Un sismo de magnitud 3.9 se registra a unos 20 kilómetros del centro de Ciudad de Panamá

El director del Instituto de Geociencias, Néstor Luque, relacionó el movimiento con la falla de Pedro Miguel, estudiada por su potencial sísmico.

El epicentro del sismo de magnitud 3.9 se localizó al noroeste de Arraiján, en Panamá Oeste, a unos 20 kilómetros del centro de la capital. Tomado de Instagram
El epicentro del sismo de magnitud 3.9 se localizó al noroeste de Arraiján, en Panamá Oeste, a unos 20 kilómetros del centro de la capital. Tomado de Instagram
Guardar

A unos 20 kilómetros del centro de Ciudad de Panamá, se registró este miércoles 4 de noviembre un sismo de magnitud 3.9, cuyo epicentro se localizó en las cercanías de Arraiján, provincia de Panamá Oeste.

El movimiento ocurrió a las 5:38 de la tarde y estaría relacionado con la falla de Pedro Miguel, una estructura geológica activa que atraviesa parte de la región canalera.

PUBLICIDAD

El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá informó que el epicentro se ubicó cuatro kilómetros al noroeste de Arraiján, con una profundidad aproximada de cinco kilómetros. Su director, Néstor Luque, explicó que el evento estaría relacionado con la falla de Pedro Miguel, una estructura tectónica activa cercana al Canal.

La ubicación y la escasa profundidad ayudan a explicar por qué el temblor fue percibido en zonas urbanas cercanas. Los parámetros permanecen bajo evaluación y podrían modificarse después del análisis instrumental.

La falla de Pedro Miguel atraviesa parte de la región canalera y ha sido objeto de investigaciones por su actividad sísmica. (AP Foto/Arnulfo Franco)
La falla de Pedro Miguel atraviesa parte de la región canalera y ha sido objeto de investigaciones por su actividad sísmica. (AP Foto/Arnulfo Franco)

Hasta el momento, el Sistema Nacional de Protección Civil no reportaba personas heridas ni daños materiales relacionados con el movimiento.

La falla de Pedro Miguel se extiende aproximadamente 46 kilómetros por el centro del país, desde las cercanías de Chilibre hacia el sector del Pacífico, próximo a Taboga. Su recorrido pasa por áreas cercanas a las esclusas de Miraflores y Pedro Miguel, lo que representa un elemento importante para la seguridad de la infraestructura canalera.

PUBLICIDAD

Su actividad fue investigada con mayor profundidad entre 2005 y 2007, durante los estudios de ampliación del Canal de Panamá. Las evaluaciones confirmaron evidencias de desplazamientos antiguos y obligaron a incorporar criterios antisísmicos más exigentes en el diseño de las nuevas instalaciones.

Las investigaciones identificaron que esta falla habría originado el terremoto del 2 de mayo de 1621, que causó daños importantes en Panamá la Vieja. Los estudios encontraron desplazamientos del terreno superiores a dos metros, incluida una alteración del antiguo Camino de Cruces, evidencia de movimientos ocurridos siglos atrás.PLIA

Los estudios realizados durante la ampliación del Canal de Panamá permitieron profundizar en el conocimiento de las fallas geológicas cercanas a la vía interoceánica. EFE /Alejandro Bolívar /Archivo
Los estudios realizados durante la ampliación del Canal de Panamá permitieron profundizar en el conocimiento de las fallas geológicas cercanas a la vía interoceánica. EFE /Alejandro Bolívar /Archivo

En la misma región se encuentran las fallas de Limón y Gatún, también examinadas durante los estudios de la vía interoceánica. La primera forma parte de un sistema que podría interactuar con Pedro Miguel y generar terremotos cercanos a magnitud 7, según investigaciones geológicas publicadas internacionalmente.

El sismólogo panameño Isaac Guerra Araúz, advirtió que las fallas corticales, como Pedro Miguel, también pueden producir sismos importantes. El científico reconoció la necesidad de ampliar los estudios sobre estructuras locales.

Guerra Araúz también señaló que Panamá necesita fortalecer su red de vigilancia sísmica, mediante la instalación de instrumentos cercanos a las fallas activas. Recomendó combinar equipos capaces de registrar movimientos pequeños y fuertes, porque una mejor instrumentación permitiría evaluar con mayor precisión las amenazas para las poblaciones.

Por su parte, el Sinaproc mantiene el monitoreo de la actividad sísmica en coordinación con Geociencias y recomendó revisar viviendas, evitar estructuras dañadas y preparar rutas de evacuación. Las autoridades recordaron que no es posible predecir cuándo ocurrirá un terremoto, por lo que insistieron en la preparación ciudadana.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD