Actualizan los requisitos documentales del transporte de granos y derivados

Los cambios introducidos en la carta de porte electrónica impactan en la documentación que respalda el traslado de granos, con efectos directos en la logística terrestre del sector

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En términos logísticos, los cambios
En términos logísticos, los cambios introducidos buscan ordenar la operatoria sin sumar complejidad innecesaria (Foto: Shutterstock)

Una nueva resolución publicada en el Boletín Oficial introduce modificaciones en el régimen de documentación electrónica que respalda el traslado de granos y derivados, con impacto directo en la operatoria logística del sector agroindustrial y en la gestión cotidiana del transporte terrestre.

La norma, identificada como Resolución General Conjunta 5821/2026, fue emitida por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero junto con el Ministerio de Economía, y actualiza disposiciones previas vinculadas al uso de la Carta de Porte Electrónica y la Carta de Porte Electrónica – Derivados Granarios.

Ajustes en la documentación que acompaña el traslado

El eje central de la resolución es la actualización de los requisitos para la emisión y uso de los comprobantes electrónicos que acompañan el movimiento de granos y subproductos dentro del país.

Estos documentos cumplen un rol clave en la logística agroindustrial, ya que permiten respaldar la circulación de la mercadería, facilitar la trazabilidad y ordenar los controles durante los traslados.

Entre los cambios introducidos, la normativa precisa en qué casos resulta obligatoria la utilización de la carta de porte electrónica y en cuáles puede prescindirse de ella, de acuerdo con el tipo de operación.

Esto incluye situaciones específicas vinculadas a entregas directas en planta, movimientos internos o traslados de corta distancia, donde el uso del comprobante electrónico no siempre responde a la misma lógica que en los viajes de mayor alcance.

Impacto operativo en la logística agroindustrial

Desde una perspectiva logística, los ajustes buscan alinear la documentación con la realidad operativa de la cadena granaria, caracterizada por altos volúmenes, estacionalidad y una fuerte dependencia del transporte terrestre.

La adecuación de los requisitos permite reducir fricciones administrativas en determinados esquemas de traslado, sin resignar los mecanismos de control sobre los flujos físicos de mercadería.

En particular, la resolución tiene impacto tanto en los traslados tradicionales de larga distancia como en el llamado “flete corto”, habitual entre establecimientos productivos, acopios y plantas de acondicionamiento.

En estos casos, la simplificación de exigencias documentales puede contribuir a agilizar la operatoria diaria, evitando demoras innecesarias en movimientos de carácter local o repetitivo.

La norma también actualiza las condiciones de emisión y las responsabilidades asociadas a la carta de porte electrónica en función de la situación de los operadores dentro del Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA).

Este punto resulta relevante para productores, transportistas y operadores logísticos, ya que define quiénes están habilitados a emitir los comprobantes y bajo qué condiciones.

El eje central de la
El eje central de la resolución es la actualización de los requisitos para la emisión y uso de los comprobantes electrónicos que acompañan el movimiento de granos y subproductos dentro del país (Foto: Shutterstock)

Desde el punto de vista de la trazabilidad, el esquema mantiene la lógica de vincular la documentación digital con los registros oficiales, reforzando la coherencia entre los datos declarados y la mercadería efectivamente transportada.

Esto resulta clave para la planificación logística, especialmente en una cadena donde la coordinación entre actores es determinante para evitar cuellos de botella.

Digitalización y previsibilidad operativa

La actualización del régimen se inscribe en un proceso más amplio de digitalización de los flujos documentales que acompañan el movimiento de mercaderías. En la logística agroindustrial, este tipo de herramientas cumple un rol central para mejorar la previsibilidad, ordenar procesos y facilitar la gestión en rutas y puntos de control.

Al ajustar el alcance y las condiciones de uso de la carta de porte electrónica, la normativa apunta a equilibrar control y operatividad, adaptando el marco regulatorio a los distintos tipos de traslado que conviven dentro de la cadena de granos y derivados.

Vigencia y alcance

La Resolución General Conjunta 5821/2026 entró en vigencia el mismo día de su publicación, el 10 de febrero de 2026, por lo que sus disposiciones ya resultan aplicables a las operaciones alcanzadas por el régimen.

En términos logísticos, los cambios introducidos buscan ordenar la operatoria sin sumar complejidad innecesaria, en una de las cadenas productivas más relevantes del país, donde la eficiencia en el transporte y la documentación asociada es clave para sostener el flujo continuo de mercaderías.