El secreto para cenar unas enchiladas cremosas, quesosas y ultraligeras sin tortillas

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Enchiladas de calabaza con pollo, salsa roja, queso derretido y cilantro fresco en refractario. Un tenedor de madera y cuencos con salsa y queso.
Un platillo de enchiladas sin tortilla, elaborado con láminas de calabaza rellenas de pollo deshebrado, cubierto con salsa morita y queso fundido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Unas enchiladas cremosas, quesosas y ultraligeras pueden prepararse en casa sin necesidad de usar tortillas. La receta, que sustituye el tradicional maíz por láminas de calabaza, ofrece una alternativa para quienes buscan reducir los carbohidratos en la cena.

El platillo utiliza pollo deshebrado, salsa de chile morita y queso fresco, y puede estar listo en menos de una hora.

La preparación inicia con el asado de cinco jitomates, cinco chiles morita secos, un cuarto de cebolla y un diente de ajo. Todos estos ingredientes se licúan para obtener una salsa espesa y de sabor ahumado.

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El horno debe precalentarse a 180°C, lo que permite avanzar en los demás pasos mientras se alcanza la temperatura adecuada.

Láminas de calabaza en vez de tortillas: el truco del platillo

La clave está en reemplazar las tortillas con láminas delgadas de calabacita. Para lograrlo, se recomienda cortar tres calabacitas a lo largo, en tiras lo más delgadas posible, utilizando un pelador o una mandolina. Estas láminas funcionan como base para envolver el pollo deshebrado y mantener la textura suave, sin sacrificar el sabor ni la presentación tradicional.

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Enchiladas de calabaza con pollo y queso en cazuela. Acompañan jitomates asados, chiles morita secos, cuenco con crema y un tenedor.
Un plato de enchiladas de pollo preparadas con láminas de calabaza en salsa morita y cubiertas con queso fundido, queso fresco desmoronado y cilantro, se presenta sobre una mesa de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La pechuga de pollo cocida y deshebrada se mezcla con un poco de la salsa morita. Esta combinación se distribuye sobre las láminas de calabaza, que se enrollan para formar los típicos cilindros de enchilada. El procedimiento se repite hasta agotar los ingredientes y llenar un refractario apto para horno.

Salsa de chile morita: sabor ahumado y sencillo

El siguiente paso consiste en verter el resto de la salsa sobre las enchiladas formadas. La mezcla de jitomate y chile morita, con ajo y cebolla, da un toque ligeramente picante y ahumado. Es importante cubrir bien las enchiladas para evitar que se sequen durante la cocción.

Una vez bañadas en salsa, se espolvorea queso panela desmoronado al gusto. El queso se derrite en el horno, aportando la textura cremosa que caracteriza al platillo. El tiempo de horneado recomendado es de 15 a 20 minutos, o hasta que el queso comience a dorarse.

Ingredientes precisos y medidas para cuatro porciones

Para preparar cuatro porciones, la receta requiere cinco jitomates, cinco chiles morita secos, un cuarto de cebolla, un diente de ajo, una cucharada de aceite de oliva, una pechuga de pollo deshebrada, tres calabacitas, media taza de queso panela y cilantro fresco para decorar. Cada ingrediente cumple una función específica en la textura y el sabor.

El aceite de oliva se emplea para barnizar el refractario y evitar que las enchiladas se peguen. El cilantro fresco se agrega al final, una vez que el platillo sale del horno, lo que aporta un aroma fresco y un contraste de color.

Un refractario de cerámica con enchiladas de pollo y calabaza bañadas en salsa y queso gratinado, decoradas con cilantro fresco, sobre una mesa de madera.
Un refractario de cerámica contiene enchiladas de pollo bañadas en salsa morita y queso derretido, con láminas de calabaza en lugar de tortillas, decoradas con cilantro fresco. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Preparación paso a paso, sin complicaciones

El proceso de armado inicia con el asado de los ingredientes para la salsa en un comal. Después de licuar jitomates, chiles, cebolla y ajo, se reserva la salsa. Las calabacitas se cortan en láminas y se rellenan con el pollo mezclado con un poco de salsa.

Las enchiladas se acomodan en el refractario, se bañan con la salsa restante y se cubren con queso panela. El horneado a 180°C dura entre 15 y 20 minutos. Al sacar el platillo del horno, se decora con cilantro fresco.

Alternativa para cenas rápidas y ligeras

La ausencia de tortillas reduce el contenido calórico y de carbohidratos. Esto convierte la receta en una opción adecuada para quienes buscan mantener una alimentación ligera por la noche. El uso de láminas de calabaza mantiene la forma y el sabor tradicional de las enchiladas, sin perder cremosidad ni la sensación de saciedad.

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