
Uno de los desafíos más complejos para combatir los juegos de apuestas en los menores de edad es el uso malicioso de la tecnología por parte de las plataformas ilegales. Como destaca el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, hoy desde el celular los chicos tienen un casino virtual metido en el bolsillo. Y no sólo están expuestos al juego ilegal sino a también a tecnologías y estrategias sofisticadas diseñadas específicamente para captar su atención, atraerlos y retenerlos.
Los algoritmos son tan potentes que pueden analizar muy precisamente y en poco tiempo los comportamientos, gustos, intereses e, incluso, estados de ánimo de sus potenciales clientes (en este caso los chicos) para atacarlos de forma exacta, como “animales de caza” a la espera de su presa.
Al principio los harán ganar de manera fugaz, para que crean que el éxito es producto de su destreza, pero esto no es más que una trampa donde la plataforma siempre gana. Si la víctima es menor de edad, es todavía más peligroso: su cerebro no maduró completamente y es mucho más propenso a la manipulación.
Este funcionamiento se complementa con un segundo desafío: la publicidad con la que se promocionan estas plataformas ilegales. Influencers, comunicadores y “famosos” en situaciones en las que ellos siempre ganan dejando entrever que lo hacen por su habilidad e instalando entre el público -muchos de ellos menores- que “jugar es divertido, cool y permite ganar dinero fácil”.

El panorama es difícil porque estas plataformas de juego ilegal están milimétricamente diseñadas para captar menores de edad y transformarlos en adictos 4.0, un tema que aborda el médico psiquiatra Federico Pavlovsky en “Apuestas online, la tormenta perfecta”, libro que recomiendo a quienes quieran profundizar sobre crianza digital y adicciones emergentes.
Desde el Gobierno de la Ciudad la problemática se está abordando con máxima prioridad: se suscribieron acuerdos con importantes empresas y convenios interjurisdiccionales para eliminar y bloquear contenidos que promuevan el juego ilegal. Se bloquearon 787 perfiles de redes sociales y publicidades, se solicitó la baja de 9 publicaciones y de 12 sitios web con dominios .AR. (las únicas plataformas legales para jugar en la Ciudad con las que terminan .bet.ar.) Se enviaron cartas documento a influencers y promotores del juego ilegal.
En el ámbito de la educación, se bloqueó el acceso a más de 1000 URL de páginas ilegales desde la red WIFI de todas las escuelas públicas y se extendió el bloqueo de esos sitios de apuestas a todo BA WIFI, que es la red gratuita que cubre todos los espacios públicos de la Ciudad. Además, como parte de una política de prevención, se realizan permanentes talleres educativos masivos para adolescentes y sus familias.
Por último, tras un encuentro con Jorge Macri, la Fiscalía General decidió crear una Fiscalía especializada en juego ilegal y, en paralelo, hay un acuerdo con el área de ciberdelito de la Policía de la Ciudad para controlar las redes.
Sabemos que la pelea que damos contra la ludopatía infantil es desigual, sobre todo porque sucede en la clandestinidad. Pero el compromiso es dar las batallas necesarias desde todos los frentes. Visibilizar este tema, que hasta hace poco no estaba en agenda, es una de las claves para generar conciencia y prevenir.
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