La visión saludable que transforma el consumo y desafía al comercio exterior

Michaël Levy, director de una empresa india del rubro saludable con operación en Argentina, comparte su mirada sobre una industria en expansión y las decisiones que definen la sustentabilidad del negocio

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Michaël Levy es director de
Michaël Levy es director de una empresa india del rubro saludable con operación en Argentina (Foto: Movant Connection)

Al referirse a la relación entre bienestar personal y liderazgo, Michaël comenta que “para transmitir bienestar, primero hay que vivirlo en la vida personal”. En esta entrevista, profundiza en cómo ese enfoque guía sus decisiones, su forma de trabajar y la manera en que integra salud, consumo y comercio exterior en una misma visión.

¿A qué te dedicás actualmente y qué distingue a la industria en la que trabajás?

Dirijo la operación completa en Argentina, en áreas como administración, comercio exterior, marketing, operaciones y supply chain. Es un rol amplio, orientado a que la compañía siga creciendo y cumpla sus objetivos.

Lo particular del sector es que somos multicategoría. Al operar con alimentos saludables, cuidado oral y suplementos dietarios, la presencia es omnicanal: dietéticas, farmacias, supermercados, droguerías y autoservicios. Las dietéticas crecieron muchísimo; hoy están profesionalizadas y forman parte del consumo masivo. Esa diversidad es el corazón de la industria saludable.

¿Qué rol juega el contexto del comercio exterior en tu operación?

En este ámbito, me tocó atravesar tres gobiernos y tres políticas totalmente distintas. Algunas más flexibles, otras más complejas. Hubo momentos difíciles en los que hubo que “parar la pelota” y reevaluar.

Hoy hay más estabilidad, pero no significa que sea permanente. Para tomar decisiones correctas, hay que mantener la mente clara, gestionar el estrés y entender que el sector requiere adaptarse rápido. La comunicación público–privada también es esencial para ganar previsibilidad y planificar a mediano y largo plazo.

¿Cómo impactan las regulaciones, normativas y tiempos ajenos en la dinámica profesional?

El comercio exterior en Argentina se volvió casi una ciencia. Las normativas cambian, hay que surfear restricciones y entender que ciertos tiempos no dependen de uno.

El desafío es tener un equilibrio: claridad mental para decidir, resiliencia para adaptarse y una visión estratégica para anticipar riesgos. Una mayor estabilidad permitiría planificar inversiones, contratar más gente y potenciar el desarrollo del sector.

¿Qué retos concretos ves hoy en logística y comercio exterior?

Un punto urgente es ampliar la capacidad operativa de puertos y depósitos. Las demoras por falta de espacio o lentitud en desconsolidar contenedores impactan en costos y competitividad. Si mejoramos esos procesos, Argentina puede bajar costos y fortalecer exportaciones.

También necesitamos avanzar en simplificación y desregulación, apoyados en tecnología e inteligencia artificial. Hay muchos procesos que podrían hacerse de forma diferente para ganar tiempo y enfocarse en el valor agregado que aporta el humano.

¿Qué aprendiste de lidiar con importaciones, regulaciones y procesos burocráticos?

La industria pide visibilidad. No cinco metros, sino kilómetros. Las empresas necesitan poder planificar, evaluar escenarios y proyectar.

Los procesos excesivamente lentos generan desgaste, pero también enseñan paciencia y resiliencia. Hablar con colegas confirma que la prioridad hoy es estabilidad para pensar a mediano y largo plazo y no solo resolver la diaria.

¿Qué aprendizajes te deja trabajar en este sector?

La gente que trabaja en consumo saludable vive lo que hace, lo practica en su vida. Hay pasión, vocación y mucho entusiasmo.

Además, es un sector que crece incluso con cimbronazos económicos, lo cual exige estar afilados en tendencias, gestión y planificación. Requiere innovar, adaptarse y sostener una visión clara incluso cuando el contexto cambia. Todo eso la convierte en una industria muy dinámica y en permanente expansión.

¿Qué desafíos implica mantenerse vigente?

Si bien en su momento se habló de moda, hoy es parte del ecosistema del consumo. Las góndolas saludables dejaron de ser espacios aislados y pasaron a integrarse como categorías formales.

Los supermercados copiaron prácticas del mundo de la dietética, las farmacias sumaron productos saludables en sus líneas de checkout y hay dietéticas cada pocas cuadras en Capital y GBA. El desafío, entonces, es seguir de cerca las tendencias globales, profesionalizar la oferta y sostener estándares de calidad competitivos para no quedarse atrás.

Para Michaël, "el comercio exterior
Para Michaël, "el comercio exterior en Argentina se volvió casi una ciencia. Las normativas cambian, hay que surfear restricciones y entender que ciertos tiempos no dependen de uno" (Foto: Movant Connection)

Parte de tu filosofía está vinculada al bienestar, ¿cómo se traslada eso a la vida profesional?

Me toca representar una industria muy conocida en India: el ayurveda, una medicina tradicional con formación universitaria, investigación y un Ministerio de Salud propio. Allí hay médicos ayurvédicos de generaciones enteras; conocí personas que son la generación número 50 en su árbol genealógico.

Desde esa raíz se combinan alimentos, suplementos, terapias y bienestar. Aunque hoy también trato con categorías que no son estrictamente ayurvédicas, el propósito es siempre llevar bienestar a la gente, respaldado por una tradición científica y cultural profunda.

¿Cómo trasmitís ese enfoque de bienestar al día a día de la compañía?

En mi caso, procuro que quienes toman decisiones estén vinculados personalmente a alguna actividad saludable: yoga, respiración, meditación, alimentación o cualquier práctica que genere equilibrio. Creo que para transmitir bienestar, primero hay que vivirlo en la vida personal.

¿Cómo influye esa filosofía en la elección de proveedores y relaciones de trabajo?

Muchísimo. Hay que elegir proveedores con quienes se pueda trabajar con pasión y resiliencia, que tengan escucha, buena comunicación y una relación profesional saludable. Eso pesa tanto como la competitividad.

Un proveedor puede darte estabilidad o dolor de cabeza. En un país donde las regulaciones cambian, es clave rodearse de socios confiables. La confianza es el punto de partida: como cuando uno deja su dinero en un banco porque cree que va a estar ahí. En los negocios sucede lo mismo.

¿Qué reflexión sobre la industria saludable y su vínculo con el bienestar te gustaría compartir?

Al vivir en India conocí a un maestro espiritual, Ravi Shankar, quien siempre dice que el consumo saludable no es para unos pocos: todos deberían tener acceso a alimentación saludable y herramientas de salud mental.