Sinaloa mantiene inseguridad pese a operativos récord en 2025, revela Consejo Estatal de Seguridad

El organismo reportó que homicidio, feminicidio y otros delitos superaron hasta 228% los niveles previos a 2024, con impunidad por encima de 90%

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La percepción de inseguridad en Culiacán se mantuvo cercana al 90 por ciento, lo que refleja un entorno de incertidumbre para la población, de acuerdo con el Consejo Estatal de Seguridad Pública estatal. (Crédito: EFE | imagen ilustrativa)
La percepción de inseguridad en Culiacán se mantuvo cercana al 90 por ciento, lo que refleja un entorno de incertidumbre para la población, de acuerdo con el Consejo Estatal de Seguridad Pública estatal. (Crédito: EFE | imagen ilustrativa)

El Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP) de Sinaloa presentó un análisis para dimensionar la situación en la entidad tras la crisis de violencia registrada en 2024, con una propuesta centrada en medir la distancia entre los niveles actuales de incidencia delictiva y los registros previos a ese periodo.

Durante la presentación del informe Ciudadanos Evaluando 2025, el coordinador del organismo, Miguel Calderón Quevedo, expuso que la intención es establecer parámetros claros que permitan evaluar con mayor precisión si la entidad ha logrado recuperar condiciones de estabilidad o si permanece en un escenario de presión en materia de seguridad.

El estudio introduce el concepto de “meta mínima exigible”, definido como el nivel de delitos que se registraba antes de septiembre de 2024, cuando se intensificó la violencia derivada de conflictos internos entre grupos delictivos. Bajo este enfoque, los indicadores actuales muestran una distancia considerable respecto a ese punto de referencia.

Delitos de alto impacto en la entidad

De acuerdo con los datos correspondientes a 2025, el homicidio doloso se ubicó 228 por ciento por encima de la meta establecida, mientras que el feminicidio alcanzó una diferencia de 200 por ciento. En el caso de la privación ilegal de la libertad, la brecha fue de 116 por ciento, y en robo de vehículo se aproximó a 150 por ciento.

Durante 2025 se registró un incremento en operativos, aseguramientos y acciones policiales. Sin embargo, el informe subraya que estos esfuerzos no se han traducido en una reducción suficiente de los delitos de alto impacto. (Crédito: Gabinete de Seguridad)
Durante 2025 se registró un incremento en operativos, aseguramientos y acciones policiales. Sin embargo, el informe subraya que estos esfuerzos no se han traducido en una reducción suficiente de los delitos de alto impacto. (Crédito: Gabinete de Seguridad)

El organismo señaló que, aunque en algunos rubros pueden observarse variaciones a la baja en determinados periodos, los niveles generales no permiten afirmar que se haya recuperado la estabilidad previa a la crisis. En este sentido, el informe advierte que la incidencia delictiva continúa en parámetros elevados.

El documento también reconoce que durante 2025 se registró un incremento en operativos, aseguramientos y acciones policiales; sin embargo, subraya que estos esfuerzos no se han traducido en una reducción suficiente de los delitos de alto impacto.

Otro de los elementos destacados es la impunidad. Según el análisis, en la mayoría de los delitos supera el 90 por ciento y, en algunos casos, alcanza la totalidad de los registros. Esta condición, combinada con altos niveles de violencia, genera un entorno que dificulta la contención del fenómeno delictivo.

El informe agrega que, a diferencia de la tendencia nacional en ciertos delitos, Sinaloa presentó incrementos en ilícitos de alto impacto durante el periodo analizado. Además, la percepción de inseguridad en Culiacán se mantuvo cercana al 90 por ciento, lo que refleja un entorno de incertidumbre para la población.

En este contexto, el organismo plantea que el objetivo inmediato debe centrarse en recuperar niveles de seguridad previos al estallido de la crisis, antes de abordar de fondo factores estructurales que inciden en la violencia.

El análisis advierte que, de no lograrse esa estabilización, el estado podría enfrentar distintos escenarios, entre ellos la permanencia de niveles elevados de violencia, episodios recurrentes de crisis o una disminución en la capacidad de respuesta institucional.

Entre las propuestas, se incluye fortalecer la procuración de justicia, reducir los niveles de impunidad, mejorar la coordinación entre autoridades y focalizar estrategias en las zonas con mayor incidencia delictiva. También se plantea reforzar la prevención social y atender delitos como la desaparición de personas, que registraron cifras elevadas en 2025.