Esta es la forma segura de hacer peso muerto, uno de los ejercicios más complejos del gimnasio

Checa esta técnica para no lesionarte en el entrenamiento

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Hombre vestido de azul y gris se inclina sosteniendo mancuernas mientras levanta una pierna en un gimnasio con equipos, suelo de goma y ventanas.
Un hombre realiza un ejercicio de peso muerto rumano a una pierna con mancuernas en un gimnasio de paredes de ladrillo y grandes ventanas que dejan entrar la luz solar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El peso muerto es uno de los ejercicios más completos del gimnasio: activa glúteos, isquiotibiales, espalda baja, trapecios, antebrazos y core en un solo movimiento. Esa demanda muscular simultánea lo convierte en una herramienta eficiente para ganar fuerza y masa, pero también en uno de los ejercicios que más lesiones genera cuando se ejecuta con mala técnica.

La columna lumbar es la zona más expuesta. Un tirón con la espalda redondeada bajo carga puede derivar en una lesión que deja fuera del gimnasio por semanas. La buena noticia es que los errores que causan esas lesiones son predecibles y corregibles, siempre que se priorice la técnica antes de subir el peso.

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La posición de arranque determina todo lo que viene después

Ilustración de un hombre en un gimnasio levantando una barra con pesas, mostrando en colores sus isquiotibiales púrpuras, espalda azul y antebrazos amarillos.
El peso muerto es un excelente ejercicio, siempre que lo ejecutes correctamente (Imagen Ilustrativa Infobae)

Antes de jalar la barra, la posición de inicio tiene que estar resuelta. Un mal setup transfiere el esfuerzo a donde no debe ir.

  • Pies: al ancho de las caderas, con la barra sobre el centro del pie —no frente a las puntas.
  • Agarre: manos justo afuera de las piernas, brazos rectos como si fueran “cuerdas tensas”.
  • Espinillas: a un centímetro de la barra antes de bajar las caderas; al descender, las espinillas tocan la barra de forma natural.
  • Cadera: más alta que las rodillas, más baja que los hombros. No es una sentadilla.
  • Pecho: levantado, mirando al frente o ligeramente hacia abajo, nunca hacia arriba.
  • Espalda: plana desde el coxis hasta la nuca, con una ligera curva natural en la lumbar.

Antes de jalar, hay que crear tensión: inhalar profundo hacia el abdomen, apretar el core como si fuera a recibir un golpe, y activar los dorsales imaginando que se quiere “doblar la barra” hacia adentro. Esa tensión es el cinturón natural que protege la columna.

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Así se ejecuta el jalón sin dañar la espalda

Un hombre de mediana edad con barba, camiseta negra y shorts grises, de pie en un gimnasio. Sujeta una barra con pesas; al fondo se ven máquinas y ventanas.
(Imagen Ilustrativa Infobae)

El movimiento empieza con las piernas, no con la espalda. La señal mental correcta es “empujar el piso hacia abajo”, no “jalar la barra hacia arriba”.

Pasos en orden:

  • Crear tensión en el cuerpo antes de que la barra se despegue del piso.
  • Empujar el suelo con los pies mientras las caderas y los hombros suben al mismo ritmo.
  • Mantener la barra pegada al cuerpo en todo momento —debe rozar las espinillas y los muslos al subir.
  • Extender caderas y rodillas de forma simultánea hasta quedar completamente erguido.
  • Al llegar arriba, apretar glúteos con las caderas en extensión completa. No hiperextender la lumbar ni inclinarse hacia atrás.
  • Bajar controlando el descenso: caderas atrás primero, luego doblar rodillas cuando la barra pasa las rótulas.

La respiración sigue este orden: inhalar y retener durante el esfuerzo, exhalar solo al llegar a la posición final. En series de varias repeticiones, resetear la respiración y la tensión entre cada rep en lugar de rebotar la barra en el piso.

Los errores que más lesiones provocan

Una persona realiza peso muerto en un gimnasio, con espalda recta y la barra cerca de las piernas. Los músculos isquiotibiales, glúteos y zona lumbar están resaltados con colores.
Un peso muerto mal ejecutivo puede resultar en una lesión de espalda (Imagen Ilustrativa Infobae)

Conocer los fallos más frecuentes es tan útil como conocer la técnica correcta.

  • Redondear la espalda baja: el error más común y el más peligroso. Ocurre cuando las caderas están demasiado bajas al inicio o cuando el peso supera la capacidad real del levantador.
  • Jalar con los brazos: los codos deben permanecer rectos durante todo el movimiento. Doblarlos transfiere carga al bíceps con riesgo de desgarro.
  • Rodillas que colapsan hacia adentro: señal de que glúteos y abductores no están activados. El cue correcto es empujar las rodillas hacia afuera alineadas con los dedos de los pies.
  • Hiperextensión en la cima: terminar el movimiento inclinándose hacia atrás daña la lumbar. La cadera solo necesita llegar a extensión completa, no más allá.
  • Zapatos con suela gruesa o blanda: el pie necesita contacto firme con el piso. Los tenis de correr con amortiguación reducen la estabilidad y alteran el ángulo del tobillo. Lo ideal son zapatos de suela plana y dura, o levantar en calcetines.

Agregar peso antes de dominar la técnica con cargas ligeras es la causa principal de lesiones en este ejercicio. Diez repeticiones perfectas con poco peso construyen más músculo —y menos riesgo— que una repetición pesada con la espalda cediendo.

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