Consentimiento no justifica violencia sexual contra menores, afirma Gobierno por maestro que alegó “noviazgo” con alumna de 14 años

SIPINNA Nacional sostiene que ninguna niña, niño o adolescente es responsable de la violencia que vive

Guardar
Google icon
Una reforma al Código Penal de la CDMX determina que se comete abuso sexual infantil a menores de 15 años y recibe una pena de entre 12 a 20 años de prisión.
Una reforma al Código Penal de la CDMX determina que se comete abuso sexual infantil a menores de 15 años y recibe una pena de entre 12 a 20 años de prisión. (Imagen Ilustrativa)

El Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) se posicionó entorno al caso de Víctor ‘N’, un maestro de aproximadamente 50 años de edad que abusó de su alumna de 14 años de edad, argumentando un supuesto ‘noviazgo’ concensuado.

En un comunicado, SIPINNA afirma que el consentimiento no se puede usar para justificar ni minimizar la violencia sexual contra personas menores de edad.

El organismo sostiene que ninguna niña, niño o adolescente es responsable de la violencia que vive y que todas y todos tienen derecho a crecer en entornos seguros, libres de violencia y con respeto a su dignidad, integridad y desarrollo.

PUBLICIDAD

La Secretaría Ejecutiva del SIPINNA Nacional señala que las niñas, niños y adolescentes tienen derechos y que su voz importa.

También indica que tienen derecho a expresar sus opiniones, sentimientos, necesidades e inquietudes, y a ser escuchadas y escuchados en los asuntos que les afectan.

PUBLICIDAD

De acuerdo con el posicionamiento, escucharles y tomar en cuenta lo que piensan es una obligación de las personas adultas y de las instituciones.

Sin embargo, precisa que reconocer su derecho a participar no significa trasladarles la responsabilidad de situaciones que pueden poner en riesgo su bienestar, su integridad o sus derechos.

El organismo subraya que cuando existe violencia, abuso, explotación o una relación desigual de poder, la responsabilidad nunca recae en la niña, niño o adolescente.

En el comunicado, SIPINNA explica que las personas menores de edad están en una etapa de desarrollo físico, emocional, social y cognitivo. Esto significa que todavía construyen herramientas para comprender ciertas situaciones, identificar riesgos y dimensionar sus consecuencias. Por esa razón, añade, la ley y los estándares de derechos humanos les brindan una protección especial.

También advierte que las relaciones entre personas adultas y niñas, niños o adolescentes suelen tener diferencias de edad, experiencia, autoridad, confianza o dependencia. Estas diferencias, sostiene, pueden influir en sus decisiones y limitar su capacidad para actuar con plena libertad.

Además, el organismo afirma que la manipulación, el engaño, las amenazas, la presión emocional, las promesas, los regalos o el aprovechamiento de vínculos de confianza pueden confundir a una niña, niño o adolescente e impedirle identificar que está siendo víctima de una situación de violencia.

Señala que esto también ocurre en casos de grooming y otras formas de violencia sexual.

Por ello, el SIPINNA Nacional sostiene que, en contextos de violencia sexual, abuso, explotación o en cualquier situación donde exista una relación de poder o subordinación, el consentimiento de una niña, niño o adolescente no puede usarse para justificar o minimizar lo ocurrido. Señala que no basta con preguntar si dijo que sí, si no se negó o si no se resistió.

En ese sentido, recalca que la responsabilidad siempre corresponde a la persona adulta o a quien se aprovechó de una posición de poder, confianza o autoridad.

El SIPINNA Nacional reiteró que ninguna niña, niño o adolescente es responsable de la violencia que vive y que todas y todos tienen derecho a crecer en entornos seguros, libres de violencia y con respeto a su dignidad, integridad y desarrollo.

De igual forma, exhorta a las autoridades competentes a investigar, sancionar y reparar integralmente los casos de abuso y violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes, para garantizar el acceso a la justicia y la protección efectiva de sus derechos.

Finalmente, el organismo sostiene que las instituciones tienen la obligación de proteger sus derechos, escucharles sin revictimización y actuar con oportunidad, sensibilidad y perspectiva de derechos de infancia y adolescencia, colocando en el centro el interés superior de la niñez.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD