Rubén “Púas” Olivares, leyenda del boxeo, busca vender terrenos y recuerdos de su carrera ante cirugía para recuperar la vista

El ex campeón mundial de 79 años enfrenta un severo padecimiento en el ojo derecho, el cual relacionó con los impactos recibidos en su carrera

El boxeador mexicano forma parte del Salón Internacional de la Fama del Boxeo desde 1991, tras conquistar los títulos de peso gallo y pluma y disputar 13 combates de campeonato mundial. (Foto: Redes Sociales)
El boxeador mexicano forma parte del Salón Internacional de la Fama del Boxeo desde 1991, tras conquistar los títulos de peso gallo y pluma y disputar 13 combates de campeonato mundial. (Foto: Redes Sociales)
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A medio siglo de aquella noche en la que derribó a Lionel Rose y se coronó campeón mundial, Rubén “Púas” Olivares libra una pelea lejos de las cuerdas.

El exboxeador mexicano anunció que busca vender terrenos, casas y objetos de su trayectoria para financiar una cirugía en el ojo derecho.

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Púas Olivares (Foto: Twitter@JORGEMILHE)
El pugilista mexicano ingresó en 1991 al Salón Internacional de la Fama tras una carrera con 89 triunfos en 105 peleas. (Foto: Twitter@JORGEMILHE)

A sus 79 años, el hombre que protagonizó algunas de las grandes noches del boxeo mexicano reveló que padece un desprendimiento de retina desde hace cerca de un año y ahora espera recuperar la visión.

La cirugía en el ojo derecho se convirtió en su pelea más urgente

El “Púas” explicó que necesita reunir dinero antes de someterse a la intervención. La pérdida de visión le cambió las rutinas y también limitó una actividad que mantuvo durante años fuera del cuadrilátero: la elaboración de tallas de madera.

Durante una entrevista con TVNotas, Olivares habló sobre la urgencia de la operación y sobre el camino que eligió para pagarla: “Estoy vendiendo unos terrenos, unas propiedades para poder operarme. Como urge, eso es lo que estoy haciendo ahorita”.

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Púas Olivares (Foto: Twitter@KT_BOXING)
El exboxeador de 79 años padece un desprendimiento de retina desde hace un año, lo cual atribuye a los constantes golpes que recibió en el cuadrilátero. (Foto: Twitter@KT_BOXING)

El exmonarca mundial también contó que los médicos le dieron una posibilidad de recuperar la vista, aunque antes deberá mantener atenciones específicas: “Necesitan que me cuide para poder operarme, porque sí es posible que vuelva a ver, con el favor de Dios y de los doctores, que son muy buenos”.

Rubén vinculó el problema de retina con los golpes que recibió en su carrera. Con el humor que lo acompañó durante décadas, dijo que fueron los “besos” que le dieron arriba del ring los que terminaron por afectar su ojo.

Así, Olivares no habló de un retiro ni de una despedida, sino de una salida para afrontar un problema de salud. Después de una vida marcada por los golpes, los nocauts y las noches de campeonato, el “Púas” busca que la venta de sus bienes le abra la puerta a una cirugía y a la posibilidad de recuperar la vista.

“No quiero que me regalen nada”: las pertenencias que El Púas puso a la venta

Además de terrenos y casas, Rubén ofreció recuerdos de una carrera que atravesó las décadas de 1960, 1970 y 1980. Fotografías, guantes, libros y obras hechas por él forman parte de los objetos que ha mostrado en distintos momentos.

El “Púas” aprendió el oficio de la madera desde joven y convirtió esa habilidad en otra faceta de su vida. Entre las piezas que realizó figura una representación de la Última Cena, aunque los apóstoles aparecen con guantes de boxeo.

Púas Olivares (Foto: Twitter@05Cesgar)
La pérdida paulatina de la vista interrumpió el trabajo que el exmonarca realizaba en el tallado de madera. (Foto: Twitter@05Cesgar)

Una de esas obras llegó a manos de Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo. Olivares recordó esa venta al hablar de los objetos que aún conserva y que hoy podrían ayudarlo a cubrir la operación.

El exboxeador defendió su decisión con una frase que retrata el valor que concede a cada pieza: “¿Por qué no hacerlo? Todo es dinero, no pasa nada. Si no me los robé, todo me lo gané arriba del ring a base de golpes”.

Cada objeto reúne una parte de la vida que el “Púas” construyó entre gimnasios, arenas y talleres de carpintería. Hoy, esas postales tienen un valor distinto para él: podrían ayudarlo a entrar al quirófano y volver a mirar con el ojo que los golpes del ring terminaron por apagar.

Del nocaut a Lionel Rose al Salón de la Fama y un lugar entre las leyendas del boxeo

Rubén Olivares nació el 14 de enero de 1947 en Iguala, Guerrero, y debutó como profesional en 1965. Su nombre quedó ligado al boxeo mexicano el 22 de agosto de 1969, cuando venció por nocaut al australiano Lionel Rose en el quinto asalto, en Inglewood, California.

  • Esa noche conquistó el campeonato mundial de peso gallo y se convirtió en uno de los referentes de una generación que llevó el boxeo mexicano a los principales escenarios internacionales.
  • Durante su trayectoria fue campeón mundial de peso gallo y peso pluma.
  • Disputó 13 combates de campeonato y registró cuatro reinados mundiales entre ambas categorías.
  • Cerró su carrera en 1988 con 89 victorias, 79 nocauts, 13 derrotas y tres empates en 105 peleas profesionales.
  • En 1991 ingresó al Salón Internacional de la Fama del Boxeo como reconocimiento a una carrera que incluyó combates ante Chucho Castillo, Rafael Herrera, Bobby Chacón, Eusebio Pedroza y Alexis Argüello.

Ahora, con la vista comprometida, el “Púas” enfrenta una pelea distinta: reunir con parte de su legado los recursos para intentar recuperar lo que el ring le quitó con los años.

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