Panamá evalúa trasladar a tierra firme a los habitantes de Isla Cañas tras el terremoto

Las nuevas inundaciones y el comportamiento de las mareas mantienen en incertidumbre a unas 600 personas, mientras el Gobierno busca terrenos para una eventual reubicación.

El ingreso del mar ha alcanzado viviendas y terrenos agrícolas de Isla Cañas, donde las mareas continúan generando preocupación entre los residentes. Captura de video de Instagram
El ingreso del mar ha alcanzado viviendas y terrenos agrícolas de Isla Cañas, donde las mareas continúan generando preocupación entre los residentes. Captura de video de Instagram
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El Gobierno de Panamá evalúa trasladar a tierra firme a los habitantes de Isla Cañas, en el distrito de Tonosí, provincia de Los Santos, ante las inundaciones registradas después del terremoto del 9 de octubre. La posibilidad fue anunciada por José Ramón Icaza, secretario de Metas Presidenciales, quien confirmó instrucciones para identificar terrenos donde podrían construirse nuevas viviendas.

Icaza explicó que las mareas registradas durante los últimos días han provocado inundaciones tanto en la isla como en sectores de tierra firme. Ante esta situación, las autoridades iniciarán nuevas evaluaciones de las condiciones del terreno para determinar si resulta seguro el regreso de las familias o si será necesario reubicarlas permanentemente.

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El funcionario señaló que el presidente José Raúl Mulino ordenó localizar terrenos para una eventual solución habitacional. La decisión dependerá de los estudios y del comportamiento de las mareas, porque el traslado todavía no ha sido confirmado y las autoridades necesitan determinar si las inundaciones representan una amenaza permanente para los residentes.

Las declaraciones se produjeron después del Consejo de Gabinete del martes 27 de octubre, cuando Mulino anunció la construcción de 1,400 viviendas adicionales a las 1,300 que comenzaron a edificarse para los damnificados. El Gobierno proyecta al menos 2,700 soluciones habitacionales en Coclé, Veraguas, Herrera y Los Santos.

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El terremoto y la fuerza del mar provocaron importantes transformaciones en Isla Cañas, donde se abrió un canal de aproximadamente 37 metros de ancho que separó parte del territorio.  Tomada de Instagram (pedasitrips)
El terremoto y la fuerza del mar provocaron importantes transformaciones en Isla Cañas, donde se abrió un canal de aproximadamente 37 metros de ancho que separó parte del territorio. Tomada de Instagram (pedasitrips)

La situación de Isla Cañas comenzó el viernes 9 de octubre, cuando un terremoto de magnitud 7.5 sacudió la península de Azuero. El movimiento provocó olas anómalas, inundaciones y alteraciones en el terreno, obligando a evacuar de emergencia a aproximadamente 400 personas que se encontraban en la comunidad.

La evacuación se desarrolló mediante lanchas utilizadas por los propios residentes, quienes trasladaron a sus vecinos hacia tierra firme en aproximadamente 30 minutos. Al menos ocho embarcaciones participaron en el operativo, que permitió poner a salvo a las familias sin registrar víctimas mortales, pese al temor provocado por el ingreso del mar.

Isla Cañas tiene una población aproximada de 600 habitantes, que permanece a la espera de una decisión sobre el retorno. Aunque el suministro eléctrico fue restablecido, la comunidad continúa sin agua potable y los residentes solamente pueden ingresar temporalmente para alimentar a sus animales y revisar sus propiedades.

El Gobierno de Panamá evalúa trasladar a tierra firme a los aproximadamente 600 habitantes de Isla Cañas, ante las inundaciones registradas después del terremoto del 9 de octubre. Captura de video de Instagram
El Gobierno de Panamá evalúa trasladar a tierra firme a los aproximadamente 600 habitantes de Isla Cañas, ante las inundaciones registradas después del terremoto del 9 de octubre. Captura de video de Instagram

Las evaluaciones preliminares también han identificado cambios importantes en la configuración del terreno. El agua abrió un canal de aproximadamente 37 metros de ancho y más de cuatro metros de profundidad durante la marea alta, mientras especialistas investigan la erosión y el desplazamiento de sedimentos que provocaron esta transformación.

La situación genera mayor preocupación ante la alerta por mareas altas vigente hasta el 30 de noviembre en el litoral Pacífico panameño, donde se encuentra Isla Cañas. Estas condiciones podrían agravar las inundaciones en las zonas vulnerables, especialmente en los terrenos afectados por el terremoto, mientras las autoridades evalúan los riesgos para la población y la posibilidad de trasladar a las familias hacia tierra firme.

El impacto económico resulta especialmente preocupante porque la agricultura constituye uno de los principales sustentos de la comunidad. Un diagnóstico agrario establece que la isla posee aproximadamente 832 hectáreas de superficie, de las cuales unas 400 hectáreas corresponden a tierras agrícolas, destinadas principalmente a la producción de alimentos.

En estos terrenos se cultivan arroz, maíz, frijol, sandía y melón, productos destinados al consumo familiar y al mercado nacional. El representante Demetrio Ríos estimó que más del 80% de la producción agrícola quedó destruida por el terremoto y la entrada de agua salada, afectando a más de un centenar de productores.

José Ramón Icaza, secretario de Metas Presidenciales, anunció que el Gobierno identificará terrenos para construir viviendas si las condiciones de inundación impiden el regreso de los habitantes. Tomada de la Presidencia
José Ramón Icaza, secretario de Metas Presidenciales, anunció que el Gobierno identificará terrenos para construir viviendas si las condiciones de inundación impiden el regreso de los habitantes. Tomada de la Presidencia

La isla también constituye uno de los principales refugios de tortugas marinas del Pacífico panameño. Cada año, durante la temporada de julio a diciembre, llegan a sus playas más de 20,000 tortugas para desovar, entre ellas ejemplares de las especies golfina, verde, carey y baula.

Esta riqueza natural sostiene actividades de turismo ecológico y conservación ambiental, mediante recorridos por manglares, observación de tortugas y servicios de transporte marítimo. Sin embargo, después del terremoto, la llegada de visitantes disminuyó considerablemente, afectando los ingresos de familias dedicadas a la pesca y al turismo.

Mientras avanzan las evaluaciones, el futuro de Isla Cañas permanece sin definirse. Las autoridades deberán determinar si las condiciones permiten recuperar las viviendas y actividades productivas o si las familias necesitan establecerse definitivamente en tierra firme, después de una emergencia que transformó su entorno y sus medios de subsistencia.

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