La formación constante impulsa profesionales capaces de afrontar desafíos en mercados globales

Ariel Guzzetti, CEO de una empresa de asesoría y despacho aduanero, enfatiza el valor de entender la normativa vigente y asesorar estratégicamente para garantizar operaciones viables y seguras

Guardar
Google icon
Ariel Guzzetti
Ariel Guzzetti es CEO de una empresa de asesoría y despacho aduanero (Foto: Movant Connection)

“Nuestro Código Aduanero es de vanguardia: es de los pocos en Sudamérica que establece delitos aduaneros”, destaca Ariel. A partir de esa base, analiza los desafíos del sector, el impacto de los controles en productos sensibles y la evolución del perfil del despachante en un escenario cada vez más tecnológico y global.

¿Cómo pasaste de la experiencia de los exámenes y el inicio profesional a convertirte en docente en esta carrera?

Mirá, inicialmente lo que uno tiene más presente es el examen. En ese momento se rendía oral y escrito: si aprobabas el escrito recién podías pasar al oral, y había que aprobar todas las materias. Si dejabas una pendiente, perdías todo y debías esperar al año siguiente. Lo más fresco que me quedó fue ese paso, aunque en realidad es lo menos importante de esta profesión. Al principio parece un mundo, pero el verdadero examen empieza en la vida real, donde te ponen a prueba todos los días, y es mucho más costoso que una nota.

PUBLICIDAD

Como lo tenía tan presente, empecé dando clases, preparando gente para los exámenes. Siempre me quedó el bichito de la docencia, porque soy un agradecido de esta carrera: me dio casi todo, desde familia, amigos, oportunidades de viajar y hasta la posibilidad de participar en la política institucional. Amo esta profesión, sería imposible sostenerla tantos años sin pasión. Por eso quiero que las nuevas generaciones también la vivan con ese entusiasmo y sepan lo que es la teoría y la práctica.

Nosotros en capacitación tratamos de dar siempre el por qué y el cómo. Si unís esas dos cosas, formás un profesional que sabe moverse en su ambiente y puede hacer comercio exterior sin problemas. El despachante es un auxiliar tanto del servicio aduanero como de la parte privada, y tiene la responsabilidad de no generar conflictos ni a la Aduana ni a su cliente.

PUBLICIDAD

Cada declaración jurada involucra aspectos tributarios, fiscales, infracciones e incluso cuestiones penales. Nuestro Código Aduanero es de vanguardia: es de los pocos en Sudamérica que establece delitos aduaneros. Por eso es clave capacitar, para que cada uno entienda la magnitud de su responsabilidad y cómo impacta en terceros. Ese fue siempre mi deseo al enseñar.

¿Cómo es vista Argentina en el exterior en cuanto a formación?

En algunos países ni siquiera existe la licenciatura en Comercio Internacional. En muchos casos el despachante termina siendo, en la práctica, el departamento de comercio exterior de la empresa. Puede intervenir en todas las etapas, desde la compra hasta la entrega.

A partir de los cambios normativos pasamos de un control casi patológico a una normalidad. No se trata de tener más controles, sino de tener mejores controles. Existen muchas mercaderías destinadas a la medicina u ortopedia que incluyen precursores químicos con usos lícitos o ilícitos. También está el control de armamento. La función principal de la Aduana no es solo recaudar, sino regular el tráfico internacional de mercancías.

Nuestro Código Aduanero ya en los años 80 distinguía entre prohibiciones económicas —ligadas a política económica o control de cambios— y no económicas —vinculadas a salud, propiedad intelectual y protección de la sociedad—.

Hoy, por ejemplo, la trazabilidad es un tema central. En Europa se exige saber qué comió una vaca, dónde nació y cómo se crió hasta llegar al bife que se consume. En nuestro país, un caso concreto fue el de las patinetas eléctricas que explotaban al cargarse, generando incendios que afectaron no solo a los dueños sino a terceros. Evitar eso requiere controles técnicos de seguridad.

El despachante puede estar desde el inicio, en la gestión de compras, asesorando sobre la viabilidad de un negocio. Si es un producto médico, eléctrico o un neumático, cada caso exige intervenciones previas que muchas veces el proveedor no conoce. También trabajamos con la logística internacional, negociando fletes y uniendo todas las piezas: forwarders, certificadores, aduana. Somos quienes tiran el centro y cabecean. Básicamente, el despachante es el puente que une compartimentos estancos.

¿Qué sectores o productos suelen tener más desafíos al momento de importar o exportar?

Los que más controles tienen son los de ingesta humana, medicamentos o productos de contacto con la piel. En todos los países esos rubros tienen una lupa especial. Para mí, los trámites más complejos siempre fueron los vinculados a cosméticos, medicamentos y material médico. Durante la pandemia, por ejemplo, trajimos barbijos, estetoscopios, tomógrafos. Todo eso requería controles muy específicos que hubo que resolver incluso en destino.

También se suman productos de uso cotidiano: vasos, platos, cubiertos, termos y demás. Todos necesitan intervenciones porque estarán en contacto con alimentos. Si un material liberara toxinas, eso afectaría directamente la salud. Lo mismo pasa con los envases farmacéuticos: el caso del fentanilo mostró cómo incluso una ampolla puede convertirse en riesgo.

En síntesis, los sectores más delicados son alimenticio, farmacéutico y médico, además de los insumos para esas industrias.

Logística
Para Ariel, "cada declaración jurada involucra aspectos tributarios, fiscales, infracciones e incluso cuestiones penales. Nuestro Código Aduanero es de vanguardia: es de los pocos en Sudamérica que establece delitos aduaneros" (Foto: Shutterstock)

Entre más controles, ¿más complicaciones en tiempos y documentación?

Exacto. Por eso lo más importante es el asesoramiento previo. El cliente suele tener una idea general, pero no maneja los detalles. Igual que con una escritura: uno puede haber comprado una casa, pero eso no te convierte en escribano. Acá pasa lo mismo.

Muchos creen que algo es posible solo porque ven un precio atractivo. Tomemos el ejemplo de los autos: siempre se pudieron importar, lo que estuvo prohibido fueron los usados, por razones obvias. El tema es a qué costo, y ahí entra el asesoramiento.

No cualquiera puede traer medicamentos o insumos alimenticios. Se requieren normas estrictas de seguridad y establecimientos habilitados. Todo producto alimenticio necesita un Registro Nacional de Establecimiento y un Registro Nacional de Producto Alimenticio. Eso asegura que pueda ser consumido sin riesgos.

En tu experiencia como profesor, ¿qué consultas aparecen más seguido entre quienes se forman en comercio exterior?

Cuando empecé, la declaración escrita era más importante que la codificación arancelaria. La Aduana clasificaba y valoraba: esas eran las dos patas de toda la estructura aduanera. De ahí surgían liquidaciones, prohibiciones, infracciones y hasta delitos como el contrabando. El despachante veía papeles y confiaba en la palabra del cliente hasta la verificación.

En 2004 hubo un cambio: con el sistema María el despachante pasó a ser quien clasifica y valora, y a cargar los datos directamente en el sistema. Eso trasladó una responsabilidad mayor al profesional. Además, se requería manejar herramientas tecnológicas: túneles VPN, sistemas operativos, conectividad. El perfil pasó de ser solo técnico a también tecnológico.

Hoy vamos hacia una mayor simplificación de procesos, como plantea el Decreto 70/2023, que introdujo la figura del declarante. Para mí, fue un error no exigir capacitación específica en materia aduanera. El perfil actual es integral: debe combinar normativa, clasificación, valoración, legislación y tecnología.

Se habla mucho de la Ventanilla Única de Comercio Exterior, pero en la práctica la verdadera ventanilla única privada es el despachante. Nos encargamos de asesorar en la compra, negociar fletes, gestionar intervenciones y entregar la mercadería. Todo en una misma ventanilla.

El profesional debe también entender el negocio del cliente para sugerir el mejor mecanismo dentro de lo legal. Puede ser aprovechar beneficios impositivos, líneas de producción usadas, proyectos de inversión o importaciones temporarias de bienes de capital.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD