Crimen organizado y populismo amenazan la soberanía mexicana, advierte la diputada española Cayetana Álvarez de Toledo

La legisladora criticó al gobierno de Sheinbaum en un foro de Grupo Salinas, empresa en disputa fiscal con el Estado mexicano

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El 1 de junio, la diputada española Cayetana Álvarez de Toledo pronunció un encendido discurso en la Universidad de la Libertad, en Ciudad de México, ante empresarios y académicos convocados por Grupo Salinas para celebrar el décimo aniversario de sus Consejos Consultivos Nacionales. “La soberanía mexicana enfrenta tres amenazas internas: el crimen organizado, el populismo autoritario y la mentalidad de dependencia.”

Lo que el evento no anunció con igual énfasis es el contexto en que ocurre: el anfitrión, Ricardo Salinas Pliego, enfrenta el mayor pago por un crédito fiscal en la historia de México, tras años de litigios con el SAT por adeudos de sus empresas Elektra y TV Azteca, con un acuerdo que implica cubrir más de 32 mil millones de pesos en pagos escalonados hasta 2027. Y apenas días antes del evento, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió públicamente a la población no ver TV Azteca, acusando a la televisora de Salinas Pliego de difundir información falsa.

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La diputada española advierte que el principal riesgo para la soberanía mexicana proviene del crimen organizado, el populismo autoritario y la dependencia interna, no de amenazas extranjeras.

El discurso: soberanía como bandera opositora

Álvarez de Toledo estructuró su intervención alrededor de la palabra “soberanía”, ironizando que el gobierno mexicano la invoca mientras, según ella, la erosiona. Señaló al crimen organizado como el primer gran enemigo, citando el caso del llamado “Rancho del Horror” en Teuchitlán, Jalisco, los más de 134 mil desaparecidos y las madres buscadoras que rastrean restos humanos en terrenos baldíos sin respuesta institucional.

Como segundo fenómeno identificó al “populismo autoritario”, que según su diagnóstico desmantela contrapesos, captura al Poder Judicial y opera en colusión con el crimen organizado. El tercero fue la “mentalidad de dependencia”, argumentando que los programas sociales generan clientelas en lugar de ciudadanos autónomos.

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Foto: X @RicardoBSalinas
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El problema del mensajero y el mensaje

El discurso no es nuevo. Álvarez de Toledo ha participado en foros de Salinas Pliego en otras ocasiones, y su vínculo con el empresario es conocido en medios españoles. Tampoco es la primera española en pisar la Universidad de la Libertad para criticar al gobierno mexicano: antes lo hizo Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, en una gira que terminó envuelta en polémica y acusaciones cruzadas de boicot entre ambos países.

La diputada, licenciada y doctora en Historia por Oxford y exintegrante del Partido Popular, se presenta como defensora de las instituciones democráticas y crítica del populismo. Pero sus interlocutores en México tienen también sus propias batallas con el Estado: la Suprema Corte desechó por unanimidad, el 13 de noviembre de 2025, siete de los nueve amparos que el equipo legal de Salinas Pliego promovió contra créditos fiscales de Elektra y TV Azteca, y el 5 de marzo de 2026 desechó también los dos últimos recursos del total de 102 que Grupo Salinas interpuso durante cinco años.

@RicardoBSalinas
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La frase que sintetiza la postura

“La elección es muy sencilla: soberanía o crimen organizado, soberanía o populismo autoritario, soberanía o dependencia”, declaró Álvarez de Toledo ante los aplausos del auditorio. La frase, pensada como un llamado a la acción, resume una narrativa opositora al gobierno de Sheinbaum que el foro de Salinas Pliego encontró conveniente amplificar.

Muchos de los problemas que la diputada enumeró —desaparecidos, violencia, captura institucional— son reales y documentados. La pregunta que queda abierta es si un foro financiado por un empresario en disputa abierta con el Estado mexicano es el espacio más neutral para discutirlos, o si la soberanía, como ella misma advierte de otros, también puede funcionar como coartada.

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