La Conferencia de Examen del TNP enfrenta su mayor desafío ante la crisis internacional

El encuentro en la sede de las Naciones Unidas pondrá a prueba la capacidad del régimen de no proliferación nuclear para resistir divisiones geopolíticas, tensiones regionales y demandas insatisfechas de desarme en un contexto global incierto

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Una imagen satelital de la central nuclear de Bushehr, Irán. (Foto de archivo: Planet Labs PBC/Cedida a Reuters)
Una imagen satelital de la central nuclear de Bushehr, Irán. (Foto de archivo: Planet Labs PBC/Cedida a Reuters)

La próxima Conferencia de Examen del Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) se celebrará en la sede de las Naciones Unidas (27 de abril al 22 de mayo), en un contexto internacional especialmente adverso, marcado por tensiones geopolíticas crecientes y una sucesión de fracasos de Conferencias similares anteriores que han ido afectando la fortaleza del régimen instaurado por el TNP desde su entrada en vigor en 1970. Lejos de ser episodios aislados, estos sucesivos reveses diplomáticos reflejan una dificultad cada vez mas profunda para sostener consensos en torno a uno de los pilares del orden internacional.

La IX Conferencia de Examen del 2015, por ejemplo, concluyó sin documento final que reflejara los problemas centrales de la no proliferación de las armas nucleares debido a desacuerdos sobre la creación de una zona libre de armas nucleares en Medio Oriente. La incapacidad de conciliar posiciones en torno a este tema evidenció hasta qué punto conflictos regionales pueden bloquear acuerdos globales sustantivos. Siete años más tarde, la Conferencia de 2022 repitió el mismo desenlace y el documento final fue rechazado en gran medida por disputas vinculadas a la guerra en Ucrania y la seguridad de las instalaciones nucleares en zonas de conflicto.

Detrás de estos fracasos se encuentra un patrón claro. En primer lugar, la regla del consenso que otorga a cualquier país la capacidad de bloquear el resultado final de la sesión. En segundo orden, las Conferencias se han vuelto cada vez más permeables a las tensiones externas, como fue el caso de Medio Oriente en el 2015 y Ucrania en el 2022 y, previsiblemente, Irán en la próxima cita en abril/mayo. En tercer termino, persiste una brecha entre las potencias nucleares y los Estados no poseedores, que reclaman avances en materia de desarme nuclear conforme al artículo IV del TNP y consideran que el equilibrio entre no proliferación, desarme y acceso a tecnología nuclear pacífica se ha desvirtuado.

Es en este escenario que el programa nuclear iraní se perfila como uno de los ejes más sensibles de la undécima Conferencia de Examen, lo que anticipa sesiones particularmente polarizadas y de difícil encauzamiento multilateral si no hay una solución diplomática que ponga fin a la guerra originada el 28 de febrero. También por la percepción de países del Sur Global de que el TNP no siempre garantiza la seguridad de quienes renunciaron a las armas nucleares, debilitando así uno de los incentivos fundamentales del tratado.

A pesar de estas limitaciones, el TNP sigue siendo un instrumento insustituible para la estabilidad internacional. Ha contribuido durante medio siglo a limitar el número de países con armamento nuclear, estableciendo normas, mecanismos de verificación y espacios de dialogo que, aunque imperfectos, han evitado escenarios de expansión nuclear militar descontrolada. Incluso en momentos de bloqueo, el tratado ofrece un marco común que permite sostener la cooperación y mantener abiertas vías diplomáticas que, en ausencia de este régimen, serían mucho más frágiles o inexistentes.

Si bien la próxima Conferencia de Examen corre el riesgo de convertirse en un nuevo capítulo de parálisis diplomática por el dossier irani, es central evitar que el régimen de la no proliferación instaurado en el TNP se debilite y enfrente una crisis de relevancia en un momento en que su vigencia resulta más necesaria que nunca al ser, en definitiva, la última barrera política colectiva frente al riesgo de una nueva era, sin fronteras, de proliferación de armamento nuclear.