Carolina Flores confesó los fuertes insultos de su suegra Erika N, hoy acusada de su feminicidio

La situación de agravó cuando la joven “puso límites” tras el nacimiento de su bebé

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Composición de dos mujeres en tonos azules; una mujer mayor con banda negra en los ojos y una joven con pelo largo. La imagen tiene un efecto de cristal roto y salpicaduras azules.
Erika "N" huyó a Venezuela pero fue ubicada y detenida (Imagen Ilustrativa Infobae)

La detención de Erika María “N” en Caracas el 29 de abril, identificada por las autoridades como la presunta responsable del feminicidio de Carolina Flores Gómez, agrega una nueva dimensión al proceso judicial por el caso.

La captura de Erika María “N” se registró en un departamento de lujo de la zona La Cigarra, en el municipio El Hatillo.

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Después del asesinato ocurrido el 15 de abril en la colonia Polanco, la mujer habría abandonado México el 16 de abril y viajó a Venezuela tras hacer escala en Panamá.

Reyna Gómez Molina describe las brechas familiares

Carlos Jiménez revela detalles del crimen. (crédito: C4 Jimenez)

Reyna Gómez Molina, madre de la víctima, contó a Mafian TV, la extraña relación que su hija tenía con su suegra y habló de los insultos que le lanzaba meses antes de lo ocurrido.

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“Los problemas fueron escalando cuando mi hija puso límites para cuando iba a nacer el bebé”, contó la madre de Carolina “El niño nació en Estados Unidos, en el mismo hospital donde ella nació. Ella me dijo que cuando naciera el bebé no iban a recibir visitas, yo siempre respeté su manera de pensa”.

Sin embargo, “La señora lo tomó a mal”, y comenzó a fracturarse la relación, a tal punto que la mujer, hoy detenida y acusada de feminicidio, empezó a llamar a Carolina “perrucha”.

La madre de la víctima le aconsejó que no tomara a mal los insultos de su suegra, que lo tomara “por otro lado” y que no se “enganchara con eso”. En paralelo a esto, Erika “N” comenzó a quejarse de su nuera a través de mensajes de texto que le mandaba a su hijo. Estos mensajes eran leídos por la víctima, causándole tristeza. Reyna Gómez Molina también le aconsejó que no leyera los mensajes.

La personalidad de Erika “N”

Composición gráfica con una mujer de pelo castaño claro y ojos censurados en el centro, junto a un retrato de una mujer joven con efecto craquelado a la izquierda. Fondo difuminado púrpura oscuro
Erika N, principal sospechosa del crimen de Carolina Flores. (Infobae México / Jesús Avilés)

Reyna Gómez Molina explicó también a a Mafian TV que conoció poco a Erika María “N”, suegra de su hija. El primer encuentro se dio en febrero del año anterior, durante la compra del vestido de novia de Carolina Flores.

El carácter reservado y distante de Erika María “N” fue retratado por Gómez Molina al reconstruir sus intentos por acercarse a ella.

Narró que buscó insistentemente a Carolina para formalizar una relación familiar más sólida, pero su hija le negaba ese acercamiento porque su suegra era “bien prudente y bien callada”.

Las frases de la víctima, según su madre, fueron: “Ay, no, es que tú eres bien platicadora. Al rato te la vas a querer llevar de compras”. Carolina Flores remarcaba que su suegra prefería la discreción y por eso nunca se consolidó la relación.

Algunas semanas después del primer encuentro, Gómez Molina tuvo un saludo breve con Erika María “N”. Relató que la saludó de forma efusiva, identificándose como la mamá de Carolina, pero recibió una respuesta seca: “‘Hola’, pero seria. Le dije: ‘¿No me recuerda? Soy la mamá de Carolina’ y me dijo: ‘Ah, hola’. Yo soy muy efusiva, pero a la señora la agarré en curva. Me saludó, pero seria. No lo tomé a mal, no lo tomé como grosería”.

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