Entre perreo, bichotas y bellakos: el diccionario que da voz a las palabras con las que el reguetón transformó el habla de América Latina

Un vocabulario urbano que nació en el Caribe terminó por unificar el lenguaje callejero de varios países de habla hispana gracias al alcance masivo del reguetón

El intercambio de términos entre países fue impulsado por los propios artistas del género.
 (Composición fotográfica: Instagram/@elmalilla_/REUTERS/Mario Anzuoni)
El intercambio de términos entre países fue impulsado por los propios artistas del género. (Composición fotográfica: Instagram/@elmalilla_/REUTERS/Mario Anzuoni)
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“Creo que una palabra no necesita ser autorizada ni validada por nadie, sino por la gente que la usa”, afirmó Alejandro Carrillo, conocido como El Aletz, escritor y autor del libro Diccionario de la Real Academia del Perreo, en entrevista con Infobae México.

El libro reúne más de doscientas palabras del lenguaje callejero que nació en los barrios de Puerto Rico y que después se extendió por toda América Latina.

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Según el propio libro, el 80% de esas palabras tiene origen puertorriqueño.

El intercambio lingüístico del género alcanzó a México, Colombia, Chile, Argentina y España.  REUTERS/Mario Anzuoni
El intercambio lingüístico del género alcanzó a México, Colombia, Chile, Argentina y España. REUTERS/Mario Anzuoni

Carrillo explicó que las canciones del género crearon un intercambio constante de palabras entre países hispanohablantes: términos mexicanos, colombianos o puertorriqueños pasaron de un país a otro a través de la música.

Ese intercambio de palabras entre México, Colombia, Chile, Argentina, España y Puerto Rico no lo impulsó ninguna academia ni institución, sino los propios artistas y oyentes del género.

Reguetón: de género discriminado a unificador del idioma en América Latina

El reguetón ha enfrentado rechazo desde sus inicios.

“Es un género que ha sido muy estigmatizado y discriminado por cuestiones que en su mayoría tienen que ver con el clasismo y la ignorancia”, afirmó.

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Decenas de jóvenes bailan en una discoteca iluminada con luces de colores mientras algunos sostienen teléfonos móviles con la mano levantada.
Carrillo rastreó el uso de cada palabra en distintas canciones para fijar su significado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Muchas de las palabras del libro, explicó, nacieron en comunidades que no tenían poder ni reconocimiento cultural. Hoy, esas mismas palabras son usadas con orgullo por quienes las crearon.

A pesar de esa discriminación, el género logró algo que pocas veces se reconoce: une el lenguaje de distintos países de habla hispana.

‘Bellako’ y ‘bichota’: el vocabulario que definió al reguetón reciente

Según el autor, una de las palabras que mejor representa la cultura digital actual del reguetón es ‘’bellako’' y ‘’bellaka’'.

Explicó que el término tenía originalmente una connotación negativa, como “ruin” o “malvado”, y que fue resignificado.

El propio diccionario detalla el origen de la palabra: señala que en el Siglo de Oro era un insulto —usado incluso por el Quijote— y que la leyenda ubica su cambio de sentido en el tema “En la cama”, de Daddy Yankee y Nicky Jam, de 2001.

Hoy, según el libro, “bellako, ka” significa tanto “persona que siente una gran excitación sexual” como, en su uso como adjetivo “extraordinario, maravilloso, increíble”.

Dos jóvenes con gafas oscuras y camisetas sin mangas sonríen en la pista iluminada de una discoteca repleta de gente.
El género ha generado un vocabulario propio que hoy se usa en distintos países hispanohablantes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Varios artistas mexicanos utilizan esta palabra en éxitos musicales.

“B de bellaco, seré un chacalón, te gusta que soy ñero y a mí, tú, un mujerón”, de El Malilla, Yeyo y Dj Rockwel Mx, en el tema “B de bellako”.

También nombra a la “banda bellaka”, los aficionados del género, según explicó Carrillo.

Karol G resignificó el término "bichota" como símbolo de empoderamiento femenino. REUTERS/Mario Anzuoni
Karol G resignificó el término "bichota" como símbolo de empoderamiento femenino. REUTERS/Mario Anzuoni

Otro término central en la obra es “bichota”, que el libro define como “mujer con poder y autonomía que exhibe su identidad con libertad y fuerza”.

El diccionario atribuye su origen a “bichote”, palabra puertorriqueña usada para los jefes de organizaciones criminales, resignificada por Karol G como símbolo de empoderamiento femenino.

Por qué el reguetón no necesita el aval de ninguna academia

Consultado sobre qué palabras del reguetón sugeriría incluir en un diccionario tradicional, como ocurrió recientemente con el término “perreo”, Carrillo fue tajante: elegiría las que más incomodaran a quienes deciden qué entra y qué no.

“Sugerirlas con la intención de que las incluyan es entrar en el juego de que hay alguien que puede validar las palabras y decidir cuáles merecen entrar y cuáles no”, sostuvo.

Una mujer con gafas escribe en un cuaderno junto a libros abiertos, diccionarios y estanterías en una habitación.
Carrillo señala que el reguetón ha sido históricamente discriminado por motivos de clasismo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El propio libro define “perreo” como sustantivo masculino: “baile erótico donde se mueven las nalgas imitando el movimiento de un perro al aparearse”, y también como “fiesta o lugar donde se perrea”.

Cómo se eligieron las palabras que integran el diccionario

Carrillo contó que la selección partió de las palabras más usadas en las canciones de reguetón, priorizando las que aportaran más información y resultaran más interesantes.

El autor señaló que existían muchas más palabras candidatas, pero debieron acotarlas a un número determinado. “Hay muchas palabras del dialecto del barrio de cada país, pero no todas suenan en el reguetón”, explicó.

Ilustración gráfica con palabras en tipografía estilo grafiti como Dembow, Perreo, Bichota, Flow y Parcero sobre un fondo negro.
El autor eligió este tipo de términos para cuestionar quién decide qué entra a un diccionario. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El criterio por país respondió a ese intercambio cultural. En el caso de México, Carrillo incluyó tanto las palabras más usadas en el reguetón mexicano como las que artistas de otros países retomaron de ese lenguaje.

Sobre las dificultades del proceso, el escritor mencionó que una de las palabras que más trabajo le costó definir fue “fantasmeo”, porque los propios artistas la usan con sentidos distintos según la canción.

Para resolver esos casos, recurrió a una lista de canciones donde rastreaba cada palabra y se quedaba con el significado predominante.

El  libro incluye fragmentos de canciones de diversos artistas del género. REUTERS/Mario Anzuoni
El libro incluye fragmentos de canciones de diversos artistas del género. REUTERS/Mario Anzuoni

Un puente generacional: para quién está pensado el libro

Carrillo identificó tres públicos para su diccionario. El primero son los fans del reguetón, que encontrarán referencias a canciones y letras.

El segundo, los amantes de las palabras en sí mismas, interesados en el lenguaje más allá del género musical.

El tercer sector es la gente que no conoce el reguetón y busca entenderlo.

El libro divide sus entradas en definiciones cortas y definiciones extensas. (Foto: Grijalbo)
El libro divide sus entradas en definiciones cortas y definiciones extensas. (Foto: Grijalbo)

“No deja de ser gráfico, no deja de ser absolutamente sexual, no deja de ser vulgar”, reconoció Carrillo sobre el contenido del libro.

Pero consideró que esas entradas permiten conocer el origen, el significado y el uso de cada palabra, junto con los temas de racismo y clasismo que atraviesan al género.

Bad Bunny, Tego Calderón y El Bogueto: las voces que citó el libro

Para cerrar, el autor señaló tres canciones que, según él, resumen la expansión cultural del reguetón y la unificación del lenguaje en distintos países de América Latina.

La primera es “La Mudanza”, de Bad Bunny: “En el mundo entero ya conocen mi dialecto, mi jerga: a mí me importa un bicho lo que a ti te vale v....”.

Bad Bunny
Bad Bunny es uno de los artistas que más ha popularizado el dialecto puertorriqueño a nivel global. (REUTERS/Mario Anzuoni)

Carrillo señaló que ahí se cruzan el término “bicho” puertorriqueño y la palabra mexicana que le prosigue como una equivalencia lingüística.

La segunda es “Loíza”, de Tego Calderón: “Yo no tengo na’, solo esta letra encabroná y la capacidad de no creer en tu verdad”.

Su música ha contribuido a que términos puertorriqueños se adopten en otros países hispanohablantes. REUTERS/Henry Romero
Su música ha contribuido a que términos puertorriqueños se adopten en otros países hispanohablantes. REUTERS/Henry Romero

La tercera cita es a El Bogueto, con ‘’Somos Ñeros’': ‘’Somos de la calle, hablamos en clave’'.

Para Carrillo, esa letra representa el ejercicio de reclamar voz desde la marginación. El libro fue publicado por Grijalbo el 14 de septiembre de 2026.

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