Productores panameños afirman que no encuentran mercados para la producción de cerdos

La oferta se disparó, pero el poder adquisitivo del consumidor panameño no acompañó el ritmo, manifiesta la Asociación Nacional de Porcinocultores

Porcinocultores señalan que reciben menos por cada animal, mientras que el consumidor no percibe ninguna baja en el costo final de la carne.
Porcinocultores señalan que reciben menos por cada animal, mientras que el consumidor no percibe ninguna baja en el costo final de la carne.
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Los cerdos criados en Panamá llegaron a un récord de sacrificio de 696.268 cabezas durante 2025, un 5,0% más que el año anterior, según los indicadores de la Asociación Nacional de Porcinocultores (Anapor).

El dato revela una producción nacional que crece a un ritmo que el propio gremio califica de extraordinario. Sin embargo, ese crecimiento no se tradujo en mejores ingresos para quienes crían los animales.

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La Anapor advierte que el mercado atraviesa un desequilibrio, mientras que la oferta se disparó, el poder adquisitivo del consumidor panameño no acompañó el ritmo y la competencia con otras proteínas se intensificó.

La organización señala que identificó una falla concreta en la cadena de comercialización. Los precios que reciben los criadores de cerdos cayeron de forma significativa en el último tramo del año.

Ese descenso, aducen, no se reflejó en las góndolas, alegando que el consumidor sigue pagando valores iguales o incluso superiores a los de meses anteriores, pese a la baja que enfrenta el productor en el otro extremo de la cadena.

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Carne de cerdo expuesta en un mercado, a 2 de diciembre de 2025, en Barcelona, Cataluña (España)
Panamá tiene el consumo per cápita de carne porcina más alto de Centroamérica, con 20,8 kilogramos anuales por persona. (David Zorrakino / Europa Press)

Para Anapor, ahí está la raíz del conflicto. El problema no pasa por cuánto produce o importa el país, sino por el mecanismo mediante el cual se fijan y trasladan los precios desde la granja hasta el mostrador final.

La distorsión entre el precio de origen y el precio de venta al público explica buena parte de la tensión que atraviesa el sector porcino panameño. Mientras el porcicultor recibe menos por cada animal, el consumidor no percibe ninguna baja en el costo final de la carne, lo que sostienen erosiona el margen de quienes producen.

Panamá tiene el consumo per cápita de carne porcina más alto de Centroamérica, con 20,8 kilogramos anuales por persona. La cifra ubica al país entre los de mayor ingesta de este producto en todo el continente americano.

Ese apetito interno convive con una oferta que ya no depende solo de la producción local. Durante 2025 se elaboraron dentro del país 58.428 toneladas de carne de cerdo, mientras que las importaciones de productos porcinos sumaron 32.828 toneladas.

La combinación de ambas cifras deja en evidencia el tamaño del mercado que Anapor busca ordenar. La cadena mueve un volumen considerable de carne, pero la distribución de las ganancias entre productor y comercializador quedó, según el gremio, desalineada.

La Asociación Nacional de Porcinocultores advierte que el mercado atraviesa un desequilibrio.
La Asociación Nacional de Porcinocultores advierte que el mercado atraviesa un desequilibrio.

Frente a un escenario que la asociación asegura haber enfrentado en reiteradas ocasiones, los porcicultores reclaman al Gobierno retomar el conjunto de medidas que el sector considera indispensables.

El objetivo declarado es abrir mercados internacionales para la producción nacional.

El reclamo puntual apunta a la certificación de las plantas de exportación de Panamá, ya que sin ese aval sanitario el país no puede colocar su carne de cerdo en compradores externos, una limitación que el gremio señala como estructural.

Afirma que la certificación permitiría diversificar los destinos de venta y reducir la dependencia del mercado interno, el mismo que hoy absorbe el ajuste de precios sin trasladar beneficios al productor.

Para la Anapor, esa apertura resulta clave para descomprimir la presión que enfrenta la primera etapa de la cadena.

carne de cerdo
La cadena mueve un volumen considerable de carne, pero la distribución de las ganancias entre productor y comercializador quedó, según el gremio, desalineada.

El planteamiento del gremio conecta directamente con el diagnóstico sobre la transmisión de precios. Si la producción nacional lograra colocar excedentes en el exterior, el argumento de la asociación es que se aliviaría la sobreoferta que hoy castiga los ingresos de los criadores locales, sin que eso implique una reducción real para el consumidor doméstico.

La instantánea que dejan los indicadores de cierre de 2025 combina un consumo interno robusto, una producción en alza sostenida y una brecha entre lo que cobra el productor y lo que paga el público.

Esa brecha, más que el volumen total de cerdos criados o importados, es la que Anapor coloca en el centro del reclamo ante las autoridades.

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