¿Fumar es más dañino para las mujeres? especialistas de la UNAM explican los riesgos

En México, las mujeres enfrentan mayores riesgos por tabaquismo debido a diferencias biológicas y sociales

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Mujer joven con cabello rizado oscuro y chaqueta de mezclilla fuma un cigarrillo en un balcón. Al fondo, una calle urbana con árboles y vehículos.
Expertas de la UNAM explican por qué el cigarro puede causar daños más severos en la salud femenina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El tabaquismo en México afecta de manera desigual a mujeres y hombres. La exposición a componentes tóxicos del cigarro genera un riesgo mayor en la salud femenina por motivos anatómicos, hormonales y sociales.

Expertas de la Facultad de Medicina de la UNAM señalan que la atención médica y las políticas públicas requieren un enfoque de género, ya que los daños pueden ser más severos para las mujeres, según datos publicados por UNAM Global.

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La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 estima que existen 15 millones de personas fumadoras en el país.

El 26.3 % de los hombres adultos consume tabaco, frente al 9.4 % de las mujeres adultas. Aunque la prevalencia es menor en mujeres, diversos estudios muestran que los efectos sobre la salud pueden ser desproporcionadamente altos.

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La doctora Guadalupe Ponciano, coordinadora del Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo en la UNAM, sostiene que “el humo contiene unas 7,000 sustancias químicas de efecto más agresivo en las mujeres”.

Su experiencia clínica indica que los daños del cigarro en el organismo femenino suelen ser mayores que los observados en los hombres, tanto en enfermedades respiratorias como en la relación con el cáncer.

La especialista advierte: “El efecto productor de cáncer de cada cigarrillo equivale a dos, se duplica; entonces si una mujer fuma tres cigarrillos al día, en realidad estaría fumando seis”.

El tórax femenino y los riesgos del cigarro

El tórax femenino tiene una superficie menor que el masculino, lo que expone los órganos vitales a una mayor concentración de sustancias nocivas.

Esta diferencia facilita la aparición de enfisema, bronquitis crónica y cáncer pulmonar. El consumo de tabaco también se asocia con un mayor riesgo de cáncer de mama.

Ciertos compuestos del cigarro actúan como disruptores endocrinos que alteran los niveles de estrógenos, lo que puede afectar el ciclo menstrual y aumentar el riesgo de cáncer mamario.

La doctora Ponciano recomienda que el uso de anticonceptivos o terapia hormonal por menopausia en mujeres fumadoras se realice bajo vigilancia médica.

La exposición a los disruptores endocrinos del tabaco incrementa los riesgos, especialmente en etapas como el embarazo y la lactancia.

Mujer sentada en un sillón con una cánula nasal, conectada a un tubo de oxígeno y un tanque de oxígeno con manómetro. Fondo con televisor y muebles.
El tórax femenino tiene una superficie menor que el masculino, lo que expone los órganos vitales a una mayor concentración de sustancias nocivas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Motivos y patrones de consumo: diferencias de género

Las razones para iniciar el consumo de tabaco varían entre mujeres y hombres.

En mujeres, predomina la percepción de empoderamiento, mientras que los hombres suelen comenzar por curiosidad o por deseos de pertenencia grupal.

En cuanto a la dependencia, las mujeres refieren motivos emocionales, como el manejo del estrés o la tristeza. Los hombres tienden a fumar en contextos sociales, como reuniones o eventos deportivos.

Estas diferencias en los patrones de consumo dificultan la prevención y el tratamiento.

Las estrategias de atención deben adaptarse a las necesidades y motivaciones de cada género.

Cambio histórico y mercadotecnia dirigida a menores

Relatos del siglo XVI documentan la presencia de mujeres fumadoras en la Ciudad de México, aunque la práctica era condenada socialmente.

La industria tabacalera orienta actualmente su mercadotecnia hacia niños, niñas y adolescentes.

“La mercadotecnia del tabaco ya no va dirigida a los adultos sino a los niños, las niñas y los adolescentes, tanto hombres como mujeres”, advierte Ponciano en entrevista con UNAM Global.

Esta estrategia busca generar dependencia desde edades tempranas y exige fortalecer las campañas de prevención, sobre todo entre la población joven femenina.

Infografía sobre tabaquismo en mujeres con una silueta femenina fumando, texto sobre 7000 sustancias, y seis recuadros con iconos sobre ADN, pulmones, hormonas, mama, embarazo y adicción.
El tabaquismo impacta la salud femenina con el doble de efecto cancerígeno y riesgos específicos por anticonceptivos o en el embarazo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendaciones médicas ante el tabaquismo

Evitar el inicio del consumo de tabaco es clave para reducir enfermedades graves.

Las mujeres deben considerar los riesgos adicionales en embarazo y lactancia. Se recomienda que cualquier intervención con anticonceptivos o hormonas se realice bajo supervisión médica si existe consumo de cigarro.

La UNAM sostiene que el tabaquismo en mujeres incrementa el riesgo de enfermedades graves debido a factores anatómicos y hormonales.

En 2026, el Día Mundial Sin Tabaco se celebró bajo el lema: “Desenmascarar el atractivo: contrarrestar la adicción a la nicotina y el tabaco”, con el objetivo de alertar sobre los riesgos y promover el abandono del cigarro.

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