camas solares y de los monitores y tubos fluorescentes", explica la Dra. María Alejandra Vázquez, dermatóloga.

Y agrega: "Durante el embarazo se libera la hormona melanocitoestimulante y los niveles de estrógenos y progesterona se elevan generando más melanina, que es el pigmento propio de la piel, y hace factible la aparición de manchas. Es por eso que muchas veces se la llama la máscara del embarazo".

Pantalla, entre otras medidas

Por la capacidad de asimilación de la radiación solar que tiene la piel, se la clasifica en fototipos. En nuestro país, la mayoría de las mujeres tienen fototipo III y IV, que son los tipos de pieles que siempre se broncean y por lo tanto tienen mayor posibilidad de generación de melasma.

"La protección solar tiene que ser estricta durante todo el día: la embarazada debe aplicarse la pantalla veinte minutos antes de salir y volver a ponerse cada dos horas", indica la Dra. Vázquez y agrega que, afortunadamente, las pantallas solares son accesibles y vienen en varios formatos: crema, emulsión, spray, oil free, gel crema, gel y compactas.

Además, según la especialista, es importante no tomar sol entre las diez y media de la mañana y las cuatro de la tarde y usar una pantalla solar de factor de protección 30, como mínimo. "Pero en el caso que la mamá haya desarrollado manchas en un embarazo previo, el factor recomendado será de 60", asegura la dermatóloga. Todavía estamos en invierno, pero pronto el sol empezará a ser más fuerte y es necesario tomar precauciones.

Opciones varias

En el caso de que la mancha haya aparecido, la especialista recuerda el uso del protector solar y sugiere tratamientos despigmentantes que son ambulatorios y que ayudan a que disminuya.

Todavía estamos en invierno, pero pronto el sol empezará a ser más fuerte y es necesario tomar precauciones.

Se puede aplicar ácido retinoico y ácido glicólico en toda la cara y puntualmente en la mancha, hidroquinona, ácido kójico y extracto de uva ursi. "La tríada para tratar este tipo de manchas es protección solar estricta, despigmentantes y tiempo. Hay que darles mucho tiempo para que de a poco vayan desapareciendo", agrega la Dra. Vázquez.

Pero también enumera más métodos para combatirlas. "Se puede optar por un tratamiento de microdermoabrasión, que puede ser con cristales de aluminio o con punta de diamante. Funciona puliendo la piel y midiendo la cantidad que se va sacando. Se pule la piel y se va controlando la cantidad que se va sacando. El tratamiento dura un mínimo de cinco sesiones", asegura la doctora.

Otra opción es el peeling químico, por el cual la especialista explica que se levanta la piel con ácido, esperando que actué hasta neutralizarse. Es un tratamiento que se hace una vez por semana o cada catorce días, según la paciente. Y por último, se puede tratar con láser o luz pulsada intensa –IPL–, apuntando directamente a la mancha.

Y luego explica que sea cual fuere el tratamiento, estos se realizan luego del parto. "Si la embarazada está muy preocupada se le puede indicar el uso de una crema con Vitamina C que actúa como antioxidante y despigmentante suave y además es inocua para el bebé", explica dermatóloga. Y aclara también: "En caso que la paciente esté en la etapa de la lactancia, sólo podrá aplicarse ácido kójico, extracto de uva ursi y el ácido glicólico".

De enemigo a aliado

Sin embargo, el sol no debe ser asociado solamente a las complicaciones que causa estar expuestos a él. Es fuente de bienestar, distensión y tranquilidad. Además de estimulante de la formación de vitamina D y del calcio. La Dra. Vázquez se preocupa por recordar que cuidándose debidamente se evitan las alteraciones pigmentarias, quemaduras solares y deshidratación de la piel. Para eso, las cremas hidratantes de avena con urea o con extractos de rosa mosqueta, por ejemplo, son de gran ayuda para mantener la piel en perfecto estado.

¿Cuál es tu fototipo?

Tipo I: Tenés ojos claros y la piel blanca, casi transparente. Te ponés colorada al quemarse, pero nunca llegás a broncearte.
Tipo II: Tenés pelo rubio o castaño claro, generalmente ojos claros y la piel blanca. Te quemás pero te bronceás muy poco.
Tipo III: Tenés el pelo castaño o rubio oscuro y la piel se quema en un principio pero después se broncea.
Tipo IV: Tenés el pelo y los ojos oscuros y la piel se broncea fácilmente.
Tipo V: Tenés el pelo muy negro, la piel algo morena y te bronceás muy bien, sin quemarte.
Tipo VI: Tenés el pelo negro, la piel morena oscura que nunca se quema, ni se broncea pero que intensifica su color.

Puede estirarse y picar…

Además de los cambios generados por el sol en la piel, la Academia Americana de Dermatología indica que el 90% de las mujeres embarazadas desarrollan estrías. Aparecen en el abdomen y, en menor medida, en los pechos. Y las cremas humectantes o autobronceantes pueden mejorar su apariencia. Además, según la mencionada institución, es muy probable sentir picazón en las palmas de las manos y las plantas de los pies durante la gestación. Cremas humectantes mentolados o a base de avena en frío calman la picazón.

Por Paula Labonia / Asesoró: Dra. María Alejandra Vázquez, Miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología.

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