Sangrado nasal en niños por el calor: causas principales, cómo prevenirlo y cuándo puede ser grave

Unos sencillos hábitos diarios pueden marcar la diferencia y prevenir molestias frecuentes en épocas de altas temperaturas

Guardar
Un niño con camiseta amarilla sucia de sangre se sienta en un banco de madera, sujetando un pañuelo ensangrentado en su nariz. Gotas de sangre en su mano
La epistaxis, o sangrado nasal en los niños, es una de las emergencias más frecuentes en otorrinolaringología. (Imagen ilustrativa IA Infobae )

El sangrado nasal en niños, conocido como epistaxis, aumenta durante los días de calor y suele generar preocupación en padres y cuidadores.

Aunque en la mayoría de los casos no representa gravedad, existen factores que explican su aparición y señales que requieren atención médica.

PUBLICIDAD

De acuerdo con la especialista Stella Maris Cuevas, este cuadro es una de las emergencias más frecuentes en otorrinolaringología pediátrica. Se presenta con mayor frecuencia entre los 2 y 15 años y afecta aproximadamente al 6% de la población infantil en algún momento.

¿Por qué aumenta en verano?

Las altas temperaturas influyen directamente en los vasos sanguíneos de la nariz. El calor provoca su dilatación, lo que facilita rupturas y sangrados. La zona más vulnerable se ubica en la parte anterior del tabique nasal, conocida como Plexo de Kiesselbach.

PUBLICIDAD

En los niños, este fenómeno se intensifica debido a la inmadurez de las pequeñas arterias nasales, que no logran contraerse de forma eficiente. A esto se suman factores como:

  • Hurgarse la nariz o fricción constante
  • Congestión por alergias o infecciones respiratorias
  • Uso incorrecto de aerosoles nasales
  • Exposición prolongada al sol

La especialista advierte que en personas con alergias, la irritación y el rascado frecuente incrementan el riesgo de sangrado.

sangrado nasal en los niños
Las altas temperaturas influyen directamente en los vasos sanguíneos de la nariz.

Causas menos comunes

En la mayoría de los casos, el origen es benigno. Sin embargo, también puede relacionarse con trastornos de coagulación como la Enfermedad de Von Willebrand.

En adolescentes, se debe descartar la presencia de tumores benignos como el fibroangioma, que puede manifestarse con episodios recurrentes de epistaxis.

¿Cómo prevenir el sangrado nasal?

Durante temporadas de calor, los especialistas recomiendan medidas simples para reducir el riesgo:

  • Evitar la exposición solar entre las 10:00 y 16:00 horas
  • Usar gorra o sombrero
  • Mantener hidratación adecuada
  • Evitar introducir objetos o dedos en la nariz
  • Utilizar correctamente medicamentos nasales

Estas acciones ayudan a proteger la mucosa nasal y a disminuir la irritación.

SANGRADO NASAL - EPISTAXIS
Durante temporadas de calor, los especialistas recomiendan medidas simples para reducir el riesgo. (Gettyimages)

Qué hacer ante un episodio

Un sangrado nasal puede parecer alarmante, pero suele controlarse en casa. La recomendación es mantener la calma y seguir estos pasos:

  • Sentar al niño con la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante
  • Presionar la parte blanda de la nariz durante al menos 10 minutos sin soltar
  • Aplicar frío en el puente nasal

No se debe inclinar la cabeza hacia atrás, ya que esto puede provocar que la sangre se ingiera.

¿Cuándo acudir al médico?

Aunque muchos episodios se resuelven solos, existen señales de alerta que requieren atención médica:

  • Sangrado que dura más de 20 a 30 minutos
  • Episodios frecuentes (varias veces al mes)
  • Sangrado abundante o en ambas fosas nasales
  • Mareo, palidez o dificultad para respirar
  • Presencia de moretones o sangrado en otras partes del cuerpo

También se recomienda evaluación médica tras golpes fuertes en la cabeza o rostro.

El sangrado nasal en niños suele ser benigno, pero el contexto importa. La combinación de calor, irritación y hábitos cotidianos explica su aumento en verano. Identificar las causas y actuar a tiempo permite evitar complicaciones y brindar tranquilidad a las familias.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD