
Mayo está llegando a su fin y en breve estaremos en junio, mes de aguinaldos. Como cada vez que nos acercamos a esta fecha, la gente empieza a planificar qué hacer con su dinero suplementario. Invertirlo es una decisión inteligente, el gran problema es elegir correctamente la inversión que vamos a realizar en un escenario de tanta incertidumbre y volatilidad como el que estamos atravesando.
En estos momentos, hay quien considerará que, tal como dice la célebre frase “Cash is king”, hoy no hay mejor opción. Y es verdad que cuando hay grandes turbulencias en los mercados, mantener un colchón de liquidez amplio en las carteras de inversión es una opción inteligente.
Warren Buffett, suele comentar que él siempre opera con un nivel de liquidez bastante más elevado del que podría necesitar en las circunstancias más adversas. ¿Por qué lo hace? Según sus palabras, lo considera vital para poder dormir por las noches sin preocupaciones, y para que nadie externo pueda determinar su futuro. Este colchón, le permitió, por ejemplo, inyectar un gran capital a Goldman Sachs en los momentos más difíciles de la crisis de 2008. Por esta inversión, tuvo ganancias exorbitantes.
Pese a ello, Warren ha calificado en alguna ocasión la liquidez como “la peor inversión” y no es para menos: con una inflación del 8% en Estados Unidos y en un ritmo de crecimiento constante en el plano local, no es viable mantener la liquidez en dólares o mucho menos en pesos durante un periodo de tiempo prolongado.
También hay que considerar que, en los últimos días, Wall Street recobró el optimismo, producto de mejores resultados en el plano corporativo para empresas de consumo retail como Macy´s y de que las minutas de la última reunión del FOMC del miércoles no trajeron grandes sorpresas. Si bien los funcionarios de la FED respaldaron aumentos de tasas de más 50 puntos básicos para junio y julio, dejaron la puerta abierta en septiembre para reevaluar los mismos en base al nivel de crecimiento y el impacto generado en la economía. Esto provocó un rebote tras varias ruedas complicadas para Wall Street y abre la posibilidad de evitar la octava semana consecutiva en rojo para el SPX.

Teniendo todo esto en cuenta, y una vez definido qué porcentaje del capital dejaremos como un colchón de liquidez, resta decidir en qué invertir el resto del dinero. Para ello, hay dos alternativas que en el escenario actual podrían ser buenas opciones. Una es más conservadora: los fondos CER, y otra más agresiva: los Cedear.
Los Fondos Comunes de Inversión (FCI) CER, vienen teniendo rendimientos superiores al 24% en lo que va del año, cuando su benchmark (el IPC) lleva un acumulado YTD (Year to Date) de 23,1 por ciento.
Por otra parte, el rendimiento a mayo que se hubiera obtenido por un plazo fijo constituido a inicios de año hubiera sido de aproximadamente un 19%, muy por debajo de los FCI mencionados -y en particular, de la inflación acumulada-.
Ahora bien, ¿qué es un Fondo Común de Inversión? Es un vehículo financiero que permite a un grupo de personas con objetivos de inversión similares disponer de una administración profesional que se ocupa llevar a la práctica las estrategias necesarias para lograr ese objetivo, custodiando a la vez los activos en los que se invierte. En este caso, el objetivo de los FCI CER es replicar y superar a la inflación.
Entre las principales ventajas para un inversor, podemos encontrar su facilidad de acceso y la sencillez de su operatoria. Por su estructura, permiten acceso a alternativas que quizás los inversores minoristas no podrían de otra forma. No tienen fecha de vencimiento, y su valor diario es público. Su liquidez y la diversificación de su cartera ayuda a minimizar los riesgos, lo que es claramente uno de sus atractivos.
Por otro lado, teniendo en cuenta que el tipo de cambio está bastante estable y hay indicios de que en los próximos meses puede acelerarse el ritmo de crecimiento de Contado con Liquidación, además de que las acciones en el plano internacional vienen muy golpeadas, puede ser un buen momento para ir acumulando Cedear.

Los Cdear son activos que cotizan en el mercado local (en pesos), y representan acciones (o una fracción) de empresas internacionales. La rentabilidad en estos instrumentos está dada por dos factores principales: el precio del subyacente (empresa que representan) en su mercado de origen y el tipo de cambio. Al operar en pesos, el movimiento del tipo de cambio afectará su valor, ya que, ante una determinada variación de este, su cotización en el mercado local ajustará para arbitrarse con su precio en la plaza de origen. Este ajuste, es el que permite que los Cedear funcionen como una cobertura ante la devaluación del peso.
Algunas opciones interesantes dentro del gran mundo de los Cedear, son los ETF. Por ejemplo, en un momento en que el S&P se encuentra en pleno bear market, es posible que si se es paciente y elige bien el momento de entrada al Cedear del SPY pueda ser una muy buena inversión.
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