Pymedemia: a las pymes destruidas no les entra ninguna grieta

Nadie quiere ser burro de carga de impuestos, burocracia y juicios laborales: se invierte para ganar y crecer, para sufrir y, al final, igual terminar cerrando.

Zorrito Von Quintiero
Zorrito Von Quintiero

Días atrás, el músico y empresario gastronómico Fabián “Zorrito” Von Quintiero incorporó un neologismo que se convirtió de inmediato en parte de la vida de las pymes locales.

Pymedemia: (de pymes destruidas) devenido de Pymes que no les entra ninguna grieta. Que en anteriores gobiernos se crearon las condiciones para que terminen fundidas mientras los políticos iban viendo como caían una tras otra. Qué en el actual gobierno las fundieron en masa y volumen con un cierre de la actividad económica infinita. Qué los próximos candidatos tienen en plan cambiar estas condiciones que llevarán a más cierres de pymes, más informalidad y menos empleo.

El “Zorrito” Von Quintiero se despidió en su cuenta de Instagram quizás con el texto más conmovedor hacia todo el arco Pyme argentino. No solo por qué hablaba del cierre de su restaurante “Bruni” en Las Cañitas sino por que describió punto por punto los motivos y causas del cierre. “Adiós Bruni! Ya te desarman! Ya sos historia! Adiós a la vida de gastro pyme argentina y sus consecuencias. Bienvenida una vida libre de IVA, ingresos brutos, ART, seguros de vida, seguridad social, cuota sindical, retenciones, percepciones, comisiones de tarjetas de crédito, débito, mercado pago, y aplicaciones de delivery, servicio de posnet, alquiler ABL, luz, gas, agua, cuenta de banco, impuesto al cheque, autónomos del presidente, sueldos, abonos de sistemas de facturación, abogados, contador y si te queda algo el 30 por ciento de ganancias. Así como lo leen! Todos comiendo del mismo plato. Demencial”. Fue la voz frustrada de miles y miles y de otras miles que está a punto de repetir la historia.

El posteo del músico y gastronómico
El posteo del músico y gastronómico

Ya no son las multinacionales solamente las que se van sino que los argentinos que se quedan también se retiran del mercado local. Es mejor preservar el ahorro que invertirlo. Mercedes Marco del Pont, titular de AFIP, afirmó “que reducir impuestos no sirve para estimular la inversión”. Un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos advirtió el miércoles 21 de julio que “una carga fiscal alta e impredecible y leyes laborales rígidas son inconvenientes para una mayor inversión en la Argentina”.

Consulte por las redes a pymes, Autónomos, monotributistas y emprendedores si una baja de la presión tributaria los llevaría a incrementar la inversión en nuestro país. Con 1.498 casos, el 98% afirmó que ante una baja de impuestos incrementaría su inversión. Negamos lo que todo el mundo sabe pero además lo que miles de pymes en voz del “Zorrito” Von Quintiero le suceden. Su único micrófono es el cierre, la frustración y su caída en el escalón socioeconómico como clase media.

Detrás de una pyme que cierra está la clase media emprendedora desocupada

De un plato que sirvió una pyme gastronómica a un comensal en estas vacaciones de invierno, de cada 10 bocados que se ofrezcan 4 se los llevará el Estado en impuestos. Sobre ese plato, 37,4% son impuestos. El 62,6% son los costos y rentabilidad del restaurante. Como el aforo es 50%, el horario restringido y la situación económica de los argentinos es delicadísima, no se pueden sostener los costos. Eso es igual a más cierres. De rentabilidad ni hablar.

¿Qué pasa del otro lado del mostrador del restaurante al pagar la factura? Tomando como caso un almuerzo de 4 personas en vacaciones de invierno por un monto total de $3.600, esta sería la descripción impositiva de la cuenta de acuerdo al Iaraf.

- $626,40 de IVA

- $471,60 de Seguridad Social

- $111,60 de Ingresos Brutos

- $61,20 de Impuesto Inmobiliario

- $28,80 de Tasa Seguridad e Higiene

- $28,80 de Impuesto al Cheque

- $25,20 de Impuesto a las Ganancias

Total: $1.353,60

Es decir, de $3.600 de la cuenta sin ningún tipo de riesgo alguno el Estado se llevará 1.353,60 pesos.

Somos negadores seriales de la crítica situación económica argentina, pero en forma acumulada y sostenida gestión tras gestión. Detrás de una pyme que cierra está la clase media emprendedora desocupada. De acuerdo un informe del Banco Mundial, desde la previa de la crisis sanitaria hasta ahora 1.700.000 argentinos salió de la clase media. Prepandemia la clase media era el 51% de la población y hoy son el 45% del total. Sigamos negando las condiciones para emprender y producir en nuestro país. La situación real de ese sector socioeconómico habla mucho más que los números.

Mientras Mural una plataforma encargada de facilitar las reuniones empresarias en el mundo digital se convirtió en el octavo unicornio argentino, tratamos al pyme local como un burro de carga. No se puede salir del “riesgo argentino” si se es un gastronómico o un hotelero. Sufre ese “riesgo argentino” a diario. Nadie quiere ser burro de carga de impuestos, burocracia y juicios laborales: se invierte para ganar y crecer, para sufrir y, al final, igual terminar cerrando.

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