Grandes cambios
El nuevo escenario global encuentra a la Argentina aislada, enfrentada con sus vecinos y atada a potencias que no la consideran en sus decisiones

De los sueños ideológicos al dominio de los negocios
La política argentina transitó de un debate marcado por ideales y grandes pensadores a una agenda dominada por intereses económicos y corrupción

La burguesía nacional
No hay país fuerte sin Estado fuerte y sin sectores productivos integrados a esta concepción

Egoísmo y “derrame”
Vivimos un proceso donde lo que se ha vuelto esencial, la defensa a ultranza del interés individual, intenta destruir los límites éticos de toda sociedad integrada

Rebeldía frente al pasado
La alternativa política a este anarquismo dependiente tiene que limpiar todo rasgo de retorno al pasado

Tocando fondo
Gobernar es pacificar y dar trabajo, todo lo opuesto a lo que hace Milei, que solo genera renta financiera para pocos, pobreza, odios y resentimiento entre los argentinos

Convicciones y miserias: radiografía de un país dividido
La política está obligada a organizar una sociedad que ofrezca empleo para todos sus habitantes y distribuya la riqueza. Si no, quedaremos en manos de los empresarios que siguen desplegando un país a su imagen y semejanza

Un país para pocos
El gobierno de Milei está destruyendo aquella movilidad social que caracterizó a la Argentina
Una nueva esperanza frustrada
La exclusión de voces críticas profundiza el aislamiento del gobierno de Milei y erosiona su legitimidad
Mi amistad con el Santo Padre
Francisco nunca logró ser símbolo de unidad en su propio país, donde las fracturas sociales y políticas persistieron aún durante su Pontificado

