En Panamá los cocodrilos se acercan cada vez más a las zonas donde hay actividad pesquera

Las autoridades aconsejan mayor prevención y evitar arrojarles comida, restos y desperdicios de pescado

Las conductas preventivas protegen tanto a las personas como a las especies que habitan el área, señalan las autoridades. (MiAmbiente)
Las conductas preventivas protegen tanto a las personas como a las especies que habitan el área, señalan las autoridades. (MiAmbiente)
Guardar

El ataque de un cocodrilo que dejó herido a un pescador en el puerto de Coquira, en el distrito de Chepo, provincia de Panamá, volvió a poner el foco sobre los riesgos de alimentar a estos reptiles en áreas donde desarrollan su hábitat natural.

El pescador cayó al agua el viernes 11 de septiembre y el animal le causó una lesión en la pierna derecha.

PUBLICIDAD

Las personas que estaban en el lugar lograron auxiliarlo, sacarlo del agua y trasladarlo a un centro médico para que recibiera atención.

El incidente se produjo en una zona a la que acuden cada día pescadores, compradores y trabajadores vinculados con la descarga de productos del mar. Las embarcaciones llegan al puerto de Coquira para entregar sus capturas, mientras gran parte de la actividad se concentra cerca de la orilla.

La investigación busca determinar qué ocurrió antes del ataque y cómo reaccionó el reptil.

El puerto de Coquira, en el distrito de Chepo, es utilizado diariamente por una gran cantidad de usuarios que se movilizan hacia distintas comunidades e islas del Pacífico panameño. (Internet)
El puerto de Coquira, en el distrito de Chepo, es utilizado diariamente por una gran cantidad de usuarios que se movilizan hacia distintas comunidades e islas del Pacífico panameño. (Internet)

Una de las posibilidades bajo evaluación es que el movimiento causado por la caída accidental del hombre al agua haya provocado la respuesta del animal, aunque no hay una conclusión oficial.

PUBLICIDAD

El caso expone la convivencia entre los cocodrilos y quienes trabajan en el puerto de Coquira. La presencia de personas junto al agua, sumada a la circulación constante de embarcaciones y productos pesqueros, puede favorecer encuentros peligrosos cuando los reptiles se acostumbran a permanecer cerca de las zonas de actividad humana.

La zona portuaria forma parte del hábitat natural de estos reptiles, y las autoridades detectaron que algunos pescadores les arrojan comida, restos y desperdicios de pescado.

Especialistas en fauna silvestre advierten que esa práctica eleva el riesgo para pescadores y bañistas.

Atraídos por una fuente de alimento fácil, los animales pueden acercarse a la costa en vez de alejarse ante la presencia humana.

Los cocodrilos, entre ellos el cocodrilo americano, son especies protegidas por el Estado panameño. (MiAmbiente)
Los cocodrilos, entre ellos el cocodrilo americano, son especies protegidas por el Estado panameño. (MiAmbiente)

Esa modificación de conducta aumenta la posibilidad de mordeduras graves. El cocodrilo puede asociar la llegada de personas con comida y esperar alimento en sectores donde también circulan trabajadores, vecinos y visitantes.

El Ministerio de Ambiente pidió a la población que no alimente a los animales silvestres y que mantenga una distancia prudente. Remarcó que las conductas preventivas protegen tanto a las personas como a las especies que habitan el área.

Como medida inmediata, coordinó con la comunidad del puerto la programación de nuevas jornadas de concientización. Las actividades estarán dirigidas a reforzar las pautas de actuación frente al avistamiento de cocodrilos.

El lugar ya había recibido capacitaciones y encuentros de educación ambiental. El personal de la institución y los expertos de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) encabezaron esas instancias destinadas a los habitantes y trabajadores de la zona.

Las acciones incluyeron información sobre la conducta que deben adoptar las personas cuando detectan la presencia de reptiles. También se instalaron letreros de advertencia en los sectores donde coinciden la actividad humana y el hábitat de los cocodrilos.

Las autoridades intervienen en situaciones que requieren evaluación y acciones de protección. (MiAmbiente)
Las autoridades intervienen en situaciones que requieren evaluación y acciones de protección. (MiAmbiente)

La entidad recordó que los avisos buscan reducir los conflictos entre humanos y fauna silvestre. La prevención resulta necesaria ante el aumento de reportes de cocodrilos en áreas urbanas, costeras y cuencas hidrográficas del país.

Ante el incremento de estos reportes, la entidad ambiental formalizó la Resolución N.° DM-0445-2026, que establece un protocolo técnico y coordinado para prevenir y atender interacciones negativas entre personas y cocodrilos.

El documento contempla mecanismos de respuesta cuando la presencia de los reptiles representa un riesgo para la población. La medida apunta a ordenar la intervención de las autoridades en situaciones que requieran evaluación y acciones de protección.

La institución también recordó la vigencia de la Ley N.° 24 de 1995, que regula la vida silvestre en Panamá, y que prohíbe la captura, el transporte, el comercio y el daño a especies silvestres en todo el territorio nacional.

Los cocodrilos, entre ellos el cocodrilo americano, son especies protegidas por el Estado. Las autoridades insistieron en que respetar su entorno y evitar la alimentación directa reduce el riesgo de nuevos incidentes en comunidades ubicadas cerca de sus hábitats.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD