Régimen cubano reconoce que es “grave y compleja” la crisis de agua

Más de 2.6 millones de cubanos sufren el desabastecimiento del servicio. Díaz-Canel dijo durante su programa radial que exigirá desembolsos de gran escala y un plazo prolongado en el país

Crisis de agua en Cuba -
Personas transportan bidones de agua frente al Capitolio en La Habana, el miércoles 27 de mayo de 2026. (Foto AP/Ramon Espinosa)
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El dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció este miércoles que más de 2.6 millones de habitantes sufren interrupciones en el suministro de agua, una situación que describió como “grave y compleja” y cuya solución, según afirmó, requiere inversiones de gran escala que demandarán tiempo.

Durante su espacio radial Criterio Compartido, el político abordó una de las dificultades que más afecta en la vida cotidiana de la población cubana. Díaz-Canel sostuvo que el déficit de agua responde a problemas estructurales de larga data, agravados por la crisis energética, el deterioro de las redes hidráulicas y fallas en la gestión de las autoridades locales.

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El presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Antonio Rodríguez, precisó que las afectaciones alcanzan a 2.681,770 personas en la isla. Según indicó, el 66% de los casos está vinculado a dificultades eléctricas, mientras que el 25% responde a averías en los equipos de bombeo.

La cifra expone la dependencia del sistema de abastecimiento respecto del funcionamiento de la red eléctrica nacional. La falta de energía impide la operación regular de estaciones de bombeo y afecta tanto a las fuentes de captación como a los sistemas que trasladan el agua hacia zonas urbanas y rurales.

Crisis de agua en Cuba -
Un hombre llena bidones de agua desde un camión cisterna en La Habana, el jueves 28 de mayo de 2026. (Foto AP/Ramon Espinosa)

La Habana concentra más de medio millón de personas afectadas

La capital cubana es la provincia con mayor cantidad de habitantes afectados por las interrupciones del servicio. Rodríguez afirmó que unos 536,000 residentes de La Habana tienen problemas con el acceso al agua.

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El funcionario también mencionó a Santiago de Cuba, Holguín, Matanzas, Artemisa y Pinar del Río entre los territorios con mayores dificultades. En cada una de esas provincias, alrededor de 200,000 personas padecen deficiencias en el suministro, según los datos expuestos durante el programa oficial.

Díaz-Canel señaló que el agua es uno de los asuntos más sensibles del país. En su intervención, atribuyó parte de la situación al bloqueo de Estados Unidos, a la crisis energética y a la antigüedad de las redes de distribución. También cuestionó “la negligencia, la indolencia y la falta de coordinación” de las autoridades responsables de atender el problema.

El deterioro de las tuberías y tuberías conductoras representa una de las principales limitaciones del sistema hidráulico cubano. Las pérdidas en las redes, las roturas frecuentes y la falta de equipos de repuesto reducen la capacidad de trasladar el agua desde las fuentes de abastecimiento hasta las viviendas.

Un hombre empuja un carrito cargado de bidones de agua por una calle mientras la escasez de agua y electricidad complica la higiene durante una ola de enfermedades virales en La Habana, Cuba, el 24 de septiembre de 2026. REUTERS/Ricardo Arduengo
Un hombre empuja un carrito cargado de bidones de agua por una calle mientras la escasez de agua y electricidad complica la higiene durante una ola de enfermedades virales en La Habana, Cuba, el 24 de septiembre de 2026. REUTERS/Ricardo Arduengo

El régimen cubano apuesta a la energía solar para sostener los bombeos

Díaz-Canel planteó que la recuperación del servicio exige intervenir las fuentes de abastecimiento y las tuberías conductoras principales. Además, presentó la transición energética como una vía para dar mayor estabilidad a los sistemas de bombeo en medio de los cortes de electricidad.

Afirmó que es necesario asegurar el funcionamiento de las fuentes principales, los equipos impulsores y las estaciones intermedias. Esa estrategia depende de un sistema eléctrico que atraviesa una crisis desde mediados de 2024, con apagones prolongados y dificultades para garantizar la generación necesaria en varias provincias.

La infraestructura electroenergética de Cuba arrastra décadas de falta de mantenimiento e inversiones. A ello se suma la escasez de combustible para operar centrales termoeléctricas y unidades de generación distribuida. El régimen cubano atribuye parte de esas limitaciones a las sanciones estadounidenses y a las restricciones para adquirir petróleo y componentes en el mercado internacional.

Como respuesta, la dictadura puso en marcha un programa de instalación de 92 parques solares, con una potencia total prevista de cerca de 2,000 megavatios. El plan busca reducir la dependencia de combustibles fósiles e incorporar fuentes renovables a una red que presenta fallas recurrentes.

No obstante, la fragilidad del sistema eléctrico limita la capacidad de aprovechar plenamente la generación fotovoltaica. La falta de estabilidad en las líneas de transmisión y distribución puede impedir que la electricidad producida por los parques solares llegue de forma continua a los puntos de consumo.

Las solineras, el último invento de los cubanos contra los apagones
LA HABANA (CUBA), 31/08/2026.- Fotografía de motos eléctricas cargándose en una 'solinera' el 31 de agosto de 2026 en La Habana (Cuba). La autonomía de la ‘solinera’ y su independencia del sistema energético reside en 24 paneles solares, tres baterías y sus inversores. Con esta capacidad se pueden llegar a cargar un total de 60 vehículos al día: autos pequeños, motocicletas y triciclos. EFE/Ernesto Mastrascusa

Rodríguez anunció que diez parques solares, con 200 megavatios de capacidad de acumulación, estarán destinados a las tres fuentes fundamentales de abastecimiento de La Habana. El objetivo es reducir la vulnerabilidad de esos sistemas ante las interrupciones de la red nacional.

Más de 800 equipos de bombeo ya operan con otra matriz energética

En el resto del país, la primera etapa del cambio de matriz energética incluye 1,312 equipos de bombeo. De ese total, 853 ya están en funcionamiento, de acuerdo con el presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.

Las autoridades no detallaron un calendario para completar la transformación de los equipos restantes ni precisaron cuándo podrían disminuir de forma sustancial las interrupciones del servicio. Díaz-Canel advirtió que las inversiones de mayor volumen requieren tiempo, aunque afirmó que se trabaja sobre las dificultades inmediatas.

En numerosos territorios, familias cubanas pasan hasta 40 días sin recibir agua por las redes domiciliarias. Esa situación obliga a depender de camiones cisterna, depósitos improvisados o fuentes alternativas, con consecuencias directas sobre la higiene, la preparación de alimentos y las condiciones sanitarias en los hogares.

Punta Brava, crisis del agua en Cuba
Oscar Joaquín López, a la izquierda, y su compañero de piso Wilfredo Cisneros Duarte recogen agua de una tubería pública en La Habana, Cuba, el lunes 7 de septiembre de 2026. (Foto AP/Ramon Espinosa)

La falta de agua se suma a la acumulación de basura en las calles, la escasez de alimentos y medicamentos, las limitaciones en hospitales y el aumento de los precios. En ese escenario, el acceso regular al agua se mantiene como una de las demandas más urgentes de la población, según informó EFE.

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