Sudores nocturnos en hombres: qué podría estar diciendo esto de tu salud y cuáles señales no debes omitir

La sudoración nocturna puede estar asociada a diversas causas

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Hombre durmiendo de lado en cama con sábanas claras. Su rostro y cuello están sudorosos. Viste camiseta gris. Reloj digital marca 3:17 AM en mesita. Habitación oscura.
Sudores nocturnos en hombres: qué podría estar diciendo esto de tu salud y cuáles señales no debes omitir (Imagen Ilustrativa Infobae)

La sudoración nocturna en hombres, definida como empaparse de sudor durante el sueño sin que el ambiente sea caluroso, puede advertir sobre distintas condiciones de salud.

El Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ) y el IMSS destacan que, si ocurre con frecuencia o es intensa, debe consultarse a un médico, sobre todo si se acompaña de fiebre, pérdida de peso inexplicable o dolor.

La sudoración nocturna puede estar asociada a infecciones, apnea del sueño y cambios hormonales

Los especialistas del INCMNSZ señalan que la apnea del sueño es una causa común en hombres. Se trata de un trastorno donde la respiración se interrumpe repetidamente durante el sueño, lo que puede provocar sudoración excesiva, fatiga y despertares recurrentes.

El IMSS recomienda realizar una valoración médica cuando este síntoma se presenta junto con ronquidos intensos o somnolencia diurna.

Hombre acostado en cama sudando mientras duerme, con luz tenue en el dormitorio.
La sudoración nocturna puede estar asociada a diversas causas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El IMSS atribuye los sudores nocturnos también a cambios hormonales. La disminución gradual de testosterona o el hipertiroidismo pueden causar sudoración similar a los “calores” de la menopausia femenina. El instituto destaca que los hombres en proceso de andropausia pueden experimentar sudoración nocturna, cansancio, disminución de la libido y alteraciones en el sueño.

Las infecciones bacterianas o virales constituyen otra causa relevante. El INCMNSZ enumera a la tuberculosis, el VIH y la endocarditis como enfermedades que pueden manifestarse con fiebre y sudores nocturnos. “La sudoración que obliga a cambiar las sábanas, acompañada de fiebre y pérdida de peso, debe ser motivo de consulta inmediata”, indican los especialistas.

Otros factores: medicamentos, ansiedad y enfermedades graves

El IMSS advierte que ciertos medicamentos, como antidepresivos, hipoglucemiantes y terapias hormonales, pueden provocar sudoración nocturna como efecto secundario. Es fundamental notificar al médico si el síntoma aparece después de iniciar un tratamiento nuevo.

La ansiedad y el estrés son causas frecuentes. El INCMNSZ refiere que el estrés crónico y los ataques de pánico pueden activar el sistema nervioso autónomo, generando sudoración durante el sueño. También puede presentarse sudoración nocturna en hombres con reflujo gastroesofágico o tras episodios de consumo excesivo de alcohol, según la Secretaría de Salud.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Un hombre joven, con gesto de angustia y preocupación, se sienta sobre la cama en una habitación con luz tenue. La imagen ilustra el creciente problema de salud mental y estrés en la vida cotidiana, resaltando la importancia del apoyo emocional y profesional en tiempos de dificultad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las causas graves, aunque menos comunes, incluyen ciertos tipos de cáncer como linfoma o leucemia. El IMSS subraya que estos pueden acompañarse de fatiga extrema, fiebre persistente, dolor de huesos y pérdida de peso involuntaria.

Señales de alerta que ameritan atención médica, según el IMSS

La sudoración nocturna requiere valoración profesional si es persistente, obliga a cambiar la ropa de cama o se presenta junto con fiebre, tos crónica, dolor en huesos, fatiga extrema, debilidad o pérdida de peso inexplicable. El IMSS precisa que una historia clínica detallada y exámenes como análisis de sangre, radiografías o biopsias pueden ser necesarios para descartar infecciones, cáncer o trastornos hormonales.

El INCMNSZ aconseja acudir al médico incluso cuando la sudoración se presenta sin fiebre, si es intensa y frecuente. En algunos casos, la evaluación incluye estudios de sueño, pruebas hormonales y descartes de enfermedades infecciosas.

Recomendaciones de la Secretaría de Salud para prevenir y controlar la sudoración nocturna

La Secretaría de Salud recomienda mantener la habitación fresca, usar ropa de cama ligera y pijamas de algodón. Sugiere evitar el consumo de alcohol, cafeína, tabaco y comidas picantes antes de dormir. Mantener un peso saludable, realizar ejercicio regular y practicar técnicas de relajación pueden disminuir la frecuencia de los sudores nocturnos.

Ante el uso de medicamentos que provocan sudoración, es fundamental consultar al médico para valorar ajustes en el tratamiento. La Secretaría de Salud insiste en que la automedicación o el uso de productos sin supervisión médica puede agravar el problema.