
La decisión del gobierno nacional de extender el aislamiento preventivo y obligatorio reafirma, en primer lugar, la prioridad insoslayable que le estamos dando a la salud de todos los argentinos. La manera más rápida de salir de la cuarentena es cumplir la cuarentena.
Debemos remitirnos a los resultados obtenidos hasta ahora. El primer pronóstico sobre nuestro país era que hoy íbamos a enfrentar 45 mil casos de Covid-19 y, gracias al esfuerzo de toda la sociedad y de todos los sectores sociales, no superamos los 2.000 casos. Si queremos comenzar esta etapa con certezas contudentes, vale la pena destacar los datos del resto de los países: hoy Brasil tiene 19.638 casos y Chile (con un tercio de la población de Argentina) 6.501. Si sumamos a estos datos lo que está pasando en España, Italia y EEUU, observamos que las fluctuantes decisiones de naciones llevaron a esos países a tener en España 157 mil casos y 15 mil fallecidos; Italia, 147 mil casos y 18 mil fallecidos; y EEUU, 495 mil casos y 18 mil fallecidos. Estos datos corroboran que se tomaron decisiones difíciles pero efectivas. No es un camino fácil el que elegimos. Pero es el que prioriza la vida. Los datos objetivos nos han demostrado que estamos en el camino correcto. Y decir que esto es gracias a un esfuerzo del pueblo es un llamado a la estricta verdad: todos comprendieron que esta situación la solucionamos en conjunto. Esta no es una lucha política partidaria, es por esto que debemos agradecer el trabajo en conjunto con la oposición y distintos sectores sociales.
Estamos comenzando una nueva etapa de aislamiento que implica tener en cuenta y adaptarse a nuestras distintas realidades. El presidente Aberto Fernández no se enamora de una sola idea, sino que, de acuerdo con los avances, modifica la estrategia. Virtud que debemos destacar del primer mandatario, que actúa firme pero inteligentemente a la vez.
La idea de un aislamiento administrado nos permite pensar el país de una manera federal. Construir decisiones en conjunto con la supervisión de los expertos. Todavía lo peor no llegó, no debemos relajarnos. La mejor manera de luchar contra esta pandemia es no aflojar, no relajarnos, quedarnos en casa. Es tedioso, es angustiante a veces, pero es mejor que estar en la cama de un hospital.
Vamos a seguir luchando juntos para que cada persona que necesite ayuda la obtenga de un Estado está y estará presente. Este es un compromiso ineludible que tenemos desde el Gobierno. El Estado tiene el compromiso de seguir asistiendo a todos los afectados por esta situación de vulnerabilidad económica que produce el aislamiento obligatorio. No debemos olvidar que cada día que cumplimos con nuestro esfuerzo es una vida más que podemos salvar de este enemigo invisible. Ese es el acuerdo social: salvarnos entre todos. Como nada grande puede hacerse con la tristeza, afrontemos este momento histórico que nos toca vivir con la serena alegría que da luchar por las grandes causas: la salud y el futuro de todos los argentinos.
El autor es secretario de Relaciones Parlamentarias, Institucionales y con la Sociedad Civil de la Jefatura de Gabinete.
Últimas Noticias
Un sorteo que puede resultar decisivo
Existe el efecto conocido como ballot order effect: candidatos o partidos ubicados al inicio de la cédula reciben un impulso adicional, incluso en elecciones competitivas y con información disponible

La batalla de Chacabuco: a 209 años del primer triunfo del Ejército de Los Andes
El 12 de febrero de 1817, el general San Martín, con la ayuda del brigadier O´Higgins, obtuvo el merecido premio para la gesta que se inició con el exigente cruce de la Cordillera

Todos transmiten, pocos conectan: el verdadero poder del streaming
El éxito de este nuevo formato se mide en la capacidad de instalar un tema en la agenda, de generar repercusión y extender el diálogo más allá del vivo

“Usted es peligroso”: cuando el castigo se disfraza de solución
Se señala a los adolescentes como el nuevo enemigo interno. Se propone encerrarlos más temprano, como si adelantar la pena fuera sinónimo de prevenir el delito

¿Por qué los derechos humanos deben ser el centro de la campaña presidencial?
Una campaña que ignore el enfoque de derechos humanos corre el riesgo de reproducir el mismo modelo de poder que ha conducido al país a un proceso de desmantelamiento institucional y a la normalización de prácticas autoritarias

