Sedema prohíbe fiestas nocturnas en trajineras de Xochimilco por falta de permisos

Un decreto vigente y el Programa de Manejo de 2018 prohíben recorridos nocturnos, fiestas con música alta y eventos especiales si no cuentan con autorización de la Sedema, en resguardo del ecosistema y sus especies protegidas

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Grupo de personas en varias trajineras iluminadas con luces de colores y láser, en un canal oscuro con árboles en los márgenes. Un DJ se presenta.
La Sedema detectó la promoción de recorridos recreativos nocturnos con salida desde el Embarcadero Cuemanco. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema) declaró sin autorización oficial las fiestas nocturnas en trajineras de Xochimilco que circulaban en redes sociales, caracterizadas por música amplificada, iluminación tipo neón y venta de bebidas alcohólicas. La dependencia advirtió que estas actividades son incompatibles con la protección del ecosistema lacustre y exigió que cualquier evento extraordinario cuente con permiso previo.

La Sedema detectó la promoción de recorridos recreativos nocturnos con salida desde el Embarcadero Cuemanco. Según informó la dependencia, ninguno de estos eventos contaba con los permisos correspondientes para operar dentro del Área Natural Protegida (ANP) Ejidos de Xochimilco y San Gregorio Atlapulco.

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Qué dice la normativa que respalda la prohibición

Trajineras nocturnas en Xochimilco con cena y mariachi a bordo. — (Imagen Ilustrativa Infobae)
El mismo programa prohíbe la emisión excesiva de ruido y el uso de iluminación que altere las condiciones naturales del ecosistema. — (Imagen Ilustrativa Infobae)

Xochimilco opera bajo un decreto de protección vigente desde el 8 de diciembre de 2006 y un Programa de Manejo activo desde el 26 de febrero de 2018. La Regla 39 de ese instrumento establece que toda actividad u obra dentro del ANP requiere autorización expresa de la Sedema.

El mismo programa prohíbe la emisión excesiva de ruido y el uso de iluminación que altere las condiciones naturales del ecosistema. Adicionalmente, la zona cuenta con reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio Mundial, Natural y Cultural de la Humanidad, y como Humedal de Importancia Internacional.

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Riesgos ambientales y de seguridad

Un ajolote mexicano marrón con branquias rojas nada en un canal de Xochimilco, rodeado de plantas acuáticas verdes, con raíces y luz filtrada al fondo.
Entre los riesgos asociados al consumo de alcohol, la dependencia identificó la generación de residuos sólidos, posibles descargas contaminantes a los canales, afectaciones al orden público y situaciones que podrían comprometer la seguridad de visitantes (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Sedema alertó que los eventos nocturnos con altos niveles de sonido e iluminación intensa pueden afectar los ciclos biológicos de aves, anfibios y otras especies sensibles que habitan los canales y humedales, incluido el ajolote, especie endémica en riesgo.

Entre los riesgos asociados al consumo de alcohol, la dependencia identificó la generación de residuos sólidos, posibles descargas contaminantes a los canales, afectaciones al orden público y situaciones que podrían comprometer la seguridad de visitantes, prestadores de servicios y habitantes de las comunidades chinamperas.

Un patrón de actividades sin permiso

Varias trajineras en un canal nocturno con personas. Luces de neón, láseres verdes y fuegos artificiales en el cielo. Carteles "Viva Rave" y "Fiesta Magic".
Una fiesta tipo rave se celebra en las trajineras de Xochimilco, México, con personas bailando en los botes iluminados, láseres cruzando el cielo nocturno y fuegos artificiales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este no es el primer caso de su tipo. En junio de 2026, la Sedema también desautorizó el servicio “Akali Pernocta”, un alojamiento flotante estilo Airbnb que operaba sin permisos en la misma ANP. En esa ocasión, la dependencia citó la Regla 108 del Programa de Manejo, que prohíbe expresamente el cambio de uso de suelo, construcciones con fines habitacionales, el vertido de aguas negras a los canales y cualquier uso distinto al régimen del área.

Ambos casos evidencian un patrón de actividades comerciales que buscan operar en la zona protegida sin cumplir la normativa.

La presión del turismo sobre el ecosistema

Xochimilco recibe aproximadamente 1.2 millones de visitantes al año, según estadísticas del Congreso de la Ciudad de México. El contexto del Mundial 2026 intensificó esa presión: el gobierno capitalino destinó más de 181 millones de pesos a rehabilitar siete embarcaderos para mejorar la oferta turística, sin contemplar recursos adicionales para la preservación del ajolote.

Investigadores del Laboratorio de Restauración Ecológica del Instituto de Biología de la UNAM advierten que entre 3 mil y 5 mil personas visitan los canales al día durante los fines de semana, y que no existe una estrategia pública para regular la carga turística sobre el ecosistema. “La gente no tiene conciencia de que esta es un área natural protegida; para ellos es un parque de diversiones”, señaló José Antonio Ocampo, doctor en Ciencias Marinas y director del Centro de Investigaciones Biológicas y Acuícolas de Cuemanco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), en declaraciones a medios.

La Sedema reiteró que cualquier actividad extraordinaria dentro del ANP debe ajustarse a las disposiciones ambientales para que el desarrollo turístico no comprometa la viabilidad ecológica del sistema lacustre.

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