El mes de octubre siempre ha sido considerado por los inversores como un mes difícil, incluso muchos aseguran que casi por definición los meses de octubre en Wall Street tienden a ser meses de pérdidas.

Cuando uno toma estas aseveraciones de "los entendidos" y observa las importantes bajas que han sufrido los principales índices bursátiles de Estados Unidos desde comienzos del presente mes de octubre, perdiendo un promedio del 7,5% el índice Dow Jones y el SP500, en tanto que el Nasdaq ha perdido cerca del 10%, claramente se eleva nuestro nivel de alerta.

Sin embargo, cuando se repasa detenidamente la historia, veremos que la estadística no refleja exactamente lo que muchos operadores aseveran, ya que si tomamos como muestra lo ocurrido en estos índices a lo largo de los últimos 70 años, veremos que en realidad hemos tenido más meses de octubre con saldo final positivo (un 60% de los años) que meses de octubre con saldo negativo (40% de los años).

¿Por qué será entonces que en el mercado está tan definido, casi como un mito, que el mes de octubre suele ser malo para Wall Street? Esto se debe a que si bien es correcta la estadística antes mencionada, algunas de esas bajas sufridas durante el mes de octubre han marcado la memoria de todo participante en el mercado de valores, tanto para quien lo vivió como así para quien lo estudió.

Por ejemplo, si tomamos el rango de tiempo que fue entre 1968 y 1979, ocho octubres de esos 12 años han sido con saldo negativo y fue ni más ni menos un período de mucha incertidumbre para Estados Unidos, que comienza con la retirada de los soldados estadounidenses de la guerra de Vietnam, le sigue más tarde el escándalo del Watergate y la renuncia de Richard Nixon a la presidencia, para luego continuar con una época en la que la economía estadounidense no lograba recuperarse de una recesión muy importante. De igual modo pasó con octubre de 1987, de donde surge el famoso "lunes negro", que representó la mayor caída porcentual de un índice estadounidense en la historia, perdiendo poco más del 20% en una sola jornada. Finalmente, el octubre más reciente bajista ha sido justamente el vivido en el año 2008 con la crisis sub-prime, cuando los salvatajes a entidades financieras por parte del gobierno de Estados Unidos no daban abasto y las acciones de las compañías se desplomaban a una velocidad impensada.

Dicen los especialistas que aquellos eventos que impactan emocionalmente en las personas son los que suelen venir a la memoria una y otra vez, quizás por este motivo es que cada mes de octubre se ha convertido en un fantasma para los participantes del mercado de valores, y por ello quizás un inicio tan malo de la Bolsa estadounidense en este mes de octubre provoca el estado de alerta antes mencionado.

Ahora, más allá de los mitos del mes de octubre, la pregunta que seguramente le surgirá al lector: ¿Deberíamos preocuparnos de esta baja tan fuerte que comenzó a comienzos de mes para la Bolsa estadounidense? Lo importante no es tanto la historia de lo que ha ocurrido en el mes de octubre en la Bolsa estadounidense, sino lo que pueda estar reflejando la baja actual en perspectiva de lo que viene hacia las próximas semanas o los próximos meses para este mercado.

En este sentido, debemos decir que, desde una perspectiva técnica, la baja observada en los tres índices obliga a elevar el nivel de atención claramente no solo por la magnitud de la caída sino también por la velocidad en que se ha dado. Siendo el mercado bursátil de Estados Unidos uno de los mercados de mayor referencia y de mayor importancia, que por cierto acumula a lo largo de los últimos años ganancias realmente destacables, siempre está la posibilidad de que, ante movimientos de expansión y crecimiento como el vivido por este mercado en los últimos años, sea posible que pueda habilitarse un recorte parcial mayor de ese avance.

Lo que ocurre es que desde el año 2013 hasta la fecha, muchas veces se ha venido advirtiendo en este mercado sobre la posibilidad de una baja o una corrección mayor, y esto se debe principalmente a que desde entonces el índice Dow Jones y el índice SP500 se encuentran navegando en zona de máximos históricos, con lo cual los participantes han perdido referencia sobre dónde es que este mercado finalmente marcará su techo y habilitará el recorte mayor a las ganancias acumuladas desde los pisos del año 2009.

Por lo comentado es que desde nuestra lectura preferimos ser cautos antes de aseverar que finalmente un techo de importancia o definitivo al bull market (mercado alcista) para este mercado ha sido conseguido, aunque sí creemos que la baja de las últimas semanas bien podría tender a profundizarse hacia las próximas semanas y con ello al menos recortar de manera parcial el avance de los últimos años, al menos del trayecto de subida acumulado desde comienzos del año 2016.

En relación con lo propuesto, si bien reconocemos que a los mínimos conseguidos en la última semana de 25000-24800 para el índice Dow Jones, en 2720-2690 puntos para el SP500 y de 6900 puntos para el índice Nasdaq, se han respetado soportes importantes de corto y mediano plazo, los cuales se encuentran dados por el promedio móvil de 50 semanas en todos los casos, creemos que tras la recuperación intermedia de los precios en curso finalmente los índices terminarán por profundizar el proceso de corrección iniciado a comienzo de mes, con posibilidades de al menos buscar un regreso de los precios hacia instancias de mínimos alcanzados en el presente año, lo que implicaría un regreso hacia los 23500-23000 puntos de Dow Jones, hacia los 2530-2500 puntos de SP500 y hacia los 6200-6100 puntos de Nasdaq100.

Pensamos que recién materializado este recorte mayor podremos evaluar con mayor confianza si desde allí finalmente la Bolsa estadounidense retomará la senda alcista como tendencia principal hacia nuevos máximos históricos o si, por el contrario, deberemos asumir que los máximos conseguidos en las últimas semanas han sido significativos y que la baja actual en desarrollo será de un grado mayor hacia los próximos meses.