Frente al odio y la intolerancia la respuesta es, fue y será política

Hace algunos días se vivió un repudiable ataque a las banderas arcoíris que se habían colgado en conmemoración del Día de Lucha Contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género. Pero la Ciudad de Buenos Aires no tolera y no tolerará ningún intento por acallar la pluralidad de voces

EFE/ Juan Ignacio Roncoroni
EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

Hace pocos días, la Ciudad vivió un triste y repudiable ataque a las banderas arcoíris que desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se habían colgado con orgullo, en conmemoración del Día de Lucha Contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género, en el Obelisco y en la Plaza de la República. Desde que tomamos conocimiento entendimos que se trató de una embestida motivada por el odio de un sector minoritario que solo busca socavar los valores de la inclusión, la libertad y el respeto, que ya forman parte de la identidad de la Ciudad, para instalar miedo y un discurso único, de intolerancia.

Desde la Subsecretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, trabajamos, desde hace muchos años, en la promoción y protección de los derechos de la población LGBTIQ+. Como parte de este compromiso, desarrollamos una gran cantidad de políticas públicas que apuntan a erradicar toda forma de violencia y/o discriminación haciendo especial hincapié en el derecho a ser y sentir libremente.

El programa BA Convive, ofrece en el ámbito público y privado, capacitaciones con perspectiva de diversidad con la intención de facilitar la reflexión de algunas creencias o prejuicios para alcanzar, cada vez más, espacios libres de discriminación. A su vez, el Plan Integral de Acceso al Trabajo para personas Trans, es un dispositivo que apunta a lograr la inserción laboral de la población más vulnerable dentro del colectivo LGBTIQ+.

Otra arista fundamental en la promoción de derechos es la visibilización. Es por eso que anualmente celebramos la Semana del Orgullo BA con distintas iniciativas y actividades culturales, sociales, artísticas y deportivas de manera de transversalizar la temática de la diversidad en toda la ciudad. En esta misma línea y como forma de homenajear y reivindicar al colectivo LGBTIQ+ se realizan distintas intervenciones en el espacio público como fue la Estación de subte Carlos Jáuregui, la primera en el mundo en llevar el nombre de un militante de la diversidad sexual, izar la bandera del arcoíris en edificios o espacios emblemáticos de la ciudad o inaugurar el Paseo de la Diversidad en la plaza Roberto Arlt.

Se trata de dar respuestas integrales a un colectivo que ha sido históricamente vulnerado y que merece poder vivir y gozar de sus derechos plenamente y en libertad. Argentina, con la ley de matrimonio igualitario y la ley de identidad de género, es sin dudas uno de los países más avanzados del mundo en términos de legislación para proteger los derechos del colectivo LGBTIQ+.

La Ciudad de Buenos Aires, a su vez, tiene legislación de vanguardia en esta materia. La Constitución reconoce, en su art.11, la dignidad de todas las personas, no admitiendo discriminación por orientación sexual o identidad de género. Además, rigen la ley antidiscriminación que contempla a la población LGBTIQ+ y la ley de espacios libres de discriminación, que instaura la protección y resguardo de los espacios públicos o de acceso público.

El colectivo LGBTIQ+ debe saberse abrazado por su bandera, por un marco normativo que ha conquistado gracias a su compromiso incansable y por una Ciudad que valora y se enorgullece de la diversidad. La Ciudad de Buenos Aires no tolera y no tolerará ningún intento por acallar la pluralidad de voces. Daremos respuesta ante esta y cada manifestación de odio o discriminación. Es un compromiso inquebrantable que tenemos con todas las personas que buscan convivir de forma respetuosa y pacífica en una sociedad libre e inclusiva.


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