
“El mundo necesita millones de programadores”, esta es una frase que escuchamos todo el tiempo. Entonces, si saber programar asegura un empleo de por vida (no hay programadores desempleados), paga sueldos exorbitantes y permite trabajar desde cualquier parte del mundo ¿por qué la gente no se lanza en masa a aprender programación para disfrutar de estas oportunidades laborales únicas?
Después de años formando gente para entrar a trabajar en programación encuentro cuatro grandes posibles causas de por qué esto sucede. Yendo de general a particular:
1. La mayoría de la gente no está al tanto de los beneficios únicos de trabajar en programación: Puede que muchos lo hayan escuchado infinidad de veces, pero para una gran parte de la población aún no está totalmente claro cuán excepcional es la industria tecnológica a nivel laboral.
2. Quienes están al tanto de los beneficios, suelen pensar que la programación está reservada para “bochos” y que ellos no pueden programar: Hay preconceptos instalados que ahuyentan a muchísima gente, del estilo que hay que ser bueno en matemática, o que hay que ser muy inteligente para poder programar. Esto definitivamente no es así, cualquiera puede aprender a programar.
3. No hay caminos claros hacia el empleo: A quienes estén al tanto de las oportunidades y se animen a aprender a programar les suele resultar difícil encontrar un camino que los forme a nivel profesional. La primera opción habitual es ir por una carrera universitaria. Pero éstas son extremadamente largas, muchas veces desactualizadas, y terminan por perder a un gran porcentaje de sus alumnos en el camino. Por otro lado, hubo una explosión de cursos de programación de todo tipo y color, pero la enorme mayoría de ellos son básicos y quedan muy lejos del nivel mínimo que requiere la industria para empezar una carrera.
4. Para quienes dan con el curso correcto, aprender a programar es difícil, y requiere mucha práctica y perseverancia: Si bien hay millones de puestos de trabajo sin cubrir, el nivel mínimo de programación que hay que tener para entrar a trabajar es muy alto. Llegar a ese nivel es difícil, por lo que si bien existen cada vez más recursos para aprender, es difícil encontrar un norte y dedicarle cientos de horas a un camino que demanda un enorme esfuerzo mental.
Pero todos estos puntos tienen solución. A quienes estén interesados en encontrar trabajo rápidamente cobrando un muy buen sueldo -que puede ser incluso en dólares si se trabaja para el exterior- sepan que desde hace algunos años empezaron a surgir nuevos formatos educativos, mucho más ágiles y enfocados, que preparan programadores listos para entrar a trabajar en pocos meses: los Coding Bootcamps.
Allí se forman a cientos de personas de todos los perfiles imaginables (mozos, repositores de supermercado, ingenieros, abogados ¡y hasta arqueólogos!) ayudándolos a conseguir su primer trabajo en la industria tecnológica rápidamente, en muchos casos cambiando sus vidas radicalmente. Remarco: es difícil, pero se puede.
Después de años viendo gente transformar sus carreras de maneras que parecían imposibles, la constante que noto entre quienes lo logran es la perseverancia. El que se esfuerza y no baja los brazos puede lograrlo, venga de donde venga, tenga la edad que tenga.
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