Investigan la acumulación de algas rojas en playas panameñas

Las evaluaciones preliminares descartan toxicidad, aunque la descomposición puede reducir el oxígeno del agua y generar malos olores

MiAmbiente reportó floraciones del género Ceramium en distintos sectores de la costa panameña y mantiene estudios para identificar la especie. Tomada de Instagram
MiAmbiente reportó floraciones del género Ceramium en distintos sectores de la costa panameña y mantiene estudios para identificar la especie. Tomada de Instagram
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El Ministerio de Ambiente de Panamá (MiAmbiente) mantiene bajo seguimiento las floraciones de un alga roja del género Ceramium, reportadas en distintos sectores de la costa. La entidad realiza estudios para identificar la especie exacta y establecer qué factores favorecen su proliferación.

Las imágenes difundidas por MiAmbiente muestran acumulaciones rojizas sobre la arena y cerca del agua. La presencia de algas en la costa forma parte de los procesos naturales del ambiente marino, pero su concentración en grandes cantidades ha motivado el seguimiento de las autoridades ambientales.

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Ceramium pertenece al grupo de las algas rojas, conocido científicamente como Rhodophyta. Está formado por especies de aspecto filamentoso y ramificado que pueden crecer sujetas a superficies marinas, incluidos otros organismos. El nombre identifica un género con distintas especies, por lo que todavía se analiza cuál aparece en Panamá.

Su tonalidad procede principalmente de la ficoeritrina, un pigmento que ayuda a captar la luz necesaria para la fotosíntesis. Como otras algas, también contiene clorofila. La combinación de pigmentos explica por qué puede verse roja o rosada, según la especie y las condiciones en que se encuentre.

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Según la evaluación preliminar de MiAmbiente, el alga no es tóxica; su acumulación puede afectar el oxígeno del agua y producir olores al descomponerse. Tomada de Instagram
Según la evaluación preliminar de MiAmbiente, el alga no es tóxica; su acumulación puede afectar el oxígeno del agua y producir olores al descomponerse. Tomada de Instagram

En su composición hay agua y materia orgánica, entre ella carbohidratos, proteínas y pequeñas cantidades de lípidos. Esos componentes forman sus tejidos y sirven de alimento a otros organismos. Cuando el alga muere y se deposita en la playa, esa materia comienza a descomponerse.

Aunque ambas pueden llegar a las costas, no pertenece al grupo del sargazo. Ceramium es un alga roja; Sargassum, en cambio, es un género de algas pardas. La diferencia va más allá del color: corresponden a grupos biológicos distintos y tienen características de crecimiento diferentes.

MiAmbiente señaló que, según sus evaluaciones preliminares, el alga observada no es tóxica. La advertencia de la institución se refiere a lo que ocurre cuando se acumula en grandes volúmenes: puede disminuir el oxígeno disponible en el agua y producir malos olores al descomponerse.

La reducción del oxígeno puede afectar las condiciones del entorno marino, especialmente si la materia orgánica permanece concentrada en aguas poco profundas. Los olores, por su parte, se generan durante el proceso de descomposición. MiAmbiente no ha atribuido a esta floración efectos adicionales sobre personas o fauna.

Una proliferación de macroalgas puede relacionarse con la disponibilidad de nutrientes, la luz, la temperatura y las condiciones del agua. Después, las corrientes, las olas y los vientos pueden transportarlas y concentrarlas en la orilla.

La coloración rojiza se debe principalmente a la ficoeritrina, un pigmento que participa en la captación de luz. Tomada de Instagram
La coloración rojiza se debe principalmente a la ficoeritrina, un pigmento que participa en la captación de luz. Tomada de Instagram

Los nutrientes, como el nitrógeno y el fósforo, pueden llegar al mar por distintas vías naturales y por actividades humanas. En algunas zonas costeras, su aumento favorece el crecimiento de algas. Eso no demuestra, por sí solo, que haya ocurrido lo mismo en los lugares que examina MiAmbiente.

La identificación genética anunciada por la entidad permitirá precisar de qué especie se trata. Ese dato es necesario para conocer mejor su comportamiento y comparar los ejemplares actuales con registros anteriores. El trabajo cuenta con apoyo especializado de la Universidad de Panamá y la Universidad Tecnológica de Panamá.

Existen antecedentes científicos de Ceramium en el país. Una investigación publicada en 2019 documentó una especie de ese género entre las algas asociadas a raíces de mangle en playa Estrella, isla Colón, en Bocas del Toro. Las muestras del estudio fueron recolectadas en agosto de 2012.

Ese antecedente muestra su presencia previa en Panamá, aunque corresponde a un ambiente de manglar y no describe una acumulación extensa sobre playas. También ilustra dónde pueden encontrarse estas algas: adheridas a superficies costeras y asociadas a otros organismos, antes de que fragmentos sean desplazados por el agua.

El alga roja Ceramium observada en la costa panameña no es sargazo: este último pertenece al grupo de las algas pardas. Cortesía
El alga roja Ceramium observada en la costa panameña no es sargazo: este último pertenece al grupo de las algas pardas. Cortesía

El género se ha registrado en diversos ambientes marinos, incluidos sectores rocosos y áreas donde crece sobre otras algas. Por ello, una acumulación en la arena no indica necesariamente el lugar donde comenzó a crecer: el movimiento del agua también influye en dónde termina depositada.

Por ahora, el seguimiento oficial abarca diferentes sectores de la costa panameña y lleva más de un mes. Con la identificación de la especie y el estudio de las condiciones ambientales, MiAmbiente busca explicar por qué aumentó su presencia y cómo evoluciona la acumulación observada.

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