
En los últimos años se habló mucho de burn-out, un tipo de desgaste profesional en el que las personas que lo padecen colapsan de manera repentina. Pero, ¿qué pasa cuando el estrés y el agotamiento se vuelven crónicos y llevan a la depresión?
En esos casos se habla del síndrome de burn-on, una etapa preliminar al burn-out, en la que las personas que lo padecen permanecen atrapadas en situaciones de estrés constante, enfrentando una tensión permanente que afecta su salud física y mental. Quienes lo sufren experimentan una especie de hiperactividad combinada con una parálisis agotadora, en la que ser más efectivos se convierte en una obsesión.
La característica principal es que los individuos no solo quieren cumplir sus propias exigencias, sino las de los demás. Por este motivo, en general encuentran poca satisfacción en lo que ya han logrado y están permanentemente preparándose para el próximo desafío. Pero estar constantemente en acción, puede ser peligroso ya que la exigencia severa termina enfermando.
Este estado de tensión emocional y estrés afecta a las personas a nivel físico y mental, impactando en las diferentes esferas de su vida. Quienes padecen burn-on pueden presentar dolores de cuello, espalda, cabeza y bruxismo, entre otros, debido a que el estrés constante provoca una tensión permanente. Asimismo, pueden tener enfermedades psicológicas tales como depresión, ansiedad y/o adicción, o enfermedades psicosomáticas como hipertensión arterial, aumentando el riesgo de infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.
Durante mucho tiempo el burn-out y el burn-on fueron consideradas un síndrome “de moda” y, hasta el momento, ninguna fue catalogada como enfermedad mental. Sin embargo, no se puede negar su grave impacto en la salud.
Las personas que lo padecen se sumergen en la exigencia diaria, en la competencia laboral y en una rutina acelerada, que les impide disfrutar de lo cotidiano, perdiendo así el sentido de la vida.
En la sociedad actual, debido a las crisis económicas, los problemas del día a día, los cambios en las modalidades de trabajo y las exigencias constantes, el estrés va en aumento. Por lo que cada vez más son más las personas que padecen o son propensas a tener burn-on. Por eso, es importante estar atento para combatirlo.
Todos pasamos por tiempos de inactividad y períodos de baja motivación, pero si los síntomas de quemadura y el mal humor persisten durante un período de tiempo prolongado, se debe consultar a un médico. La salud es invaluable y merece atención.
El primer paso, para tratar el burn-on será tomar conciencia y mantenerse relajado. Aunque puede sonar trivial, es clave cambiar la mentalidad: claro que esto no es algo que ocurre de la noche a la mañana y cuanto más tiempo se haya estado sometido a estrés y exigencias de alto rendimiento, más difícil será. En segundo lugar, puede ser de gran ayuda verbalizar la problemática, es decir, conversar sobre el tema. Y por último, es crucial visualizar el tipo de equilibrio que se quiere alcanzar: pensar el estilo de vida que nos gustaría lograr teniendo en cuenta las demandas laborales y las necesidades personales.
En el mundo actual, donde la presión y el estrés son constantes, reconocer los signos y buscar formas de manejar el estrés crónico es fundamental para prevenir el deterioro de la salud física y mental.
Últimas Noticias
Economía y ley de Tierras: el Gobierno, frente a los daños por sus propios giros y un discurso sin límites
Milei y Caputo vienen corriendo las fechas de las promesas sobre veloces mejoras económicas. Apuntan contra operaciones y riesgos electorales, pero eso puede complicar el panorama. En paralelo al tema Malvinas, vuelve a enfrentar un debate incómodo sobre soberanía territorial

Peregrinación a Luján: el camino es con todos
Una reflexión en preparación de la visita del Papa León XIV a nuestro país. Caminando hacia la casa de la Virgen las diferencias no desaparecen, pero dejan de convertirse en distancias

Ley de Tierras: la falsa idea de que los extranjeros vienen por todo
Tres décadas de recorrido por la Patagonia muestran que el capital foráneo no desplazó al Estado: llegó donde el Estado nunca estuvo

Brasil: sin margen fiscal
El mayor socio del Mercosur Brasil llega a las elecciones con las finanzas públicas comprometidas: La deuda pública llegó a 100% del PBI, el déficit de la administración central a 10% del PBI y la actividad estancada

¿Por qué cae el salario real pese al dólar más barato? La principal razón de la estanflación
La decisión de retirar los subsidios energéticos e incrementar los precios regulados marcó un contraste con etapas pasadas, afectando directamente el presupuesto disponible de la población en un contexto internacional adverso



