S&P mantiene el grado de inversión de Panamá, pero advierte sobre el nivel récord de la deuda

La calificadora prevé una reducción gradual del déficit y señala que la baja recaudación limita la capacidad del Gobierno para profundizar el ajuste fiscal.

Primer plano de una calculadora financiera con un bolígrafo sobre ella, billetes de dólares y monedas al lado, y formularios de impuestos desenfocados en un escritorio de madera.
La calificadora estima que los ingresos tributarios equivalen al 6,9% del PIB, una proporción que dificulta una reducción más profunda del déficit fiscal. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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S&P Global Ratings ratificó la calificación soberana de Panamá en ‘BBB-’ a largo plazo y ‘A-3’ a corto plazo, con perspectiva estable. En su informe del 22 de septiembre, la agencia advirtió que la deuda pública y la deuda externa permanecen en niveles récord, pese a los avances en la reducción del déficit fiscal.

La perspectiva estable supone que el Gobierno continuará reduciendo el desequilibrio de las cuentas públicas durante 2026 y 2027. S&P señaló, sin embargo, que podría rebajar la calificación en los próximos 12 a 24 meses si los obstáculos a esa reducción elevan nuevamente la carga de la deuda.

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Una desaceleración del crecimiento económico aumentaría esas presiones, según la calificadora. Su previsión sitúa el déficit del Gobierno general en 3,3% del producto interno bruto en 2026, después del 3,8% registrado en 2025. Para 2027, 2028 y 2029, espera que se mantenga alrededor del 3% anual.

El margen para profundizar el ajuste es limitado. S&P calculó que los ingresos tributarios representan apenas el 6,9% del PIB, una de las proporciones más bajas entre los países que evalúa. La cifra está unos tres puntos porcentuales por debajo del nivel de 2013 y 2014, según el informe.

La agencia indicó que una reducción más marcada del déficit exigiría recuperar la base tributaria y revisar las rigideces del gasto, incluidas las partidas sujetas a aumentos automáticos y otras obligaciones presupuestarias. También consideró limitada la capacidad política para aprobar reformas fiscales difíciles, debido a disputas dentro del partido gobernante.

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Una mujer trabaja frente a una computadora portátil y un monitor que muestra la calificación crediticia de Panamá de S&P Global Ratings.
S&P Global Ratings ratificó la calificación soberana de Panamá en ‘BBB-’, con perspectiva estable, y advirtió que la deuda pública y externa permanece en niveles récord. (Imagen Ilustrativa Infobae)

S&P proyectó que la deuda neta del Gobierno general se estabilizará cerca del 55% del PIB entre 2026 y 2029. Aun con esa estabilización, estima que los intereses absorberán algo menos del 15% de los ingresos públicos durante ese período, una carga que restringe los recursos disponibles para otras necesidades.

El frente externo presenta otra vulnerabilidad. Las necesidades brutas de financiamiento externo equivaldrían, en promedio, al 200% de los ingresos de cuenta corriente más las reservas utilizables entre 2026 y 2029. S&P señaló que ese nivel supera el de otros países de la región y responde principalmente a los depósitos de no residentes en los bancos panameños.

La dolarización también limita las herramientas disponibles ante una crisis financiera. Panamá carece de banco central y de un prestamista formal de última instancia, además de un sistema eficaz de seguro de depósitos, recordó la calificadora. Al mismo tiempo, señaló que los bancos mantienen reservas de liquidez superiores a las exigidas por la regulación.

En materia de crecimiento, S&P prevé que la economía panameña se expanda alrededor del 4,5% en 2026, impulsada por el Canal, la recuperación de la construcción privada, el transporte aéreo y el turismo. Para los años siguientes proyecta un ritmo cercano al 4%, aunque identifica un riesgo climático para 2027.

Un episodio intenso de El Niño podría reducir las lluvias y el nivel del lago Gatún, esencial para el tránsito por el Canal, y moderar el crecimiento en 2027. La agencia incluyó esa posibilidad entre los factores que podrían afectar una de las principales fuentes de actividad e ingresos del país.

Vista aérea de un buque repleto de contenedores dentro de una esclusa de agua con torres de control y mulas mecánicas a los lados.
El Canal de Panamá figura entre los motores del crecimiento previstos por S&P, aunque una caída de las lluvias podría afectar el nivel del lago Gatún en 2027. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe también aborda el futuro de Minera Panamá. S&P indicó que la eventual reapertura sigue siendo un asunto políticamente sensible, aunque First Quantum suspendió un arbitraje internacional por $20.000 millones. Sus proyecciones no incorporan posibles beneficios de una reapertura para el crecimiento, las exportaciones o la recaudación.

Entre los avances, la calificadora destacó la reforma del sistema de pensiones aprobada en marzo de 2025, así como las medidas de eficiencia recaudatoria y contención del gasto. Atribuyó parte de la mejora fiscal a menores desembolsos de capital y mayores aportes del Canal, además del crecimiento económico.

S&P señaló que una disminución de las primas de riesgo permitió el regreso de Panamá a los mercados internacionales en febrero de 2026. También indicó que podría elevar la calificación en los próximos 12 a 24 meses si la consolidación fiscal reduce de forma significativa la deuda pública y mejora la posición externa.

Tras la publicación del reporte, el Ministerio de Economía y Finanzas destacó la ratificación de la perspectiva estable y la evaluación ‘AAA’ para transferencia y convertibilidad. La entidad sostuvo que la continuidad de su estrategia fiscal y la administración de los vencimientos de deuda buscan fortalecer la confianza de los inversionistas.

Felipe Chapman, ministro de Economía y Finanzas, vinculó la ratificación de la nota con la gestión de la deuda y la confianza de los inversionistas. Cortesía
Felipe Chapman, ministro de Economía y Finanzas, vinculó la ratificación de la nota con la gestión de la deuda y la confianza de los inversionistas. Cortesía

“La ratificación confirma que la prudencia y la disciplina financiera dan resultados”, afirmó el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman. El funcionario vinculó la gestión de la deuda con el objetivo de acelerar el crecimiento y generar empleos. S&P, por su parte, condicionó la estabilidad de la nota al cumplimiento de la reducción fiscal prevista.

Las otras dos grandes calificadoras muestran una evaluación menos favorable que la de S&P. Moody’s mantiene a Panamá en ‘Baa3’, el último escalón del grado de inversión, con perspectiva negativa; Fitch le asigna ‘BB+’ con perspectiva estable, un nivel por debajo del grado de inversión. Así, las tres agencias mantienen reservas sobre la posición crediticia del país, aunque difieren en la calificación que le otorgan.

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