El principal error se comete al cocinar frijoles y que es la causa de los gases y la inflamación

Al no realizar este paso, los oligosacáridos presentes en los frijoles no se eliminan ni se reducen, lo que favorece su llegada al intestino grueso

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Una mujer de cabello oscuro remueve una olla de frijoles con una cuchara en una estufa. Se observan cebollas, ajos, cilantro y ollas de cobre colgando.
Una mujer de cabello oscuro, vestida casualmente, remueve frijoles en una olla de barro sobre la estufa de una cocina hogareña con toques mexicanos tradicionales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La preparación de frijoles es una práctica común en numerosos hogares, pero un paso frecuentemente pasado por alto puede provocar molestias digestivas como inflamación y gases.

Identificar el principal error durante el proceso de cocción resulta clave para mejorar la tolerancia a este alimento y aprovechar sus beneficios nutricionales sin inconvenientes.

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Imagen de frijoles negros frescos, mostrando su textura y potencial para recetas saludables. Otras opciones: legumbres, proteína vegetal, ingredientes básicos. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Frijoles negros frescos, listos para ser preparados en una variedad de recetas nutritivas y sabrosas. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuál es el principal error que cometes al cocinar frijoles y que provocan gases e inflamación

El principal error al cocinar frijoles que provoca gases e inflamación consiste en omitir el remojo previo de los granos antes de la cocción.

Al no realizar este paso, los oligosacáridos presentes en los frijoles no se eliminan ni se reducen, lo que favorece su llegada al intestino grueso donde son fermentados por bacterias, generando gases y malestar abdominal.

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La falta de remojo también puede dificultar la cocción y afectar la textura final del alimento.

El uso del agua del remojo para cocinar, en lugar de desecharla, es otro error frecuente que contribuye a mantener los compuestos responsables de la inflamación.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Este procedimiento favorece una mejor digestión y ayuda a minimizar la aparición de gases e inflamación tras el consumo de frijoles. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Proceso paso a paso para cocinar <b>frijoles</b> y reducir gases e inflamación

  1. Selección y limpieza: Revisar los frijoles, retirar piedras, residuos y granos en mal estado. Enjuagar con agua fresca hasta eliminar restos de polvo.
  2. Remojo prolongado: Colocar los frijoles en un recipiente amplio y cubrir con suficiente agua, de modo que el nivel supere los granos por al menos cinco centímetros. Dejar en remojo durante un mínimo de ocho horas o toda la noche. Este paso permite que los oligosacáridos se disuelvan parcialmente en el agua.
  3. Desechar el agua de remojo: Escurrir y eliminar completamente el agua en la que estuvieron en remojo. Enjuagar los frijoles con agua limpia para eliminar los residuos restantes de oligosacáridos.
  4. Cocción en agua limpia: Colocar los frijoles en una olla con agua fresca, usando aproximadamente tres partes de agua por una de frijoles. Llevar a ebullición y, cuando comience a hervir, retirar la espuma que se forme en la superficie.
  5. Agregar hierbas digestivas (opcional): Incorporar una rama de epazote o laurel a la cocción. Estas plantas se asocian tradicionalmente con una mejor tolerancia digestiva y menor formación de gases.
  6. Cocinar a fuego lento: Reducir el fuego y cocinar los frijoles tapados hasta que estén suaves. El tiempo estimado varía entre una y dos horas, según la variedad y frescura del grano.
  7. Añadir sal al final: Incorporar la sal únicamente cuando los frijoles ya estén blandos, para evitar que la piel se endurezca y prolongue la cocción.
  8. Escurrir y servir: Una vez cocidos, escurrir si es necesario y utilizar los frijoles en la preparación deseada.
Infografía con seis paneles que muestran el proceso de preparación de frijoles: selección, remojo, enjuague, cocción, hierbas y tiempo final.
Una infografía detalla el procedimiento de limpieza, remojo y cocción de frijoles para minimizar la aparición de gases y facilitar su digestión. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son los beneficios a la salud de consumir frijoles diario

El consumo diario de frijoles aporta diversos beneficios a la salud respaldados por especialistas en nutrición. Estos granos son una fuente importante de proteína vegetal, lo que contribuye al mantenimiento y desarrollo de la masa muscular en dietas equilibradas.

Su elevado contenido de fibra favorece la función intestinal, ayuda a prevenir el estreñimiento y promueve una microbiota saludable.

Los frijoles contienen vitaminas del complejo B, como el ácido fólico, esenciales para la formación de glóbulos rojos y el funcionamiento del sistema nervioso.

Aportan minerales como hierro, magnesio, potasio y zinc, que intervienen en procesos inmunológicos, en el control de la presión arterial y en la salud ósea.

Su bajo índice glucémico contribuye a regular los niveles de azúcar en sangre, lo que los convierte en un alimento recomendado para personas con diabetes o riesgo de desarrollar esta condición.

El consumo regular de frijoles ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL, asociado a enfermedades cardiovasculares. La presencia de antioxidantes en los frijoles protege a las células del daño causado por radicales libres.

Además, su inclusión diaria en la alimentación puede favorecer la sensación de saciedad, lo que contribuye a un mejor control del peso corporal.

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