Lo que no te han dicho de calentar tu comida en tupper o bolsas de plástico: tres riesgos y cómo evitarlos

El uso cotidiano de estos materiales, incluso cuando están etiquetados como aptos para microondas, facilita problemas a la salud

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Un microondas abierto con un tupper de pasta dentro y recipientes de plástico y vidrio sobre una encimera junto a una ventana.
Lo que no te han dicho de calentar tu comida en tupper o bolsas de plástico: tres riesgos y cómo evitarlos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Calentar la comida en tuppers y bolsas de plástico dentro del microondas libera compuestos tóxicos y microplásticos que pueden afectar la salud, advierten especialistas en salud ambiental.

El uso cotidiano de estos materiales, incluso cuando están etiquetados como aptos para microondas, facilita la migración de sustancias peligrosas hacia los alimentos por efecto del calor.

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El Instituto Nacional de Salud Pública de México y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos han alertado que el calentamiento de recipientes plásticos provoca la transferencia de bisfenol A (BPA) y ftalatos a la comida.

Estos compuestos, conocidos como disruptores hormonales, pueden alterar el sistema endocrino y están asociados con un mayor riesgo de obesidad, diabetes, infertilidad y cáncer.

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El calor y los plásticos liberan disruptores hormonales en la comida

El principal riesgo de calentar alimentos en recipientes de plástico es la migración de aditivos tóxicos como el BPA y los ftalatos.

Estos compuestos se emplean para dar flexibilidad y resistencia a los plásticos, pero no permanecen fijos en el material. Cuando el plástico se expone al calor, las moléculas se descomponen y migran a los alimentos.

Primer plano del interior de un microondas con un recipiente plástico transparente y tapa azul derritiéndose, revelando comida naranja burbujeante y vapor.
El calor y los plásticos liberan disruptores hormonales en la comida (Imagen Ilustrativa Infobae)

Especialistas del Centro de Salud Ambiental de la Universidad de Harvard han documentado que la exposición cotidiana a BPA y ftalatos a través de la comida puede alterar la función hormonal.

La endocrinóloga Ana Lilia Romero explica: “El BPA y los ftalatos actúan como disruptores endocrinos. Se han vinculado con mayor prevalencia de pubertad precoz, alteraciones menstruales y reducción de la fertilidad”.

La etiqueta “apto para microondas” significa que el recipiente no se derrite, pero no garantiza que no libere sustancias tóxicas. Los expertos recomiendan transferir la comida a recipientes de vidrio, cerámica o acero inoxidable antes de calentar.

Microplásticos y nanoplásticos: un riesgo emergente en la dieta diaria

Calentar plásticos de polipropileno o poliestireno incluso por pocos minutos libera millones de partículas de microplásticos y nanoplásticos, de acuerdo con estudios publicados en la revista Environmental Science & Technology.

Investigadores de la Universidad de Nuevo México comprobaron que estos fragmentos microscópicos se incorporan en la comida y, tras la ingestión, pueden acumularse en sangre y tejidos.

El toxicólogo ambiental Juan Carlos Cárdenas señala: “Los microplásticos pueden atravesar barreras celulares. Aún no se conocen todos los efectos a largo plazo, pero ya se detectan en sangre, placenta y órganos internos”.

Los envases no aptos para microondas pueden deteriorarse con el calor y exponer alimentos a sustancias peligrosas - crédito Freepik
Microplásticos y nanoplásticos: un riesgo emergente en la dieta diaria crédito Freepik

Para reducir la exposición, las instituciones de salud recomiendan desechar los recipientes plásticos viejos, rayados o deteriorados. La comida debe calentarse en platos de cerámica o vidrio. Nunca se deben utilizar bolsas de plástico ni film transparente en contacto directo con alimentos calientes.

Grasas, calor extremo y migración de aditivos tóxicos

La combinación de alimentos grasos, calor y plástico incrementa el riesgo de contaminación. La grasa caliente facilita la deformación del recipiente y la liberación acelerada de aditivos tóxicos. Las bolsas de plástico y el film transparente que cubren o envuelven comida caliente representan una fuente directa de migración química.

La nutrióloga clínica Alejandra Ruiz advierte: “Cuando el plástico está en contacto con alimentos grasos y calientes, el riesgo de migración química se multiplica. El film transparente no debe tocar nunca la comida que va al microondas”.

El uso de tapas de silicona, papel de horno o platos para cubrir los alimentos es una alternativa más segura que recurrir a plásticos descartables. Evitar la exposición es clave para reducir la acumulación de tóxicos y microplásticos en el organismo.

Recomendaciones de salud para evitar la exposición a compuestos tóxicos

Para calentar comida en el microondas, las principales recomendaciones de organismos internacionales de salud incluyen transferir los alimentos a recipientes de vidrio, cerámica o acero inoxidable. Los plásticos deben evitarse, aunque cuenten con sello de “apto para microondas”.

Los expertos insisten en que ningún recipiente de plástico debe emplearse si presenta rayaduras, desgaste o decoloración. Las grasas y aceites calientes en contacto con plástico aceleran la migración de aditivos y partículas.

microondas
Recomendaciones de salud para evitar la exposición a compuestos tóxicos

El Instituto Nacional de Salud Pública enfatiza que los hábitos alimentarios y la elección de envases pueden prevenir la exposición a disruptores hormonales y microplásticos, que están asociados a problemas metabólicos y hormonales.

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