Los artistas no quieren ir a Culiacán: cómo la violencia destruyó la escena de conciertos en Sinaloa

Desde el estallido del conflicto entre Los Chapitos y Los Mayos en septiembre de 2024, la capital sinaloense perdió su vida nocturna y con ella su industria del entretenimiento

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Vista aérea de un concierto al aire libre con un escenario brillante, pantallas LED y una gran multitud de personas, al atardecer con luces de la ciudad de fondo.
Miles de personas disfrutan de un vibrante concierto en Culiacán, Sinaloa, con el escenario principal iluminado y un espectacular cielo al atardecer. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La cancelación del Palenque de Culiacán en 2025 no fue un hecho aislado: fue la señal más visible de una crisis que ya había vaciado las calles de la capital sinaloense desde el estallido del conflicto armado entre facciones del Cártel de Sinaloa en septiembre de 2024.

La ruptura del cártel convirtió las noches en zonas de riesgo. La prudencia ciudadana despobló las calles al caer el sol y el sector del entretenimiento lo entendió de inmediato: presentar conciertos equivalía a asumir pérdidas y poner vidas en peligro.

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La lógica del negocio musical ante la violencia

“Samuel”, un promotor musical que pidió el anonimato y fue entrevistado por Río Doce, describe un mercado paralizado por dos frentes. Los organizadores locales no pueden absorber el riesgo financiero y los propios artistas rechazan viajar a una ciudad donde la incertidumbre persiste.

Muchos intérpretes trabajan con empresas concentradas en las grandes ciudades y solo se presentan cuando las fechas están vendidas de antemano. En una plaza como Culiacán, donde la inseguridad no cede, esa condición se vuelve imposible de cumplir.

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La posición de los artistas es directa. Según el promotor, varios han expresado que los traslados dentro de la ciudad —del aeropuerto al hotel, del hotel al recinto y de regreso— les generan una incertidumbre que no están dispuestos a asumir.

Vista frontal de una banda actuando en un gran escenario al aire libre, con pantallas LED brillantes y focos azules y amarillos. Hay una multitud y edificios históricos al fondo.
Una banda se presenta en un vibrante concierto al aire libre en Culiacán, Sinaloa, ante una multitud entusiasta iluminada por un espectacular show de luces y con la catedral de fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para aceptar una fecha en Culiacán, muchos intérpretes exigen garantías de seguridad específicas: acompañamiento constante de personal de seguridad en cada uno de sus desplazamientos. Sin ese requisito, la negociación no avanza.

El Palenque cancelado y los números del desplazamiento

En 2024, los organizadores cancelaron el Palenque de Culiacán con una cartelera que incluía a Natanael Cano, Christian Nodal, Grupo Firme, Julión Álvarez y Los Tucanes de Tijuana. Al año siguiente, la decisión fue definitiva y preventiva: sin congregaciones masivas posibles, no había palenque.

La inseguridad en Culiacán ha empujado los conciertos hacia otras ciudades: Los Mochis, Mazatlán y Guasave reciben ahora los eventos que antes se celebraban en la capital. El problema es que esas plazas no tienen capacidad económica propia para sostener esa demanda, según informó Río Doce.

El fenómeno lo ilustra un concierto reciente en Guasave con Jorge Medina y Josi Cuen. El 50 por ciento de la venta de boletos provino de personas de Culiacán; la otra mitad, de Guamúchil, Guasave y Los Mochis.

“La gente está deseosa de conciertos, pero si vas y le traes el mismo artista para acá yo te aseguro que no tienes el mismo arranque de venta”, advirtió el promotor. Después de las 10 u 11 de la noche, según su experiencia, gran parte de la ciudadanía simplemente no sale a la calle.

Jornada violenta en Culiacán también afecta a famosos: ellos son los cantantes que han cancelado su show
(Foto: Infobae México/ Jovani Pérez)
Jornada violenta en Culiacán también afecta a famosos: ellos son los cantantes que han cancelado su show (Foto: Infobae México/ Jovani Pérez)

El municipio como único promotor activo

Ante la retirada del sector privado, el Ayuntamiento de Culiacán asumió el rol de organizador con eventos gratuitos. Durante mayo de 2026 realizó dos conciertos: uno de Banda MS para festejar a las madres y otro de Kevin AMF como cierre del Mundialito Infantil, con sede en el estadio de los Dorados.

De acuerdo con Río Doce, los cinco mil boletos del concierto de Kevin AMF se agotaron en horas y ambos eventos generaron largas filas frente al Palacio Municipal. Se trata, sin embargo, de espectáculos organizados bajo la lógica del municipio, no de la industria del entretenimiento privado.

Cifras de una crisis que no cede

El contexto político agrava el panorama económico. Tras la licencia del gobernador Rubén Rocha Moya y durante la administración interina de Yeraldine Bonilla, se registraron 120 homicidios dolosos, 165 personas desaparecidas, 338 vehículos robados y un aumento del 9 por ciento en la inseguridad en una sola semana.

Ese clima también afectó al cantante Matute: su presentación del 2 de mayo en el estadio de los Dorados no llenó el aforo y el concierto programado para el 30 de mayo en Los Mochis se reprogramó para agosto. Un comunicado de los organizadores explicó que la decisión buscó garantizar “las condiciones adecuadas” y priorizar “el bienestar y la experiencia de todos los asistentes”.

¿Quiénes más pierden y qué espera el sector?

El daño, según el promotor, no se limita a los organizadores. “El daño es enorme, no es pequeño, es enorme”, afirmó. Meseros, cubeteros, barreros y proveedores de toda clase le han pedido que los incluya en los eventos que realiza en otras ciudades o en otros estados, dispuestos a viajar con tal de recuperar su fuente de ingresos.

Los artistas de música pop son, según “Samuel”, los más cautelosos a la hora de evaluar una fecha en Culiacán. La decisión final, aclaró, depende de la mentalidad de cada artista sin importar el género —regional mexicano, rock o pop—, aunque la resistencia es más pronunciada en ese segmento.

El promotor estima que el resto de 2026 funcionará como un período de transición en el que la ciudadanía asimile la situación y supere el temor. Su expectativa es que para 2027 la actividad pueda retomar un ritmo normal, aunque esa proyección depende de una variable que ningún empresario del sector controla: la seguridad.

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