
Mi generación deambuló entre el héroe y el villano. Miles de jóvenes entregaron sus vidas al servicio de una causa que imaginaban noble, muchos sufrieron secuestros y exilio, dolores y castigos de todo tipo. Aquellas pasiones habían nacido en Cuba, en el Mayo de París, en la guerra de Vietnam, en la liberación de Argelia, en aquella Unión Soviética que surge como promesa y se despliega como genocida, en suma, un mundo convulsionado pero lleno de vitalidad. Parecían dibujarse las nuevas fronteras que delimitaban geografías ideológicas capaces de instalar la modernidad. El Siglo XX se inició con las revoluciones y culminó con los nacionalismos, terminaron imponiéndose las reivindicaciones de las culturas, de las tradiciones en las antiguas colonias. El Mercado Común fue el fruto sabio de la madurez de Europa, el poder de los negocios se vio limitado por la dignidad de las naciones con genuino sentido patriótico y el sueño del marxismo universal culminó en desmesurados capitalismos de Estado.
Nosotros quedamos mal ubicados, con profusión de bancos y escaso patriotismo. Porque el liberalismo es virtuoso cuando incita al esfuerzo productivo y se vuelve nefasto en el momento en que decide destruir las industrias propias para comprar al extranjero despojando al país de trabajo y capital. Eso vino a hacer el último golpe, el del 76 y su ominosa dictadura. Es cierto que los estatistas son imprescindibles al hacerse cargo de las necesidades colectivas y se vuelven nefastos cuando se ocupan solo de sus propias necesidades y terminan empobreciendo a aquellos que los eligieron para que los representen. Las ideologías son instrumentos que, convertidos en dogmas o degradados en mitos salvadores, terminan siendo plagas que enferman y empobrecen a las sociedades.
Estamos en el peor de los mundos: los bancos saquean a los ciudadanos sin siquiera otorgarles la razón esencial de su existencia que es el crédito. Los estatistas inventan ministerios y hasta universidades para acomodar a parientes y generar una burocracia que la sobreviviente sociedad productiva no tiene la capacidad de sostener. Las ideas son herramientas al servicio de la política, no recetarios que sustituyen el talento que toda clase dirigente necesita poner al servicio de su comunidad. Y por sobre todo esto se impone la concentración económica en pocas manos, para poner fin a aquella atractiva sociedad con movilidad ascendente que supimos ser.
Denuncian a la casta los verdaderos dueños de esta atroz oligarquía y sus empleados, tan bien rentados que llegan a autopercibirse como miembros de esta perversa modernidad. La dirigencia toda, política, empresarial y sindical dejó de ser patriótica, pues el solo hecho de que presencie, sin denunciarlo, el intento de entrega de la moneda desnuda que la mediocridad del economicismo se impuso por sobre el orgullo nacional de nuestros mayores y el humanismo de nuestro ayer cercano.
Quienes estuvieron al servicio del saqueo económico son hoy promotores del desastre social. Impotentes para incrementar su capacidad productiva, se dedicaron a perfeccionar su vocación de explotadores de los humildes. Defendimos los derechos humanos con dignidad mientras, hasta el momento, no fuimos capaces de cuestionar y superar la esencia de esa infame dictadura que es la imposición de la renta sobre la producción. La ley de entidades financieras es una culpa que seguimos arrastrando y la clave de nuestro vaciamiento económico. La patria es un dolor que aún no tiene bautismo, supo definir el poeta Leopoldo Marechal. Ya vendrán las jóvenes generaciones a cumplir el trascendente papel de devolverle su destino.
Últimas Noticias
Agentes de IA: cómo cambiará el mercado laboral y qué habilidades serán clave en el 2027
La brecha de acceso a capacitación y herramientas digitales dificulta la adaptación tecnológica de emprendedores, independientes y pequeños negocios, de acuerdo con cifras registradas entre abril de 2025 y marzo de 2026
Memorando nuclear con Estados Unidos: un regulador independiente para proteger a la población y el ambiente
El memorando firmado con Washington promete capacitación y acceso a reactores modulares. Para aprovecharlo, el Perú debe formar nuevos cuadros desde el semillero de San Marcos y la UNI, al que el IPEN comprometió su reactor RP-0. También debe consolidar una autoridad reguladora independiente que garantice la seguridad nuclear y proteja a la población y el ambiente

La visita del papa León XIV: la discapacidad frente a la cultura del descarte
La visita de León XIV al Pequeño Cottolengo Don Orione vuelve a poner en primer plano la emergencia que atraviesa el colectivo de la discapacidad y el deber del Estado de garantizar derechos efectivos
La oportunidad de diversificar nuestras pesquerías
El Plan de Emergencia reportó que el volumen dirigido al consumo humano indirecto retrocedió frente al mismo periodo previo, mientras la captura destinada a la mesa disminuyó 0,5 %, con impactos diferenciados

¿Qué es un concurso preventivo?
Una herramienta legal destinada a preservar valor




