En mi consultorio la consulta previa a una cirugía es relativamente frecuente y de suma importancia, ya que el concepto de perioperatorio incluye el antes, el acto quirúrgico propiamente dicho y el periodo posterior a este.

La importancia de esta evaluación radica en la cantidad de cirugías que se hacen por año. Se estima que un 4% de la población se somete a una cirugía mayor por año. Teniendo en cuenta el número de habitantes en la argentina, se realizan aproximadamente unas 1.600.000 cirugías mayores por año, y se estima que el número de pacientes que se va a someter a una intervención quirúrgica aumentará un 25% hacia el año 2020.

El riesgo de complicaciones va a depender de múltiples factores, entre ellos la enfermedad del paciente, la presencia de otros problemas (y más aún si son del corazón), de la urgencia, la magnitud, el tipo y la duración del procedimiento quirúrgico.

Una variable a tener en cuenta es la edad de los pacientes. Durante los próximos años el envejecimiento de la población tendrá un impacto importante en el manejo perioperatorio de los pacientes. Se estima que la población de pacientes mayores de 75 años requiere una intervención quirúrgica con una frecuencia 4 veces mayor que el resto de la población

Las cirugías pueden ser divididas en tres grupos: bajo, moderado o alto riesgo, según las probabilidades de presentar una complicación. Las de bajo riesgo son aquellas que pueden presentar una complicación en menos de 1 cada 100 pacientes. Afortunadamente la mayoría corresponden a este grupo. Están incluidas las cirugías estéticas, de mamas, procedimientos endoscópicos, procedimientos odontológicos, cirugías superficiales, oculares y ginecológicas, urológicas o traumatológicas menores.

Al mismo tiempo, existen factores en los pacientes que deben ser tenidos en cuenta para definir si presenta un alto aumentado de tener problemas durante o posterior a la cirugía. Se consideran de riesgo aquellos pacientes con edad avanzada, problemas cardiacos, problemas de riñón, antecedente de ataque cardiaco o ACV o bien aquellos que sufren de diabetes.

¿Qué estudios se deberían realizar?

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Las tres cosas básicas y necesarias para una evaluación cardiológica adecuada son el interrogatorio al paciente, el examen físico minucioso y un electrocardiograma.

En la evaluación preoperatoria se buscan problemas silentes o no que puedan llegar a ser una fuente de potenciales complicaciones tanto en el acto quirúrgico como en el postoperatorio.

En el interrogatorio es fundamental que el paciente le exprese al médico todos sus antecedentes, más aún si son cardiovasculares como un infarto de corazón o un ACV, si tiene dolor en el pecho en alguna circunstancia de la vida diaria y si presenta alergias a alguna medicación, para así evitar el uso de la misma.
En el examen físico es importante la detección de soplos en el corazón, ya que en caso de estar presente algún problema en las válvulas o "compuertas" habrá que hacer otros estudios.

El electrocardiograma es un estudio muy sencillo de hacer, no genera daño al paciente y es fácil de interpretar. Aporta información de cómo funciona el corazón y permite estimar la presencia de algún problema que puede repercutir en la cirugía.

Existen otros estudios que solo deben hacerse en ciertos grupos de pacientes o ante una evaluación inicial alterada, tales como una ecografia del corazon, pruebas de esfuerzo o bien estudios de las arterias del corazón, pero no deben realizarse de rutina.

Es de buena práctica educar a los pacientes previo a la cirugía explicando cómo se va a desarrollar y cómo va a ser el "despertar" finalizada la intervención, procurando disminuir la ansiedad que se genera en torno a la misma.

Tips a tener en cuenta para el dia de la cirugía:

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– Despejar todas las dudas e inquietudes con el cirujano.
-Confeccionar una lista con la medicación que utiliza habitualmente.
-Estar en ayuno de por lo menos 8 horas. El tiempo puede variar según el procedimiento y segun la indicacion del medico.
-Recordar llevar la documentación correspondiente para la internación.
-Tener hecha la evaluacion prequirurgica, en lo posible con su médico de cabecera.
-Recordar en todo momento la existencia de alergias a algún medicamento.

Por DR. NICOLÁS GONZÁLEZ