Brote de ébola vs hantavirus: qué enfermedad es peor y cuál podría afectar más

Alejandro Macias consideró poco probable que ocurra un brote de ébola en México bajo las condiciones actuales

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Alejandro Macias consideró poco probable que el ébola llegue a México. | YouTube Alejandro Macias
Alejandro Macias consideró poco probable que el ébola llegue a México. | YouTube Alejandro Macias

Ante la inquietud social generada por los recientes brotes de ébola y hantavirus, el médico infectólogo Alejandro Macías, exzar de la influenza en México, abordó en su canal de YouTube la pregunta central: ¿qué enfermedad es peor y cuál podría afectar más a México, especialmente a días del Mundial 2026?

Su análisis parte de comparar el comportamiento, la letalidad y el riesgo real que representan ambos virus para la población.

Hantavirus: transmisión y probabilidad de pandemia

El hantavirus es un grupo de virus presente en prácticamente todo el mundo. Se transmiten a las personas a través del contacto con heces y secreciones de orina de ratones.

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Existe una variante particular, el hantavirus de los Andes, localizado principalmente en Argentina y Chile, que puede transmitirse de persona a persona después del contagio original desde ratones.

Según Macías, esta variante tiene una capacidad de transmisión limitada fuera de condiciones específicas, como las que se vivieron en un crucero donde se originó un brote reciente.

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Fuera de ese escenario, el especialista señala que es muy poco probable que el brote continúe y considera que ya está controlado. Hasta el momento, “ninguna persona que no hubiera estado en el crucero se ha infectado de ese brote”.

Este tipo de hantavirus, afirma Macías, solo podría causar un problema mayor si experimentara una mutación significativa. En las circunstancias actuales, descarta la posibilidad de una pandemia global o regional causada por el hantavirus de los Andes.

Mortalidad y transmisión del ébola

En contraste, Macías advierte que el ébola representa un problema mucho más grave debido a su historia de brotes, su letalidad y la dificultad para controlarlo. El virus del ébola pertenece al grupo de los filovirus, comúnmente encontrados en África, donde los murciélagos de la fruta actúan como reservorios sin afectarse gravemente.

La transmisión a humanos ocurre al consumir frutas contaminadas y, posteriormente, por contacto directo con secreciones de personas infectadas. El virus no solo afecta a humanos, sino también a otros primates, entre los que se han registrado brotes letales.

Macías identifica al menos seis tipos diferentes de virus de ébola, aunque destaca tres por su relevancia epidemiológica: el virus de Zaire, el virus de Sudán y el virus Bundibugyo.

El virus de Zaire se detectó por primera vez en 1976 en la actual República Democrática del Congo y ha presentado mortalidades extremas, reportadas hasta en 90% de los casos, aunque el rango más habitual es de 58% a 88%.

El virus de Sudán presenta una letalidad menor, mientras que el Bundibugyo, causante del brote actual en el centro de África, tiene una mortalidad de entre 30% y 40%.

A pesar de que esta cifra puede parecer baja en comparación, Macías subraya que sigue siendo “altísima” y suele provocar gran disrupción y pánico social.

Capacidad de transmisión

El médico explica que todos los virus de ébola tienen un R0 de 2 bajo las condiciones sanitarias y médicas de regiones como el Congo. Esto significa que una persona infectada puede contagiar, en promedio, a otras dos.

Este valor, sin embargo, depende de factores sociales y sanitarios de cada país. No necesariamente se mantendría igual en lugares con mejores condiciones y sistemas de salud más robustos.

Macías ejemplifica el R0 comparándolo con el sarampión, cuyo índice puede llegar a 15, aunque solo si las personas expuestas no están vacunadas y viven en condiciones de alta interacción social.

Por tanto, aseguró que el ébola no es extraordinariamente transmisible bajo controles adecuados, aunque puede desencadenar brotes serios en contextos desfavorables.

El especialista enfatiza que el ébola no se transmite por el aire, a diferencia del COVID-19 o los propios hantavirus.

Su contagio ocurre exclusivamente a través del contacto estrecho con secreciones contaminadas, como heces u orina, y requiere condiciones de insalubridad o exposición directa.

Brotes históricos, cifras y riesgos de expansión

Para ilustrar la gravedad de los brotes de ébola, Macías recapituló algunos de los episodios más relevantes.

En 1976, en la entonces Zaire (hoy República Democrática del Congo) y Sudán, se registraron 431 casos con mortalidades elevadas. En Uganda, durante 2007, el virus Bundibugyo causó 164 casos.

Uno de los brotes más severos tuvo lugar en África Occidental, afectando a Sierra Leona y Guinea, entre otros países, con un saldo de 28 mil casos y alrededor de 11 mil muertes.

El control de ese brote requirió el desarrollo de una vacuna específica y la implementación de medidas higiénicas, proceso que tomó cerca de tres años. En 2018, la República Democrática del Congo enfrentó 3.480 casos.

Actualmente, el brote en el centro de África involucra principalmente a la República Democrática del Congo y Uganda, con una estimación de alrededor de mil casos y cerca de doscientos decesos al momento de la declaración de Macías.

El experto advirtió que la región es propensa a la rápida expansión del virus, debido a la comunicación entre países vecinos y las dificultades logísticas derivadas de conflictos armados y limitaciones sanitarias.

Impacto potencial en México y medidas preventivas rumbo Mundial 2026

La preocupación en México se incrementa ante la proximidad del Mundial 2026 y la llegada de delegaciones de países africanos, como la República Democrática del Congo. Han surgido voces que sugieren suspender partidos o restringir el ingreso a viajeros provenientes de las zonas afectadas.

Macías considera que, aunque la vigilancia es necesaria, no es justificable prohibir la entrada de personas de estos países.

Recomendó que, en cambio, todos los viajeros procedentes de regiones con brotes activos sean sometidos a revisión médica, permanezcan localizables y se les dé seguimiento en caso de presentar síntomas.

Resalta que la transmisión del ébola solo ocurre cuando hay síntomas manifiestos, lo que facilita la identificación y control de casos.

El especialista subraya que la República Democrática del Congo es un país extenso y el brote actual se concentra en su extremo noreste, lo que disminuye la probabilidad de que los visitantes lleguen infectados.

Aunque reconoce que se han registrado casos aislados en España y Estados Unidos vinculados a viajeros, insiste en que la posibilidad de un brote serio en México es muy baja.

Alejandro Macías coincidió con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en que el nivel de preocupación es “extremo” en los países africanos afectados y “muy serio” en el ámbito regional.

A nivel internacional, el riesgo de que el ébola provoque una pandemia fuera de África es considerado bajo en las condiciones actuales.

El médico concluyó que la prioridad debe ser la vigilancia, el seguimiento de personas sintomáticas y la cooperación internacional para contener los brotes en África.

Destaca la importancia de mantener la calma y evitar medidas exageradas, reiterando que la probabilidad de un brote en México es reducida bajo las circunstancias actuales.

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