
Daniel Mafud
Las pymes constructoras aguardan con renovadas esperanzas el inminente lanzamiento de planes de obras públicas y líneas de crédito para desarrollos urbanos que las pongan en movimiento y eviten su colapso. Desde la Confederación de Pymes Constructoras de la República Argentina observamos una serie de anuncios muy auspiciosos en cuanto a que la construcción será la punta de lanza de la reactivación productiva.
Los planes Procrear ya lanzados, están dinamizando al sector de proveedores de bienes y servicios de la construcción. En esa línea se suman profesionales independientes, arquitectos, ingenieros, agrimensores, etc, y una pequeña fracción de la mano de obra desocupada, que lentamente encuentra oportunidades de trabajo.
Durante las últimas reuniones mantenidas con funcionarios del Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, hemos manifestado expresamente nuestra vocación de contribuir en el diseño de alguno de los futuros planes, que verdaderamente sean capaces de contener la elevada demanda de trabajo de cientos de pymes constructoras diseminadas por todo el país. En este sentido, advertimos que el contexto genera una oportunidad histórica para diseñar un plan nacional de viviendas. Por un lado, permitirá morigerar el creciente déficit que a la fecha supera los 3,5 millones de viviendas y, por otro lado, generará empleo formal y capacitación en los sectores más vulnerables de la sociedad.
En el momento que se decida combatir la pobreza estructural argentina, las pymes constructoras serán quizás el arma más potente con que pueda contar el Estado Nacional. En relación a esta angustiante realidad que involucra a muchos compatriotas, podemos afirmar que “la vivienda” representa el espacio de contención necesario e imprescindible para que las familias puedan desarrollarse armónicamente en cuanto a condiciones mínimas de salud física y mental, educación, seguridad entre otros tantos aspectos.
Realmente, el potencial de las pymes constructoras para incorporar formalmente mano de obra calificada y no calificada, implementar eficientemente planes de vivienda, urbanizar y consolidar tramas urbanas, extender redes de infraestructura secundaria en barrios vulnerables y distribuir saludablemente recursos en distintas regiones es ciertamente incomparable.
Muchos años estuvimos esperando que el Estado aproveche el enorme potencial de las pymes constructoras. El mensaje difundido por estos días pareciera estar en sintonía con las expectativas. Una buena articulación con los funcionarios competentes iniciará un circulo virtuoso que Argentina deberá sostener a través de los años para compensar en algún momento el legítimo reclamo de la vivienda propia.
El autor es Presidente de la Confederación de Pymes Constructoras de la República Argentina
Últimas Noticias
La crisis del gas de Camisea: seguridad nacional, oportunidades y aprendizaje
El costo de generación eléctrica llegó a multiplicarse varias veces, pasando de aproximadamente 40 dólares por megavatio hora a más de 200 dólares, lo que podría trasladarse a tarifas más altas para los consumidores y mayores costos para las empresas

Legalidad y legitimidad: la brecha que amenaza el orden jurídico y el futuro
Para quienes dirigimos organizaciones, esta ruptura no es solo teórica: es un riesgo institucional, reputacional, moral y operativo de primer orden, que incluso puede afectar la convivencia cotidiana

Estado de reforma y modernización en clave de Rothbard
Las ideas del economista libertario sostienen que la estructura gubernamental basa su autoridad en la fuerza y la tradición, manteniendo su posición a través del control de la sociedad y disuadiendo la crítica mediante regulaciones y coerción

Bomberos voluntarios, recursos imprescindibles
La responsabilidad y minuciosidad en el tratamiento de fondos públicos es clave para garantizar el funcionamiento de los cuerpos de Bomberos Voluntarios

Glaciares: cuando se intenta plebiscitar lo que debe votar el Congreso
La controversia por la reforma legislativa pone en evidencia las tensiones entre la participación social y las reglas del sistema representativo, cuestionando los alcances y límites de los mecanismos empleados para legitimar decisiones de alto impacto




