¿Por qué fumar afecta más a las mujeres? Cada cigarrillo duplica su efecto cancerígeno, advierte la UNAM

En México hay aproximadamente 15 millones de personas que son fumadoras

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Mujer sentada en el borde de una cama, fuma un cigarrillo con humo, junto a una mesita de noche y una ventana con cortina blanca.
Una mujer joven fuma un cigarrillo en el borde de una cama y muestra una expresión pensativa, en una habitación de luz natural. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La doctora Guadalupe Ponciano, con más de dos décadas al frente del Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo en la Facultad de Medicina de la UNAM, ha acumulado una visión privilegiada sobre las necesidades y retos de quienes buscan dejar el cigarro. Desde la cercanía con los pacientes, ha logrado identificar patrones muy concretos en la población mexicana que enfrenta la adicción al tabaco.

“Ahora tenemos 26 años de experiencia en lo que es el fumador mexicano. No es que seamos diferentes a los demás, pero sí tenemos características muy particulares a considerar al abordar esta adicción”, afirmó. Esta situación refleja el enfoque humano y científico de su trabajo, donde tanto las diferencias biológicas como sociales cobran relevancia.

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Uno de los hallazgos fundamentales que destaca es la importancia de considerar el género en la atención y prevención. Las mujeres, en particular, presentan una vulnerabilidad mayor ante los daños provocados por este producto, tanto por razones físicas como hormonales.

Diferencias de género frente al tabaquismo

La académica identificó que el humo del cigarro contiene alrededor de 7 mil sustancias químicas, cuyos efectos resultan aún más dañinos en el organismo femenino. Una de las causas es que el tórax, al ser de menor tamaño que el de los hombres, aumenta la probabilidad de desarrollar enfermedades como enfisema, bronquitis crónica o cáncer pulmonar.

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El efecto cancerígeno de cada cigarrillo en una mujer es el doble, según Ponciano. Si una paciente refiere fumar tres al día, el impacto en su organismo sería equivalente a seis. Además, existen riesgos adicionales, como el aumento de probabilidades de padecer cáncer de mama.

Algunos compuestos actúan como disruptores endocrinos, alterando el equilibrio hormonal y, en particular, los niveles de estrógenos, lo que puede favorecer la aparición de tumores mamarios. Por ello, la doctora recomienda que cualquier mujer que fume y desee iniciar anticoncepción o terapia hormonal reciba supervisión médica.

Infografía sobre tabaquismo en mujeres, con ilustración de mujer fumando, pulmones, cigarrillos, símbolos de género, órganos y personas, junto a datos y texto.
El impacto del tabaquismo en mujeres mexicanas se muestra en una infografía que detalla los daños diferenciados por género, las motivaciones sociales y la cifra de 15 millones de fumadores en México en 2025. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las motivaciones que llevan a este hábito varían notablemente entre las personas. Mientras que los varones suelen iniciarse en el consumo por curiosidad o presión social, la mayoría de la comunidad femenina se acerca al tabaco buscando una sensación de autonomía.

Además, para ellas, cumple frecuentemente una función emocional: ayuda a manejar el estrés, la tristeza o las dificultades personales. En contraste, ellos tienden a fumar en eventos sociales o momentos específicos, como reuniones o actividades recreativas.

Desafíos sociales y prevención contra el tabaco

La experiencia acumulada en el programa coordinado por la doctora Ponciano permite afirmar que la adicción al tabaco es una enfermedad prevenible. Su labor va más allá de la consulta clínica; también se dedica a difundir información sobre los peligros que representa, con énfasis en las mujeres jóvenes.

““La mercadotecnia del tabaco ya no va dirigida a los adultos sino a los niños, las niñas y los adolescentes, tanto hombres como mujeres, porque son los que van a durar más tiempo fumando”, declaró.

Asimismo, manifestó que muchas mujeres acuden a la clínica cuando desean embarazarse, conscientes de los riesgos que implica el cigarro para la madre y el bebé. Por este motivo, la prevención y la desintoxicación cobran especial relevancia en etapas como el embarazo y la lactancia. La decisión de dejar de fumar, según la doctora, es una de las más importantes para proteger la salud femenina.

En México, el consumo de tabaco persiste como un desafío de salud pública. Según la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco de 2025, aproximadamente 15 millones de personas son fumadoras en el país. Los hombres representan el 26.3 % y las mujeres el 9.4 % de la población adulta consumidora, una proporción menor utiliza cigarro electrónico.

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